domingo, 14 de diciembre de 2008

Entrada de Excepción

He titulado "Entrada de Excepción" porque este artículo no tiene como finalidad publicar ningún acontecimiento o reflexión sobre el Holocausto. Esta entrada tiene como finalidad atender a una petición de nuestra gran amiga Isol sobre un gran problema que afecta a muchos niños en el mundo, El Autismo.
Desde aquí atiendo, con gusto, a tu petición y añadiré la página web sobre "Nachito" en la sección "Mi lista de blogs".
Asimismo, no quisiera dejar pasar la oportunidad para felicitaros a todos la Navidad, creyentes y no creyentes, amigos de diferentes religiones. Espero que nadie se incomode, pues mi intención es desearos (sea cual sea su posición ante la religión o credo), TODO LO MEJOR PARA ESTE NUEVO AÑO . Espero que sigamos en contacto y aprendiendo los unos de los otros, como yo lo he hecho desde que tengo este blog de todos vosotros. Gracias por estar ahí. Un muy fuerte abrazo a todos.


lunes, 1 de diciembre de 2008

El legado nazi: detenidos ocho judíos neonazis

Aunque como sabéis no acostumbro a recoger en este blog actos neonazis, sí he creído oportuno hacerme eco de la siguiente noticia: ocho judíos fueron detenidos y juzgados en Israel por pertenecer a un grupo neonazi y cometer actos vandálicos contra su mismo pueblo y otros colectivos. Es uno de los legados nazis, el hacer de la víctima un verdugo. Algunos judíos ayudaron al régimen nacionalsocialista a acabar con su propia gente. ¡Y esto no se hizo siempre para salvar la vida!, como algunos pueden defender, sino por propio egoísmo, por puras ansías de poder. Uno de los ejemplos, que puede consultarse en la red y el mismo Primo Levi (judío que estuvo en campos de concentración) menciona, es el de Chaim Rukowski, máximo "dirigente" de la población judía del gueto de Lodz y, quien incluso hizo acuñar la moneda del gueto con su esfigie.
Hay muchos otros ejemplos que aquí no abordaremos, pero que han dejado huella incluso en generaciones posteriores a la Barbarie y, que aún siendo ellos mismos nietos de las víctimas, se erigen verdugos para demostrarse... ¿su superioridad entre aquellos que fueron asesinados?, ¿su pureza, de qué raza?, ¿la que estaba condenada? ¿Para demostrar a sus "amos" que encontrarán en ellos unos esclavos fieles con los que pueden contar?; ¿o para demostrar su odio contra aquel que aparece humano?

Una vez más se nos muestra y demuestra que el nazismo no es algo únicamente del pasado...

Leamos la noticia y reflexionemos:

Los condenados, todos israelíes, atacaban a inmigrantes, judíos practicantes, homosexuales y drogadictos. Tienen edades que van de los 16 a los 21 años
AGENCIAS. JERUSALÉN Ocho jóvenes judíos israelíes fueron condenados ayer por el Tribunal del Distrito en Tel Aviv a entre uno y siete años de cárcel por pertenecer a un grupo de ideología neonazi y por atacar brutalmente a drogadictos, a homosexuales, a indigentes, a asiáticos, a trabajadores inmigrantes y también a los judíos religiosos que encontrasen tocados con la tradicional kipá. Estos jóvenes, que tienen edades comprendidas entre los 16 y los 21 años, son además en su mayoría inmigrantes venidos desde países pertenecientes a la antigua Unión Soviética, por lo que también sorprende el hecho de que otros inmigrantes se encontrasen en el punto de mira de sus brutales ataques.Los ocho jóvenes fueron declarados culpables por el Tribunal del Distrito en Tel Aviv de agresión, de conspiración para delinquir y para cometer asesinato, de incitación al racismo y de distribución de material racista.Todos ellos pertenecían a una célula de ideología neonazi autodenominada ´Patrulla 36´ que tenía su base en la localidad de Petah Tikva. El grupo operaba en el centro del país y sus miembros se reunían habitualmente para consumir alcohol, hacerse fotos en las que aparecían posando con el brazo en alto y discutir sobre la ideología nazi.Cumpleaños de Hitler. En el acta de acusación se indica que los ocho adolescentes detenidos y declarados culpables tenían previsto entre sus próximos planes el de celebrar una gran ceremonia en el Museo del Holocausto (Museo Yad Vashem) con el objetivo de celebrar el cumpleaños de Adolf Hitler, al que además pensaban jurar "fidelidad y prometer preservar la raza blanca hasta su última gota de sangre".En la sentencia, el juez Zvi Gurfinkel asegura que los ocho jóvenes han realizado "acciones horribles que ningún judío puede aceptar".El que estos neonazis "sean judíos que han emigrado a Israel y han elegido adoptar teorías racistas es muy grave", reza el texto, en el que también se añade que "no es posible para esta Corte ser indulgente, a pesar de las circunstancias y de la juventud de los acusados". La investigación policial sobre el grupo ´Patrulla 36´ comenzó aproximadamente hace un año tras registrarse dos incidentes de vandalismo contra las sinagogas de Petah Tikva. Los agentes hallaron material neonazi en los ordenadores de dos de los condenados.En los vídeos que se encontraron en los ordenadores se podía ver a los acusados y a otras personas vestidas con ropas asimiladas a los skinheads neonazis mientras se preparaban para atacar a sus víctimas.
Artículo tomado de: http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008112400_10_219724__Sucesos-Ocho-jovenes-judios-neonazis-condenados-carcel

martes, 18 de noviembre de 2008

Juan XXIII, propuesto para "Justo entre las naciones"

Declaración de su fundador Baruj Tenembaum, prestigioso representante judío.
BUENOS AIRES, miércoles 29 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- El creador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, Baruj Tenembaum, ha hecho un llamamiento para que Juan XXIII sea declarado "Justo entre las Naciones".
Este título es otorgado a quienes salvaron a judíos durante el Holocausto por Yad Vashem, el Memorial del Holocausto de Israel.
"Si el Papa Juan XXIII no es declarado 'Justo entre las Naciones' serán nuestros hijos quienes lo consagren, ya que la figura de este gran personaje de la historia se agiganta día a día", afirma Tenembaum, prestigioso representante judío y pionero a nivel mundial del diálogo interreligioso desde los años sesenta del siglo pasado.
La declaración de Tenembaum, enviada a Zenit, tiene lugar con motivo del quincuagésimo aniversario de la elección del cardenal Angelo Giuseppe Roncalli como Sumo Pontífice, adoptando el nombre de Juan XXIII.
Después de haber participado en junio de 2003 en simposio científico organizado por la Universidad de Bolonia y la Fundación Juan XXIII con motivo del 40º aniversario del fallecimiento de Angelo Roncalli, a instancias de la Fundación Wallenberg, el Correo Argentino emitió un sello postal dedicado a la memoria del "Papa Bueno".
Algunos años antes, en septiembre de 2000, en una ceremonia en la Misión Permanente de Observación del Vaticano ante las Naciones Unidas y en presencia del entonces Secretario de Estado Vaticano, cardenal Angelo Sodano, la Fundación Wallenberg declaró abierta la campaña internacional para el reconocimiento de la acción humanitaria desplegada por Angelo G. Roncalli.
Monseñor Roncalli, antes de ser Papa, recuerda Tenembaum, "intercedió ante el rey Boris de Bulgaria a favor de judíos búlgaros, y ante el gobierno turco a favor de refugiados judíos que habían escapado a Turquía".
"También hizo todo lo posible para evitar la deportación de judíos griegos. Fue, también, una de las principales fuentes de información del Vaticano sobre la aniquilación de millones de judíos de Polonia y de Europa del este".
"A su turno, cuando cumplió funciones como Delegado Apostólico del Vaticano, en Estanbul, en 1944, organizó una red de salvación de judíos y otros perseguidos por el nazismo", añade el fundador.
"Gracias a sus acciones miles de condenados a muerte salvaron sus vidas. Su obra y figura se alinea así junto a las de numerosos diplomáticos salvadores del Holocausto como el sueco Raoul Wallenberg, el portugués Aristides de Sousa Mendes o el turco Selahattin Ulkumen, entre muchos otros", añade.
"Una nueva era en las relaciones de la Iglesia Católica con el judaísmo se inauguró con el pontificado de Juan XXIII --constata Tenembaum--. Se trató de una época marcada por la comprensión y el entendimiento después de siglos de denigración, prejuicio y persecución religiosa".
"Las puertas del diálogo interreligioso que comenzaran a abrirse entonces y continuaron abiertas durante el pontificado del Papa Juan Pablo II, quien solía dirigirse a los judíos como 'los hermanos mayores'; quien visitara los campos de exterminio del nazismo en señal de contrición y solidaridad con las víctimas judías y que ascendiera en peregrinaje a la Tierra Santa, en el Estado de Israel".
La Fundación Wallenberg lleva a cabo una vasta labor de investigación histórica destinada a revelar la importante labor humanitaria hoy noque llevara a cabo monseñor Roncalli.
"El objetivo es poner en conocimiento de la opinión pública internacional los hechos altruistas y generosos realizados por el delegado apostólico Roncalli, mucho antes de ser consagrado Papa Juan XXIII, el 28 de octubre de 1958", aclara Tenembaum.
Artículo tomado de: http://www.raoulwallenberg.net/?es/prensa/fundacion-interreligosa-pide.5141.htm

viernes, 14 de noviembre de 2008

Una vida llena de compasión

El Holocausto nos ha dejado muchos testimonios de personas que con sus palabras y experiencias nos han emocionado y nos han interpelado. Desde el mismo centro del Mal manifestado cruentamente y despiadadamente, Etty Hillesum, una judía holandesa que murió asesinada a los 27 años en Auschwitz en 1943, nos habla hoy no sólo del pasado, sino que sus reflexiones nos afectan hoy día también en nuestro presente. ¿Cómo reaccionó ella durante esa época donde la humanidad parecía haber desaparecido? Aquí tenemos unos breves ejemplos que despertarán, si más no, nuestra curiosidad:
“Para decirlo crudamente, cosa que quizás haga daño a mi pluma: si un miembro de las SS me pisoteara hasta matarme, yo lanzaría una última mirada hacia su rostro y me preguntaría con estupefacción y un arranque de humanidad: Dios mío, ¿qué cosas tan terribles has podido vivir, pobre muchacho, para hacer semejante cosa?”
En el mismo centro del Mal, ante la perversidad, el terror y el asesinato impune, ella contestó con la compasión hacia el hombre, también hacia el verdugo. El primer impulso como humana: devolver el golpe -"cosa que quizás haga daño a mi pluma". Sin embargo, el paso siguiente: ver en el SS un ser humano; el rostro como símbolo de aquella humanidad que el mismo verdugo se ha negado a sí mismo. Y por último, Hillesum no admite la maldad inherente en el hombre -"¿qué cosas tan terribles has podido vivir, pobre muchacho, para hacer semejante cosa?”. Para ella el Mal es Hacer, nunca Ser: el Mal se acoge, se aprende, se acrecienta, pero nunca es el hombre en sí mismo. Es, en suma, un quehacer adquirido por el hombre.
Su compasión hacia la humanidad no conocía fronteras. Pero tampoco era una ilusa, sabía bien cuál era su destino y la de los suyos, a lo que contestó con rotundidad: el hombre es el único responsable de este caos, no Dios. Ante la posición de algunas víctimas responsabilizando a Dios de no actuar, Etty exime de toda responsabilidad a Dios e interpela al hombre: “Dios no es responsable ante nosotros, somos nosotros responsables ante Él. Conozco lo que todavía nos puede suceder".
Todo ello y muchas más reflexiones, Etty Hillesum las hizo durante el Holocausto. No antes o después, sino durante la misma efervescencia del Mal.
Espero que me disculpéis si no escribo más sobre esta mujer tan valiente y llena de vida. Una mujer cuyo mensaje está repleto de esperanza, pues tal vez publique un artículo sobre mi ponencia. Aún así, creo que estas pequeñas reflexiones son suficientes para interpelarnos sobre nuestra vida y nuestra respuesta ante el hoy y las personas que nos rodean, nos agraden o no. Etty nos da una lección díficil de poner en práctica, incluso para los que no vivimos ninguna"situación límite" como la del Holocausto.

domingo, 26 de octubre de 2008

CONFERENCIAS SOBRE ETTY HILLESUM

CONFERENCIAS SOBRE ETTY HILLESUM A CARGO DE LA
DRA. ANA RUBIO SERRANO

"ETTY HILLESUM: UNA ESPIRITUALITAT AGOSARADA.
ÉS POSSIBLE VIURE UNA ESPIRITUALITAT DINS L'HOLOCAUST?"

("Etty Hillesum: una espiritualidad audaz.
¿Es posible la espiritualidad en el Holocausto?")

29 de octubre en:
Universitat de Barcelona - FACULTAT DE FILOSOFIA
C/Montalegre, 6 - 8
Aula 402 – Miércoles de 16 a 18,30 h.

31 de octubre en:
ESCOLA DE LA DONA
c/Sant Pere més Baix, 7 - Barcelona
Viernes de 17,30 a 20 h.

domingo, 12 de octubre de 2008

Una cálida luz desde el horror

La semana pasada tuve la inmensa fortuna de ver el vídeo donde E.P., una mujer judía de 72 años de edad en esos momentos, va desgranando sus vivencias y experiencias sobre la persecución, el exterminio y el holocausto de muchos judíos en Polonia a manos del nazismo. Cada modulación de la voz, cada gesto de su cara, su mirada, su mano acariciando su frente o arreglándose el cabello, forman una melodía que envuelve a la tragedia que va narrando.
Una de las primeras amarguras sufridas en su niñez y su pubertad fueron los insultos y las amenazas provenientes de sus compañeros y amigos de Lodz (Polonia), con los que había compartido pupitres y juegos. E.P. no puede comprender el odio, pues había sido educada exquisitamente en valores cívicos y en profundos sentimientos religiosos, pero le esperan muchos años de inmenso dolor y crueldad, donde el odio fanático anegó la vida en muchos lugares de Europa.
ES TREMENDO pensar que una adolescente haya debido presenciar cómo la muerte y la penuria extrema hacen estragos en los guetos de Lodz y, posteriormente, de Varsovia. Lo que E.P. cuenta en ese vídeo supera con creces lo ya conocido en los libros y películas comúnmente conocidos, incluso lo imaginable. Ella aprende también allí que la muerte puede llegar a ser heroica en ciertos casos, como la de aquel hombre en el gueto de Varsovia, que prefirió morir a ser el encargado de facilitar diariamente la lista de quienes iban a ser ejecutados al día siguiente.
E.P. va quedando aislada de sus padres y del resto de su familia, salvo de su hermana pequeña, a la que cuida en extremo en medio del horror, hasta que la ve morir en el campo de exterminio de Auschwitz. Sucesivamente, le toca pasar por numerosos campos de trabajo, en condiciones imposibles hoy de imaginar.
Debe viajar días y días en vagones de carga, sin comida y sin agua, siempre de pie, prensados entre sí, cubiertos de suciedad, desconociendo si quienes había a su alrededor estaban aún vivos o ya muertos. E.P. tenía entonces de 17 a 19 años de edad, esa edad en la que estallan los colores de la vida y del amor, pero a ella le tocó solo vivir diariamente al borde de sucumbir a la pesadilla de un sufrimiento sin medida.
Durante años estuvo aquejada de tuberculosis, consumida hasta la extenuación, oyendo el susurro del final. E.P. vio cómo les caían dedos u orejas a otras compañeras en uno de sus últimos campos de trabajo, debido al frío extremo del invierno en aquellos parajes y sin el menor abrigo.
Cuenta también que una noche, una madre huyó al lugar del campo de exterminio donde aguardaban su hijita y otros más a ser exterminados a las pocas horas, pues cada día los SS elegían al azar a sus víctimas: aquella madre quería pasar las últimas horas de su vida con su hija, aun en la certeza de su muerte inminente. Los viajes de un campo a otro los hacían a pie, en caminatas interminables, entre insultos y palizas, viendo cómo quedaban muertos en la cuneta muchos de sus compañeros y compañeras.
Sin embargo, a pesar de sus terribles recuerdos, a pesar de haber presenciado la salvaje crueldad a la que puede llegar el ser humano, hoy E.P. parece albergar solo sentimientos de amor a los suyos, de gratitud hacia quienes la ayudaron, de paz y tolerancia.
DE HECHO, en esos valores asegura haber educado a sus hijos. Asombra que la vida y la serenidad de E.P. hayan prevalecido tanto y tan bien sobre la sombra alargada de tanta muerte y tanto odio, desde la dignidad que nadie pudo arrebatarle. Al final del vídeo, E.P. muestra algunas fotografías de sus seres queridos. En esas imágenes, en sus propias palabras, se percibe la cálida fuerza de la vida, que brota y hunde sus raíces resueltamente en cualquier terreno.
E.P. quiere también transmitir que esa vida ha de continuar. Precisamente por ello, sus últimas palabras en el vídeo van dirigidas a las generaciones actuales, especialmente la juventud. Su voz se hace especialmente sentida cuando invita a pensar que "todo eso puede repetirse, que puede pasar en cualquier momento, no solo con judíos, sino con cualquier otro". Finalmente, entorna sus ojos, y nos hace un último, espléndido regalo: "Que la gente se acuerde un poquito del respeto, de la bondad que hay en cada uno de nosotros: de no pensar solo en sí misma, de mantener siempre algo de lo mejor de nosotros mismos".
El 17 de septiembre de 2008, E.P. cumplió 83 años, rodeada del cariño, la gratitud y la admiración de los suyos.
Noticia tomada de: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=446679
Comentario:
Es increíble cómo algunos supervivientes del Holocausto pueden todavía apostar por la humanidad. ¿Podríamos nosotros hacerlo?

miércoles, 1 de octubre de 2008

El poder totalitario, experto en "mentiras creibles"

Si en algo fue experto Hitler era en convencer a los dirigentes de otros países de sus más que "razonables intenciones". Cuando estos le dejaban el paso libre, Hitler actuaba a su antojo e interés. Para entonces, se convirtió en "imparable".
Hoy recordaremos un poco de historia en lo que se refiere a la conquista de territorios, ya que estos eran de suma importancia para poder poblarlos con su "gente", los arios, en resumidas cuentas, los hombres y mujeres SS.
En 1919, los Sudetes son incorporados a la nueva Checoslovaquia, con los 3,5 millones de alemanes que manifiestan públicamente que su deseo es agregarse a Alemania. En 1938, Hitler considera que, con una Alemania ya sin paro y cierto bienestar, es el momento de poner en práctica la doctrina nazi del “espacio vital”. A quienes se alarman porque no consideran a Alemania preparada para una guerra, Hitler, como otras veces, los destituye.
Y el 15 de septiembre, cuando parece claro que Alemania va a atacar los Sudetes, el premier británico Chamberlain acude a Berchtesgaden para —dice— “buscar una solución pacífica” con Hitler. Éste dice aceptar el principio de autodeterminación: sólo anexionaría regiones con más del 50% de alemanes. Daladier, en Francia, no quiere una guerra en ningún caso, y junto a Chamberlain presiona al presidente checo para que ceda “en bien de la paz”. Cuando Chamberlain regresa a Alemania el día 22, los alemanes de los Sudetes han incrementado su presión contra Praga, y Hitler rechaza el plan de evacuación escalonada del premier. Ahora exige que los checos permitan un referéndum en todo el territorio y atender, además, reclamaciones polacas y húngaras; da un plazo hasta el 28 para aceptarlo y hasta el 1 de octubre para cumplirlo. París y Londres están atrapados: o ceden o van a la guerra. Hitler tensa la situación con discursos incendiarios.

Cuando parece irremediable —Londres moviliza su flota y París refuerza sus fronteras— aparece en escena Mussolini, muy feliz de constituirse en el salvador. Convoca en Múnich a Hitler, Chamberlain y Daladier. Parece increíble, pero nadie invita a los checos... El mensaje es claro: tendrán que aceptar lo que se acordará. Y el acuerdo —un plan de Mussolini bien consensuado con Goering— se firma el día 30: los Sudetes se incorporarían a Alemania sin un plebiscito supervisado internacionalmente. Chamberlain desciende de un avión en Inglaterra enarbolando un papel en el que dice que trae la paz a Europa. Daladier, sin embargo, no está convencido cuando ni siquiera se ha garantizado la independencia de Checoslovaquia. Mussolini está feliz en su papel de árbitro en Europa, y Hitler es el auténtico vencedor. Seis meses después, no serían sólo los Sudetes: Checoslovaquia entera desaparece ocupada por la Alemania nazi. Y la debilidad franco-británica ha servido para alimentar al monstruo nazi al que, además, se le concede un año para prepararse para la guerra.

Artículo tomado de:

lunes, 22 de septiembre de 2008

“Podía ver mi cara reflejada en sus relucientes botas”

La joven judía Selena se escondió bajo la cama cuando un oficial nazi entró a su casa en un ghetto en Polonia y evitó que la encontraran y se la llevaran, pero nunca ha podido olvidar ese momento de angustia. Su historia, contada por ella misma, forma parte de un nuevo archivo de videos inaugurado en el Monumento al Hocausto en Berlín, que se centra en la memoria de las víctimas del horror nazi.
“Podía ver mi cara reflejada en sus relucientes botas”, cuenta Selena en la entrevista. “Tenía miedo de que él pudiera escuchar los latidos de mi corazón”, recuerda décadas después. Finalmente, el oficial no descubrió a la niña judía escondida en el ghetto de Bialystok, pero los disparos ante la casa y el llanto de cientos de huérfanos han perseguido a la mujer durante toda su vida.Unas 80 entrevistas que cuentan historias como la de Selena pueden verse estos días narradas por sus protagonistas en la nueva exhibición “Viviendo con la Memoria”, que se presenta en Berlín. Proceden de un total de 850 recopiladas en el archivo de video Fortunoff de la universidad estadunidense de Yale.La nueva exposición con relatos de testigos enriquece la amplia documentación que ya ofrece el centro de información del abstracto monumento en Berlín, cercano a la Puerta de Brandenburgo, que con rectángulos de concreto gris de diversas alturas, recuerda a las víctimas del Holocausto.“Sesenta y tres años tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, cada vez hay menos gente para contar sus historias y esto es lo que la exposición echaba de menos”, explicó Daniel Baranovski, curador del proyecto, a medios alemanes.Aún hay supervivientes que no hablaron sobre el terror de la era nazi durante décadas. Uno de ellos es Tomasz M. “Ni siquiera mi propia mujer y mis hijos conocen los detalles”, asegura en una de las entrevistas.La exposición se dirige principalmente a los niños y adolescentes en edad escolar.“No hay que dar por supuesto que los escolares son conscientes del Holocausto”, explica Baranovski. “Al principio teníamos dudas, pero el interés de los estudiantes durante una presentación de prueba fue considerable; ellos escuchan”, contó el curador.La historia de Alegre T. destaca crueles detalles de la reclusión en los campos de concentración. Recluida con sus amigas en el campo de Birkenau, preguntó dónde se encontraban sus madres y la respuesta que recibió fue: “¿Habéis visto la chimenea que está allí?” Chanan L. presenció cómo los alemanes mataron a tiros a sus amigos ante una fosa común. “¿Había un Dios en ese momento?”, se pregunta a sí mismo. “El mundo no debe olvidarlo”, pide David D. quien sobrevivió a la reclusión en el campo de concentración nazi por excelencia, Auschwitz.Fortunoff, del archivo estadunidense del que proceden las grabaciones, empezó a entrevistar a supervivientes en 1979, a los que se invitó a hablar sobre su experiencia en la forma en que prefirieran.El resultado, son historias muy distintas que cuentan recuerdos de tradiciones judías, búsqueda de una nueva vida y vuelta a casa antes y después de la persecución nazi.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Stanislawa Slawinska, polaca católica y "Justo entre las Naciones"

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg propuso a Yad Vashem, el 29 junio de este año, nominar a Stanislawa Slawinska para recibir el reconocimiento como Justo entre las Naciones. Yad Vashem, nombre hebreo, significa "un memorial y un nombre", es la Autoridad sobre la Memoria de los Martires y Héroes del Holocausto, fundada en 1953 en Israel.

Esta sencilla, pero heróica ama de casa polaca católica acogió y salvó a diez judíos que habían participado en el levantamiento del gueto de Varsovia contra los nazis.
Hace unos meses, Esfira Rapapport de Meiman, de 94 años, una de las supervivientes del gueto informó a la oficina de la Fundación Wallenberg en Jerusalén de la arriesgada acción que llevó a cabo 29 June 2008, pidiendo para esta última reconocimiento.
Esfira nació en Lodz y pudo huir del gueto antes de su destrucción. Stanislawa la refugió en su casa poniendo en riesgo no únicamente su vida, sino también la de toda su familia, puesto que todo aquel que acogiese o ayudase a un judío era tildado de criminal a ojos de los nazis y, por supuesto, reo de muerte.
Después de la guerra las dos mujeres mantuvieron el contacto durante muchos años. Más tarde cuando Esfira emigró a Israel en 1972, no tuvo más noticias de su amiga; Stanislawa había muerto el 9 de junio de 1971. Sin embargo, esta ama de casa polaca tenía un sobrino, Roman Slawinski, quien siendo un niño en aquellos tiempos colaboraba con su tía, tanto salvando vidas de judíos como en otras actividades de la resistencia polaca.
Después de una búsqueda internacional lanzada por la Fundación Wallenberg se encontró a Roman quien pudo dar testimonio de las actividades de su tía.
Yad Vashem otorgó en los primeros días de septiembre a Stanislawa el reconocimiento, constando ya como Justo entre las Naciones.
A 22.000 personas de todo el mundo les ha sido otorgado este reconocimiento, más de 6.000 de ellas son polacas. Stanislawa Slawinska es la más reciente, pero no la última.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Heinrich Himmler, el blanco de un espía danés.

Heinrich Himmler quien debía visitar Copenhague en febrero del 1941, estuvo a punto de ser el blanco de Tommy Sneum, un espía danés al servicio de Gran Bretaña quien murió el año pasado a los 89 años.
Sneum ideó acabar con la vida del jefe de las SS de una manera poco convencional para la época: con un arco y una flecha. El motivo de la elección de tal peculiar arma lo describió él mismo en una entrevista realizada a Mark Ryan, autor de su biografía ("The Hornt's Sting", -La picadura del avispón-): “no quería que el sonido de una bala permitiese a la policía seguir la trayectoria del proyectil hasta el piso de la actriz Oda Pasborg (piso desde el cual iba a cometer el atentado), de la que estaba verdaderamente enamorado”.
Sneum, descrito como una mezcla de Robin Hood y James Bond, finalmente no pudo llevar a cabo su cometido debido a que el “destino” se interpuso entre la flecha y el blanco: Tras aterrizar en Copenhague Himmler se sintió indispuesto y decidió regresar a Berlín.

martes, 2 de septiembre de 2008

La cámara de Hans Ertl, testigo de una época


En el humilde barrio de casas bajas de Cupini, al sur de La Paz (Bolivia), en una construcción de techo negro y estilo alemán se atesora un tesoro nazi. En una caja de zapatos. Un puñado de fotografías inéditas del rodaje de Olympia, obra maestra sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, e imágenes sepultadas por la memoria de la campaña de Rommel durante la Segunda Guerra Mundial se apilan junto a recuerdos de una asombrosa y novelesca vida. Pertenecen (los recuerdos y la vida) a Hans Ertl, fotógrafo de los nazis, camarógrafo y amante de la cineasta Leni Riefenstahl, fue retratista oficial de la campaña del norte de África de Rommel
La guardiana del tesoro es su hija Beatriz, de 63 años. Muestra con mimo a un apuesto y sonriente Ertl en la época de Olympia, la gran obra de Riefenstahl. Tras la cámara, sumergido en el agua, colocando un ingenio en un bote de remo, filmando a un nadador justo antes de lanzarse a la piscina...
Las imágenes ofrecen pistas únicas sobre la filmación de una de las películas de deporte más famosas de la historia, clave además en la estrategia nazi de mostrar al mundo el resurgimiento alemán. De un modo muy similar, no puede evitar pensar el que las contempla, al de los Juegos de Pekín 2008.
"Por supuesto que Leni fue el gran amor de su vida, mi padre lo contó hasta sus últimos días", explica Beatriz, fruto del matrimonio de Ertl con una secretaria a la que conoció precisamente en aquellos Juegos Olímpicos de 1936. Tuvieron cuatro hijas. "Mantuvimos contacto con ella hasta que falleció, en 2003".
Beatriz habla con orgullo de cómo su padre fue el primero en colocar cámaras en los esquís de los saltadores en los Juegos de Garmisch-Partenkirchen o de su papel como fotógrafo oficial del mariscal de campo Erwin Rommel, el Zorro del Desierto, en la campaña del norte de África. "Mi padre conocía bien a Hitler desde los Juegos, pero consideraba a Rommel su verdadero jefe, sentía verdadera adoración por él", señala Beatriz, quien sobrevive gracias a una pequeña pensión del Gobierno alemán. Rommel condecoró a Ertl con la Cruz de Hierro por su pericia al inventar cámaras sumergibles y capaces de tomar fotos desde el aire.
Pese a tan estrechas relaciones con los nazis, Ertl mantuvo hasta su muerte que su conexión con el partido era únicamente a través del trabajo. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los aliados arrestaron brevemente a Ertl y a los pocos años decidió abandonar Alemania porque tenía problemas para conseguir trabajo. Emigró con su familia a Chile y en 1953 hizo la travesía de Brasil a Bolivia subido a un antiguo camión militar, y siguiendo los pasos de nazis famosos como Klaus Barbie, sanguinario miembro clave de la Gestapo en Francia y vinculado al narcotráfico y al golpismo en el exilio boliviano. Muchos recuerdan aún hoy cómo se sentaba plácidamente en las cafeterías de La Paz tomando café rodeado de guardaespaldas.
Un día, a Ertl le dejó tirado un camión en San Ignacio de Velasco, a unos 500 kilómetros al sureste de La Paz. En la localidad vecina de Concepción, mientras esperaba que fuese reparado, Ertl vio una estancia en mitad de la selva llamada La Dolorida, en plena Chiquitanía. Estaba en venta. La compró y construyó una casa donde vivió el resto de su vida.
"Cuando llegamos, el pasto tenía dos metros de alto. Había víboras y tarántulas en todos lados. Vivía con 15 perros y muchísimos gatos, engordaba el ganado con marihuana", explica Beatriz con una sonrisa. Ertl fotografió las misiones jesuitas de la zona y tomó las últimas imágenes conocidas de los indios sirionó, extinguidos.
En sus viajes iba acompañado siempre de su hija predilecta, Monika. "Con nosotras nunca fue realmente un padre, era muy injusto y nunca escuchaba, sólo la quería a ella. Mi abuela jamás le mostró cariño: mi padre fue el producto de una violación, nos enteramos de esto mucho más tarde y eso le marcó para siempre", continúa Beatriz. Irónicamente, Monika se unió a la guerrilla izquierdista del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1969 tras fracasar en su matrimonio. Dos años después, haciéndose pasar por una joven australiana que quería conseguir un visado para un grupo de música folclórico, asesinó a quemarropa a Toto Quintanilla, cónsul boliviano en Hamburgo y uno de los responsables de torturar y cortar la mano del Che en Sierra Madre. En su huida, dejó atrás una peluca, su bolso, su pistola Colt Cobra 38 y un trozo de papel donde se leía "Victoria o muerte. ELN". Así se convirtió en la mujer más buscada de Latinoamérica.
"Mi padre la botó de la estancia porque quería convertirla en campo de entrenamiento para guerrilleros. Nunca más la vimos. Escribía una vez al año a toda la familia diciendo que no nos preocupásemos, que estaba bien", recuerda Beatriz. Cuatro años después la mataron los militares en un tiroteo en las calles de La Paz. "Más de 34 años después de su muerte todavía no nos han devuelto su cadáver".
Para entonces, Ertl hacía años que había dejado de filmar, desilusionado por una mala experiencia. Mientras transportaba en su tractor los rollos de su última película, el puente que cruzaba se derrumbó y perdió todo. Por si fuera poco, fue demandado por la productora alemana que le contrató. Regaló todas sus cámaras y se dedicó a mantener su ganado.
Hasta comienzos de los años noventa, cuando recibió durante una recepción con la reina Sofía una cámara. "Mi padre estaba muy contento con el regalo, pero se lo dio a mi hija Saskia". Ertl pasó los últimos años de su vida prácticamente solo, aislado del mundo. Falleció en 2000, a la edad de 92 años, en su granja de La Dolorida, convertida ahora en pequeño museo. Nunca quiso volver a Alemania pero pidió a su otra hija, Heidi, que le enviara una bolsa con tierra alemana para esparcirla sobre su tumba. Fue lo último que le rogó antes de que la relación entre ambos se rompiera, sólo 10 días antes de su muerte. Hoy yace enterrado en un pequeño montículo en una esquina de su antigua estancia. Vestido con el viejo uniforme militar alemán color verde oliva que llevó puesto hasta sus últimos días.

Artículo tomado de:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Fotografo/Hitler/amante/Leni/elpepicul/20080902elpepicul_1/Tes

lunes, 1 de septiembre de 2008

Eichmann por Mengele

El Mosad (servicio secreto israelí) anuló a último momento en 1960 una operación para capturar al médico nazi alemán Josef Mengele, el "Angel de la muerte", mientras se encontraba prófugo en Argentina, aseguró el lunes un ex responsable de esa central de inteligencia.
El Mosad encontró la pista de Mengele mientras vigilaba en Buenos Aires a Adolf Eichmann, uno de los conceptores de la "solución final de la cuestión judía¨, informó a la AFP el ministro israelí de Jubilados, Rafi Eitan.
Los agentes del Mosad, dirigidos por Rafi Eitan (hoy de 82 años), ratificaron la identidad de Mengele -que vivía bajo nombre falso-, lo fotografiaron y averiguaron su dirección.
Mengele había realizado experiencias médicas particularmente sádicas con judíos y gitanos del campo de exterminio de Auschwitz y participó en la selección de decenas de miles de presos enviados a las cámaras de gas durante la Segunda Guerra Mundial.
Al finalizar el conflicto, huyó a América Latina.
Algunos días antes de la captura de Eichmann en mayo de 1960 -juzgado y ejecutado en mayo de 1962 en Israel-, el entonces jefe del Mosad, Isar Harel, anuló el plan de captura del "Angel de la muerte" por temor de poner en peligro la operación contra Eichmann.
Isar Harel decidió detener a Mengele después de capturar a Eichmann, pero finalmente desistió del plan.
"Volví a Argentina tras la captura de Eichmann, pero Mengele ya no seguía en Buenos Aires y le perdimos el rastro. Lo buscamos en Brasil y en Paraguay, donde incluso llegamos a localizarlo, pero nunca lo pudimos capturar", dijo Rafi Eitan.
Mengele murió en Brasil en 1979. Los tests de ADN realizados a sus hijos en 1992 confirmaron su identidad.
Artículo tomado de:

domingo, 31 de agosto de 2008

“No constituye peligro alguno para la sociedad”


Esta fue la sentencia que el tribunal de Vilna falló a favor de Algimantas Dailide, un nazi lituano de 85 años que arrestó a 2 polacos y a 12 judíos por intentar escapar del ghetto de Vilna. Dailide pertenecía al cuerpo policial de su país y en ese momento, durante la Segunda Guerra Mundial, la policía de Lituania servía fiel al régimen nazi. El tribunal alegó: motivos de edad.
He aquí algunas de las declaraciones del juez Alvyra Kvaraciejute, quien presidió el caso: "El defendido era consciente de que cometía crímenes contra judíos, pero no participó directamente en sus asesinatos o tortura. Durante los últimos 60 años no cometió crimen alguno. Dailide no presenta peligro alguno para la sociedad y está muy enfermo como para cumplir una pena de cárcel".
Al oír estos argumentos para liberal a un criminal, en el caso que nos afecta, de guerra, colaborador consciente de un régimen asesino, me vienen a la mente otras preguntas: ¿puede prescribir un crimen contra la dignidad y la vida de un ser humano?; se alegan motivos de edad y de enfermedad: ¿los niños, ancianos y “enfermos” (enfermos reales y ficticios) que fueron gaseados constituían un peligro real –no teórico- para la sociedad?
Ciertamente, los tribunales están para impartir justicia, no venganza. Sin embargo, dejando impune al criminal, ¿qué clase de justicia se imparte?, ¿una justicia correctamente política o una justicia alterativa (a favor de la víctima)?
Efraim Zuroff, director de la oficina israelí del Centro Wiesenthal declaró que el caso es "un ejemplo clásico de cómo una falta de voluntad política para lidiar con los crímenes del pasado, junto con las circunstancias derivadas de edad avanzada, liberan a los criminales nazis de cumplir sus condenas."
http://new.aurora-israel.co.il/articulos/israel/MundoJudio/15510/

Nuevos detalles de la detención y secuestro de Eichmann

La organización Shin Bet (Servicio de Seguridad Interior israelí) junto con el Mossad (Servicio de Inteligencia Israelí), ambos, dieron a conocer nuevos detalles de la detención y el secuestro del criminal nazi Adolf Eichmann en Buenos Aires, Argentina, en 1961.
Los datos facilitados muestran que la operación se llevó a cabo en cinco etapas. El objetivo de la primera etapa fue juntar información para identificar su identidad y su dirección, es decir, información que sugeriese que Ricardo Klement era Adolf Eichmann. La segunda se dirigió a la búsqueda de información sobre la operación: llegada de la célula de acción a Argentina y programación en el terreno para la traída hacia Israel. En la tercera, se programó cómo llevar a cabo el secuestro. La cuarta se centró en la retención de Eichmann en lugar seguro hasta su transferirencia al avión de "El Al" rumbo a Israel. Y por último, el juicio. Juicio que al final dictaminaría la pena de muerte.
Según esta información, el Mossad llegó a Argentina en 1959 a fin de recopilar información fidedigna que les llevase a la certeza de que Klement era Eichmann. Fritz Bauer, un doctor judío y fiscal del estado de Hessen en Alemania, fue el artífice para que Isser Harel (uno de los fundadores de los Servicios Secretos israelíes y organizador de la operación) y sus hombres lograran con éxito secuestrar y llevar a juicio en Israel a Adolf Eichmann. Harel relató los pormenores de ese famoso operativo en su libro "La casa de la calle Garibaldi".
Clicar en el link para ver nuevas fotografías sobre el caso Eichmann:

jueves, 28 de agosto de 2008

Auschwitz, voces que gritan

Después de la liberación de los campos de concentración nazis, la mayoría de los ex-prisioneros (por no decir todos, en mayor o en menor grado) siguen padeciendo el terror que allí se les infligió sin contemplaciones. Revivir el infierno por vida es una de las herencias que han dejado las "fábricas nazis de la muerte" a sus víctimas. He aquí algunos testimonios de un tormento permanente:
Casi todas las noches, la pesadilla de Martin Hornung evoluciona hacia la misma carga agobiante: Auschwitz, voces que gritan; escenas que preferiría no volver a vivir a la luz del día.
"Casi temo ir a dormir", comentó el ingeniero en computación jubilado de 86 años.
Los horrores que acuden nuevamente a Hornung en la oscuridad son comunes entre los sobrevivientes al Holocausto, y son la razón por la que se niega a ingresar a una casa de reposo a pesar de su gran número de problemas de salud.
Organizaciones judías en todo el mundo está trabajando para mantener a los sobrevivientes fuera de tales instituciones, donde el ambiente y las rutinas _extraños uniformados, cuartos de duchas desolados, los procedimientos médicos_ pueden agravar los recuerdos del pasado en campos de concentración.
"Los atemoriza y los regresa al Holocausto", dijo el doctor Jaclynn Faffer, director ejecutivo de Ruth Rales Jewish Family Service, uno de los grupos que ayuda a mantener a los sobrevivientes fuera de casa de descanso para ancianos.
Hornung ni siquiera consideraría mudarse a uno de esos lugares. "Me suicidaría", subrayó.
Aproximadamente 93.000 sobrevivientes del Holocausto viven en Estados Undios, y el sur de Florida alberga una de las mayores poblaciones de ellos. Los más jóvenes tienen alrededor de 65 años, pero muchos son bastante más grandes de edad.
No hay un desglose definitivo sobre cuántos están viviendo de manera independiente y de cuántos reciben asistencia, pero muchos están viviendo abajo de la línea de pobreza y requieren ayuda.
"La capacidad de resistencia que han mostrado desde la guerra es sorprendente", dijo Paula David, una trabajadora social que ha trabajado en Toronto con más de 2.000 sobrevivientes del Holocausto en los últimos 20 años y que ha estudiado los problemas específicos de esa población conforme envejece. "La parte dura es que sin importar lo que hacemos, no podemos hacerlo muy bien".
Los recuerdos del pasado pueden llegar a un sobreviviente en cualquier momento. Una alarma de incendios; un acento extranjero. Estar formado en una fila.
En una ocasión, David vio a un sobreviviente que comenzó a gritar en la festividad del Año Nuevo Judío mientras actuaban los músicos: Resulta que se interpretaba música mientras se asesinaba a la gente en campos de concentración.
Una de las personas atendidas por David dormía con botas de excursionismo bajo su almohada para asegurarse que podría huir. Otro acumulaba pan en su armario para no morir de hambre.
Para Alex Moscovic, quien sobrevivió al campo de concentración de Birkenau y a los terribles experimentos médicos del doctor Josef Mengele, lo atacó un recuerdo del pasado en la silla del dermatólogo.
Moscovic requería que le extirparan un crecimiento canceroso del tamaño de una moneda de 10 centavos de dólar. El doctor cauterizó el área y el paciente comenzó a temblar incontrolablemente.
"El olor (de piel quemada) me trajo los recuerdos", señaló Moscovic, de 77 años. "La única forma de dejar realmente Birkenau era a través de las chimeneas (tras ser cremado)".
Expertos han visto reacciones similares en otras poblaciones, incluidos veteranos de guerra y sobrevivientes de genocidio en Ruanda y otros lugares.
Se anticipa que los recuerdos del pasado sólo pueden empeorar conforme estos grupos envejecen, por lo que quienes les proporcionan asistencia médica están tratando de impartir lecciones aprendidas de los sobrevivientes del Holocausto.
Para estos sobrevivientes judíos, permitírseles permanecer e sus casas les ofrece cierta comodidad y rutina mientras cambia mucho de lo que está a s alrededor.
El grupo Ruth Rales proporciona a Hornung la ayuda de una enfermera tres veces a la semana, y el también recibe comida que le envían.
Hornung cuidó durante 10 años a su esposa, también sobreviviente del Holocausto, mientras ella caía en la neblina del Mal de Alzheimer, el cual junto con otras formas de demencia complica aún más el proceso de envejecimiento de los sobrevivientes.
Ella llegó a estar tan confundida que pensaba que su esposo era un guarda nazi. En una ocasión lo apuñaló en el pecho.
Luego de la muerte de su esposa en el 2001, Hornung fue diagnosticado con cáncer de colon. El aún está lúcido, pero tiene problemas respiratorios.
Ann Speier, de 85 años, hace mucho que se retiro de su trabajo de corte y confección, y al igual que Hornung vive en Century Village, en Boca Ratón.
Es un lugar popular para los sobrevivientes en sus últimos años de vida. Ella también es atormentada por recuerdos del pasado. "Trato de no pensar, pero tengo que hacerlo", comentó". No desaparecen", agregó.
Tres días a la semana llega su asistente para llevarla al doctor, para ayudarla a ir a la alberca y en quehaceres de la casa. Sin la ayuda, comentó Speier, no podría existir.
La vista de Speier casi ha desaparecido. Todos y todo le resulta borroso. Pero ella reconoce a Lila Vaughn, su asistente social de Ruth Rales, cuando llega. Ella luce radiante y acaricia la cara de Vaughn. Y luego del transcurso de algún tiempo, la asistente tiene una pregunta para Speier: "¿Quiere que me vaya o quiere que me quede?".
"Me gustaría que te quedaras todo el día conmigo", responde Speier. "Es tan duro; tan solitario", agrega.


“Rotspanier 3.872”, el único superviviente andaluz de Mauthasen desde 2003

El montalbeño Alfonso Cañete, prisionero de Mauthausen que respondía en el campo al calificativo de “rojo español 3.872” (en alemán, “Rotspanier 3.872”), vio como a sus 88 años el 23 de agosto fue homenajeado por sus paisanos: un monolito grabado con su nombre mostrará en el parque de las Terremonteras el siguiente mensaje: que "el repudio al horror nos dé la facultad de ser siempre libres".
Cañete, el único superviviente andaluz de los presos republicanos desde 2003, nos trae a la memoria que sólo sobrevivieron 2.200 españoles de los 9.000 que entraron en el campo austríaco de la muerte. Sus vidas fueron un auténtico infierno desde el primer día: "Fuimos torturados, obligados a trabajos forzados en la cantera del campo. Gaseaban a los que ya no eran útiles para el trabajo, muchos morían en la célebre escalera de los 186 peldaños. Otros, ya desesperados, se colgaban de las alambradas electrificadas o saltaban al vacío y morían despeñados”. Alfonso prosigue: “La situación era tal, que nuestra propia mente se habituó a ver cadáveres a nuestro alrededor. Teníamos un trato propio de los animales y no había quejas ni explicaciones que valieran”.
Si Mauthausen es uno de los símbolos de “muerte absoluta” que recuerdan al mundo entero el intento por hacer desaparecer al ser humano de la faz de la tierra, Alfonso Cañete es, sin embargo, un ser humano que representa “vivamente” el fracaso de ese intento.

sábado, 26 de julio de 2008

La gratuidad del Mal

Cuando la filósofa judía, Hannah Arendt, asistió al juicio en Jerusalén contra Adolf Eichmann (miembro de las SS, uno de los participantes en la elaboración de la “Solución Final”-la eliminación de todos los judíos de Europa- y ejecutor “profesional” de dicho crimen), quedó estupefacta al constatar que dicho individuo era un hombre normal, un hombre sin profundidad malévola, un hombre “irreflexivo”. Es decir, hasta entonces se afirmaba que la maldad era causada por individuos con problemas psicológicos, sociales e, incluso, genéticos. Sin embargo, desde el Holocausto y el estudio de Arendt se ha podido constatar que la maldad que emergió en aquella época de absoluto terror fue llevada a cabo por hombres y mujeres perfectamente normales, sin trauma alguno, padres y madres de familia “ejemplares”.
Así, el nazismo no quería en sus filas hombres y mujeres asesinos profesionales, sino hombres “vírgenes” en la violencia a fin de poderlos moldear a su imagen y semejanza. Individuos “irreflexivos”, es decir, individuos sin capacidad de pensar ni actuar por sí mismos, pero que a la par se vieran ellos mismos como hombres decentes.
Esto se consiguió haciendo que el mal operado (humillaciones, torturas, asesinatos…), ya no fuese visto como algo extraordinario propio de criminales, sino como algo normal instaurado en la sociedad y que la gente normal debía asumir como algo natural.
El hombre y la mujer nazis se constituyeron como individuos decentes, además de héroes por medio de una violencia legalizada y gratuita (porque sí, sin "motivos personales"). Esto significa que todo aquel marcado por el régimen como enemigo (hombres, mujeres y niños) debía morir en dicha violencia por el simple hecho de haber sido marcados como enemigos.
Así, hoy también, Samir Kuntar pudo ejecutar a un padre de familia ante su propia hija, y después aplastar el cráneo de la pequeña a culatazos, arrastrándola hasta la playa y rematándola con sus propios pies, como nos cuenta Josep Estruel. Si hay alguna relación entre Kuntar y Eichmann, la encontraremos sin duda y según mi opinión, en esa gratuidad del Mal normalizada que hace de los asesinos, individuos decentes al mismo tiempo que héroes.
Os recomiendo para profundizar más en el tema que leáis un artículo mío que acaba de salir. Lamentablemente no se encuentra "on-line", pero sí que lo podéis encontrar en las bibliotecas de las universidades de la mayoría de las facultades de filosofía. El artículo y la revista son: "Amos virtuales, esclavos reales. El hombre SS, una raza de amos-esclavos", Espíritu: cuadernos del Instituto Filosófico de Balmesiana, ISSN 0014-0716, Año 56, Nº. 136, 2007, pags. 307-315.

jueves, 24 de julio de 2008

Maximiliam Kolbe: «Soy un sacerdote católico de Polonia, me ofrezco en su lugar porque él tiene esposa e hijos»

Maximiliam Kolbe, el prisionero 16670 y fraile franciscano polaco fue asesinado por los nazis en el campo de concentración de Auschwitz. ¿El motivo de su muerte? Salvar una vida. El Talmud, uno de los libros sagrados judíos, dice: “Quien salva una vida, salva al mundo entero”.
He aquí la historia: en julio de 1941 un preso de Auschwitz pudo fugarse del campo de concentración. Para frenar tales rebeliones los nazis crearon una ley por la que se sentenciaba a muerte diez prisioneros por cada hombre fugado. En el momento que los nazis descubrieron la huída del anterior prisionero, se dispusieron rápidamente a ejecutar dicha norma. El primero en ser elegido fue el sargento polaco Francizek Gajowniczek de 41 años, casado y con hijos. Éste en medio del silencio y con lágrimas en sus ojos profirió un lamento: «¡Mi pobre esposa! ¡Mis pobres hijos! ¿Qué va a ser de ellos?». Entonces Maximiliam Kolbe ofreció su vida a cambio de la de ese hombre y atreviéndose a dirigirse al oficial, dijo: «Soy un sacerdote católico de Polonia, me ofrezco en su lugar porque él tiene esposa e hijos».
El oficial que debía llevar a cabo la sentencia aceptó el sacrificio de Kolbe y éste fue condenado a sufrir hambruna hasta que se produjera la muerte por causas “naturales”. Sin embargo y, después de tres semanas de no haber tomado alimento alguno, Kolbe seguía vivo. El 14 de agosto de 1941, a los 47 años, fue asesinado con una inyección de fenol.
Este padre franciscano fue declarado beato en 1971 por Pablo VI a cuya celebración asistió Franciszek Gajowniczek. Y en 1982, Juan Pablo II lo canonizó y lo proclamó santo.
El gesto de este hombre ha hecho que muchos se lanzasen a vivir lo que han llamado «la locura del amor» y han creado la Operación Kolbe. La Operación Kolbe es una iniciativa ecuménica desde la cual aquellos que la integran están dispuestos a intercambiar su persona por los secuestrados en Colombia. Su lema lo encuentran en la misma fuente de donde bebió Kolbe, esto es, el Nuevo Testamento, y dice así: «Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos» (Juan 15,13).

miércoles, 23 de julio de 2008

Once meses de cárcel para el neonazi Horst Mahler por hacer el saludo hitleriano

Ayer día 21, el líder neonazi Horst Mahler fue condenado por la Audiencia de Cottbus (este de Alemania) a once meses de cárcel por realizar el saludo hitleriano. Mahler Mahler fue militante de la extinta organización terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF) en la época en que estuvo dirigida por Andreas Baader y Ulrike Meinhof, por lo que pasó varios años en prisión en la década de los setenta. En los años noventa dio un vuelco ideológico hacia la extrema derecha y en el año 2000 se afilió al NPD. El acusado también fue abogado defensor del ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD).
Horst Mahler, de 72 años en la actualidad, fue declarado culpable del delito antes expuesto y además en grado de reincidencia, puesto que saludó con el brazo en alto a los correligionarios que le esperaban cuando iba a ingresar en prisión, en 2006, por otro delito de signo extremista. Mahler tiene un largo historial de condenas por delitos parecidos, entre ellas la que le fue impuesta unos meses atrás por haber saludado con la fórmula "Heil Hitler" al periodista y ex vicepresidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania Michel Friedman. El líder neonazi saludó a su entrevistador con un "Heil Hitler, Herr Friedman" y, durante la conversación, calificó a Adolf Hitler de "redentor del pueblo alemán".

lunes, 21 de julio de 2008

Un matrimonio de asesinos en el Auschwitz de los Balcanes

"Tengo la conciencia tranquila". Eso fue lo primero que dijo Dinko Sakic cuando se enfrentó al tribunal en Zagreb, la capital de Croacia.
Sakic llegó a la Argentina en silencio, en 1947, y medio siglo más tarde fue deportado en 1998 para ser juzgado en Croacia. En octubre de 1999 fue condenado a 20 años de cárcel por crímenes contra la Humanidad. Cuando lo detuvieron contaba con 76 años y admitió haber estado al frente -entre diciembre de 1942 y octubre de 1944- del campo de concentración de Jasenovac (en el centro de Croacia, instalado durante la Segunda Guerra Mundial por el régimen pronazi croata), donde murieron alrededor de 600.000 judíos, serbios y gitanos. En el juicio Sakic fue declarado culpable de malos tratos, torturas y asesinatos de detenidos encarcelados en dicho campo de concentración.Había sido acusado de ser responsable de la muerte de por lo menos 2.000 prisioneros entre mayo y noviembre de 1944.
Jasenovac fue uno de los campos de exterminio más terribles de todos los que hubo en Europa durante la Segunda Guerra. Tanto que se ganó el mote de el Auschwitz de los Balcanes. Su esposa Nada Luburic -entonces 72 años- fue acusada de colaborar con él en el campo de exterminio quien también fue deportada a Croacia. Aun cuando está comprobado que fue la encargada del sector femenino de Jasenovac y existe la sospecha de haber torturado y asesinado a varias mujeres prisioneras, Nada Luburic enseguida quedó en libertad.
Hoy lunes, 21 de julio de 2008, Sakic falleció "después de una prolongada y grave enfermedad, en un hospital de Zagreb", indicó un comunicado de la prisión donde cumplía su pena. Tenía 86 años. El comunicado no aclara la naturaleza de su enfermedad.

"El ser humano siempre será seducible"

El ex-canciller alemán Helmut Schmidt recordó hoy a los oficiales que atentaron en 1944 contra Hitler y si bien sostuvo que Alemania ha cambiado radicalmente, advirtió que nunca se debe bajar la guardia pues "el ser humano siempre será "seducible"". Schmidt pronunció estas palabras durante la ceremonia solemne de jura de bandera celebrado hoy por primera vez ante el Reichstag de Berlín, acto que estuvo rodeado de protestas de grupos pacifistas. El ex-canciller socialdemócrata confesó que él mismo tan sólo se percató de que la dictadura del nazismo, además de ser vil, también era criminal, cuando, en 1944, fue obligado como oficial a presenciar durante un día el juicio contra el grupo que apoyó los planes del conde Klaus Schenk von Stauffenberg de atentar contra Adolf Hitler. El propio von Stauffenberg y otros tres oficiales fueron fusilados inmediatamente en el patio del edificio que hoy alberga el ministerio de Defensa en Berlín. Schmidt, a punto de cumplir noventa años, era por entonces oficial de la Wehrmacht, y como tal participó plenamente en la II Guerra Mundial, en "cumplimiento de un deber" al que dijo sentirse comprometido debido a una educación basada en la disciplina. "Aunque entonces empecé a comprender el carácter criminal del nazismo, seguí cumpliendo órdenes", dijo Schmidt ante el medio millar de reclutas que juraron bandera y más de un millar de invitados de honor, entre ellos la canciller Angela Merkel. Schmidt, quien entre 1969 y 1972 fue también ministro de Defensa bajo el canciller Willy Brandt, explicó que en aquel entonces la sensación que predominaba entre la población era la del miedo, "miedo a la Gestapo y a los tribunales de guerra". Pese a esas circunstancias, un grupo de oficiales "consideró que su obligación moral era intentar llevar a cabo un golpe, aun cuando algunos de ellos eran conscientes igual que yo de que, aunque saliera bien el golpe, la guerra estaba perdida y la capitulación era un hecho", recordó Schmidt en alusión a von Stauffenberg. El veterano político subrayó que "Alemania no ha demostrado precisamente ser una nación pacifista" y emplazó a las generaciones actuales a no olvidar la lección de la historia, sobre todo teniendo en cuenta que "el ser humano seguirá siempre dejándose seducir, también nosotros los alemanes".

domingo, 20 de julio de 2008

La Indiferencia

Elie Wiesel, judío rumano que sobrevivió a Auschwitz, escribió sobre el horror que le tocó vivir y que comenzó cuando a penas tenía 15 años. Obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1989 y dedicó toda su vida a escribir y hablar sobre los horrores del Holocausto.
Elie Wiesel participó en 1999 en un foro en Washington con una conferencia denominada Los peligros de la indiferencia. Era su propia historia, la de un chico judío de una pequeña localidad de los Cárpatos que un día creyó que nunca volvería a ser feliz. Y la historia también de un anciano que, 54 años después de ser liberado de la muerte, había dedicado toda su vida a intentar explicar que la indiferencia no sólo era un pecado, sino también un castigo. Por eso estaba convencido de que la indiferencia era una de las lecciones más importantes que debíamos extraer los seres humanos de los múltiples experimentos que con el bien y el mal habían tenido lugar en ese siglo.
"La indiferencia", decía Wiesel, "no suscita ninguna respuesta. La indiferencia no es respuesta. La indiferencia no es un comienzo; es un final. Por tanto la indiferencia es siempre amiga del enemigo, puesto que beneficia al agresor, nunca a su víctima, cuyo dolor se intensifica cuando la persona se siente olvidada. El prisionero en su celda, los niños hambrientos, los refugiados sin hogar... No responder a su dolor ni aliviar la soledad ofreciéndoles una chispa de esperanza es exiliarlos de la memoria humana. Y al negar su humanidad, traicionamos la nuestra". Para este superviviente, la sociedad que le tocó vivir estaba compuesta por tres sencillas categorías: los asesinos, las víctimas y los que no hacían nada. Por eso, su único y miserable consuelo fue creer que Auschwitz y Treblinka eran secretos muy bien guardados, y que los líderes del mundo no sabían lo que estaba pasando detrás de esos alambres de púas. ¿Cómo, si no, se podía explicar la indiferencia de todos ellos?, se preguntaba.

martes, 8 de julio de 2008

Visados para la libertad. Diplomáticos españoles ante el Holocausto

En Segovia se ha inaugurado una exposicón por el representante en España de la Autoridad Nacional para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto Yad Vashem, Isaac Querub, quien ha defendido la necesidad de mantener vivo el recuerdo de las víctimas de la 'Shoah' para que «no gane el mal ni volver a caer en la trampa de la mentira». En ella se muestra la labor realizada por diplomáticos españoles en territorio del Tercer Reich a través de la cual salvaron miles de vidas de judíos entre 1939 y 1944.
En dicha exposición se destaca especialmente el trabajo realizado por los embajadores Bernardo Rolland de Miota, en Francia; Sebastián Romero Radigales, en Grecia; Julio Palencia, en Bulgaria; José Rojas, en Rumanía; Ángel Sanz Briz, en Hungría; y José Ruiz Santaella, en Alemania.
En Hungría, Grecia, Bulgaria, Rumanía o Francia salvaron de las cámaras de gas a esas 60.000 personas a través de nacionalizaciones y cartas de protección redactadas en la mayoría de los casos en favor de judíos sefardíes, la comunidad de origen ibérico extendida por toda Europa desde su expulsión en 1492. Entre todos estos diplomáticos destaca Ángel Sanz Briz, encargado de negocios en la embajada española en Budapest entre 1942 y 1944 que consiguió salvar la vida de más de 5.000 judíos. La comunidad sefardí no ha olvidado jamás la labor humanitaria de este sensible, valiente y hábil diplomático, cuyos restos descansan en un privilegiado espacio de la gran sinagoga de la capital húngara. Expidió pasaportes, inventó raíces y familias españolas y llegó a alquilar una decena de viviendas en Budapest que 'agregó' a la legación diplomática española. Los convertía así en 'edificios extraterritoriales' y, de paso, en refugios donde los judíos acosados por las SS encontraban techo y alimento además de un salvoconducto. «Salvó a millares, a menudo con riesgo de su propia vida. Salía por las noches a las casas de donde le llamaban para socorrer a los amenazados por las redadas», recordaba Adela Quijano, viuda de Sanz Briz, en el homenaje tributado en 2001 a este Oskar Schindler español. «Se arriesgó muchísimo en una época en la que 600.000 judíos fueron deportados del país».
La heroica labor de Sanz Briz, sería continuada en Budapest por Giorgio (Jorge) Perlasca. Italiano y ex combatiente franquista en España, se hizo pasar por diplomático, españolizó hasta su nombre y protegió a los judíos hasta la liberación de Hungría en 1945. Fue también designado 'Justo entre las Naciones'. En Francia fue Eduardo Propper de Callejón, primer secretario de la legación española en París entre 1939 y 1941, quien concedió 'visados especiales de tránsito' a cientos de judíos de muy diversos orígenes. También el cónsul general Bernardo Rolland de De Miota organizó, contra el criterio de Serrano Suñer, la repatriación de casi un centenar de judíos, evitó la confiscación de bienes e intercedió por una veintena de españoles conducidos al campo de tránsito de Drancy.
En la ciudad griega de Salónica se concentraba una de las mayores colonias de sefardíes de Europa. Sebastián Romero Radigales, cónsul general en Atenas entre 1943 y 1944, logró, en contra de sus superiores, sacar de la ciudad a centenar y medio de judíos. Al final serían trasladados a Begen-Belsen, pero Romero impidió la confiscación de sus bienes y logró desviar a algunos a España. Hasta 48.000 sefardíes no tuvieron esta suerte y fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. En Bulgaria fue Julio Palencia y Tubau, ministro de la legación española en Sofía entre 1940 y 1943, quien protegió la vida y los bienes de centenar y medio de sefardíes. Denunció además la connivencia de las autoridades búlgaras con las ocupantes alemanas que permitieron la deportación de 50.000 judíos. La diplomacia alemana en Bulgaria declaró a Julio Palencia «amigo de los judíos» y «fanático anti-alemán». Declarado persona 'no grata' en Bulgaria, se le ordena regresar a Madrid donde será amonestado por su celo.
También en Rumania el embajador José Rojas Moreno, destinado en Bucarest entre 1941 y 1943, logró la revocación de la expulsión de un grupo de sefardíes. No pudo traer a España a los sefardíes ante la negativa de sus superiores en Madrid. Incluso en el Berlín nazi José Ruiz Santaella, agregado de la embajada española, lograría junto a su esposa Carmen Schrader en 1944 salvar a tres mujeres judías empleándolas como sirvientas.
El secretario general de Casa Sefarad, Angel Vázquez, ha asegurado en declaraciones a EFE que todos ellos "actuaron de forma valiente y decidida y aprovecharon las relaciones de amistad hispano-alemana para ampliar sus márgenes de actuación, hacer valer la protección consular española y ayudar a los judíos perseguidos".
Vázquez ha precisado que los judíos perseguidos por los nazis "pedían auxilio en las embajadas, y los embajadores no sabían a ciencia cierta cómo actuar, por lo que mayoritariamente ejercieron su labor al dictado de su conciencia, conscientes de que el régimen de Franco apoyaba tácitamente la política de exclusión de Hitler".

lunes, 7 de julio de 2008

Argentina se suma al "no-olvido"

Argentina muestra en el Museo del Holocausto de Buenos Aires imágenes de los sobrevivientes del Holocausto que actualmente viven en ese país, a quienes se rinde homenaje a través de una exposición fotográfica. “La misión de poder transmitir, dejar para las próximas generaciones el legado de estas personas que fueron testigos del horror del Holocausto”, expresó Graciela Nabel de Jinich, organizadora.
“Recuperar la firma de ellos, recuperarles el nombre, entonces conjugando todo esto más un fragmento de sus vidas es lo que hoy presentamos para que los jóvenes puedan saber que no hay sólo 1 ó 2 ó 3 sobrevivientes en la Argentina sino que hay más”, declaró Nabel de Jinich.

La Topografía del Terror

"No al olvido y no a la indiferencia", ésta parece ser una de las máximas de los alemanes actuales ante la crueldad y la barbarie del nazismo. Berlín ha construido una ruta en la que muestra mediante fotografías, estructuras de madera y paredes de ladrillo, grabaciones con discursos del propio Hitler, lugares que pertenecieron al gobierno nazi (como la oficina central de la Gestapo), los horrores de una Alemania que todavía se siente culpable.
Seguidamente, os reproduzco parte del artículo de Diego Montenegro y al final del mismo el enlace:
Berlín es cosmopolita. En las calles y plazas se aspira historia y cultura. Al caminar por la avenida NiederkirchnerstraBe, junto a la estación Potsdamer, parece que se dan pasos hacia el pasado.
No solo porque en el trayecto se encuentra con los restos del muro, que dividió en dos a la capital alemana desde 1961 hasta 1990. También porque allí está uno de los sitios más visitados: la
Topografía del Terror.
El nombre ya es el primer anuncio de lo que el turista puede mirar en el lugar. Hay una exposición fotográfica de los pasajes más importantes y atroces que marcaron la historia de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.
En un escenario dominado por una rústica estructura de madera y paredes de ladrillo visto se muestran las imágenes, que han arrancado más de una lágrima a los visitantes. El piso del lugar está cubierto de ripio, no es una casualidad, porque evoca el recuerdo de los campos de concentración.
Hay un pabellón en el cual se exhiben las fotos de las ejecuciones por parte del Ejército a los opositores del Gobierno Nazi: niños llorando mientras los militares disparan en la espalda a sus padres o madres que piden de rodillas a los uniformados para que no torturen a sus hijos.
Además, están los testimonios de las reuniones secretas entre oficiales como Lorenz, Heydrich, Himmler y Wolff.
Aquí, el terror y el miedo no solo entran por los ojos, también lo hacen por los oídos. En unas pequeñas cabinas, construidas con tríplex, luego de presionar un botón se escucha la voz de Hittler dando órdenes a su Ejército para que elimine a los judíos-europeos.
Lo más desgarrador es el lamento de las mujeres ante la pérdida de sus seres queridos y el llanto de los niños, que parece enfrentarse al fin del mundo.
Durante la guerra, en este sitio funcionó la oficina central de la Policía Secreta del Estado (Gestapo), que planificaba la persecución y la ejecución a los opositores. Ahora, se calcula que cada año visitan el lugar unas 400 000 personas de todo el mundo.
El gobierno alemán tiene previsto invertir alrededor de 24 millones de euros para levantar en ese sitio un gran centro de documentación. Una de las personas que participa en el proyecto es el paisajista Heinz Hallmann, quien reconoció que en 5 370 metros cuadrados se construirá un gran complejo histórico.
Este no es el único lugar emblemático de la dictadura nazi, que fue acondicionado como museo. A una hora de Berlín en tren, partiendo de la estación Hauptbahnhof, se encuentra el museo Ravensbrück, instalado en un antiguo campo de concentración.
Un inmenso y corredizo portón de metal se abre lentamente y se observa un amplio patio, cubierto de ripio. Allí se formaban las mujeres que llegaban como prisioneras al lugar. Se calcula que entre 1939 y 1945 fueron 120 000, solo sobrevivieron 40 000.
El lugar es tétrico. En el interior hay un rincón donde aún permanecen los hornos, que servían para cremar a las muertas. También hay restos de la cámara de gas y del corredor de las desposeídas, por donde pasaban las mujeres antes de morir.
Las celdas fueron restauradas y en el interior de algunas se exhiben las artesanías que hacían las presas durante las noches. También las cartas que escribían antes de morir y las fotos de sus seres queridos, que guardaban con mucho sigilo.
Hay una oficina donde se muestran los libros que registraban los ingresos y las salidas de las detenidas. Además, las actas de liberación. Pero lo que más llama la atención es el mural donde están pegadas las fotos de las personas que permanecieron en ese campo de concentración. Las caras de sufrimiento son evidentes.
La visita concluye con una conferencia dictada por Dienst der Mahn, en la cual explica los trabajos forzosos a los cuales eran sometidas las mujeres y la manera como los militares les obligaban a prostituirse.
Otro sitio que recuerda a la guerra es el parque levantado en honor a las víctimas del holocausto. Está ubicado en el centro de Berlín y tiene una característica especial: en toda el área hay pilares de cemento, de diferentes tamaños y del mismo color. Los pilares forman una especie de laberinto.
Para la catedrática Helga Dresel, la arquitectura del lugar tiene muchas connotaciones. Una de ellas puede ser el hecho de que cuando la persona se pierde entre los muros tiene que encontrar el camino que le lleve hacia el otro extremo del parque. “Se puede decir que cuando eso ocurre salió de la confusión. Pero es solo una interpretación”.
El recorrido puede terminar en la Isla de los Museos o en una visita a la puerta de Brandemburgo, uno de los íconos de la ciudad, identificado por su singular arquitectura y por su ubicación.
http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=203969&id_seccion=14&id_seccion_padre=241

viernes, 4 de julio de 2008

Wladyslaw Bartoszewski, un luchador incombustible

“En todos los sitios en donde llego a hablar con otros, me esfuerzo por acercar a los seres humanos y lucho contra estereotipos. Pienso que esto es mi deber.“ Wladyslaw Bartoszewski siempre ha intervenido en favor de los seres humanos.
Nació en Varsovia en 1922, y sólo tenía 17 años cuando participó en la fallida defensa de su ciudad natal cuando el ejército nazi conquistó Polonia en 1939. Un año después, Bartoszewski se encontraba entre los muchos jóvenes polacos católicos a los que atraparon y enviaron a Auschwitz, y entre los muy pocos que tuvieron la suerte de sobrevivir.
Fue liberado en 1941, y fue a trabajar con la resistencia. Ayudó a fundar el clandestino Zegota o Consejo para la Ayuda a los Judíos, que proporcionaba dinero, lugares para esconderse y documentos de identidad falsos a judíos polacos que trataban de huir del holocausto. Esta asistencia era punible con la muerte durante la ocupación nazi. En 1965, el Yad Vashem, el monumento y el museo del holocausto oficiales de Israel, nombró a Bartoszewski uno de “Los Justos entre las Naciones”.
Después de la guerra, Polonia cayó dentro de la esfera soviética. A Bartoszewski lo recompensaron por su trabajo para liberar a su país y salvar a sus compatriotas judíos volviéndolo a poner tras las rejas.“Para cuando tenía 32 años, había estado ocho años en prisiones y campos”, dijo Bartoszewski.
Tras su liberación en 1954 -y en el año siguiente, rehabilitado por el régimen -, se hizo periodista de un periódico católico en Cracovia, y, posteriormente, catedrático de la Universidad Católica de Lublin. De nuevo, formó parte de un movimiento clandestino, en esta ocasión, una red de enseñanza llamada la Universidad en Vuelo, que operaba al margen del sistema educativo oficialmente aprobado.
Cuando el último líder comunista de Polonia, el general Wojciech Jaruzelski, declaró la Ley Marcial en diciembre de 1981 como parte de un esfuerzo por suprimir al movimiento Solidaridad, Bartoszewski fue encarcelado una vez más, hasta su liberación el siguiente abril.
Para las elecciones de 1989, sólo libres en parte, pero no obstante vistas como una victoria de Solidaridad, Bartoszewski tenía 67 años, bastante pasada la edad para retirarse. Sin embargo, apenas estaba empezando, y se embarcó en su carrera diplomática, primero como embajador en Austria y, después, como ministro de relaciones exteriores en dos gobiernos diferentes, en 1995 y de nuevo de 2000 a 2001.
Se mantuvo muy ocupado en su retiro escribiendo libros y participando en consejos, como el Consejo Internacional Auschwitz, del que es presidente. Sin embargo, el gobierno nacionalista, con frecuencia divisorio, del primer ministro Jaroslaw Kaczynski, y su hermano gemelo, el actual presidente Lech Kaczynski, hizo que regresara a la pelea.
Se convirtió en un crítico feroz y habló francamente en contra de ellos antes de las elecciones de octubre pasado. Después, el Primer Ministro nuevo ofreció hacerlo otra vez ministro de relaciones exteriores. Rechazó la propuesta en favor de su ex subalterno, Radek Sikorski, pero estuvo de acuerdo en asumir una función de asesoría especial.

jueves, 3 de julio de 2008

Franco abandonó a los judíos españoles a su suerte

“España no sólo no tuvo una po­lítica oficial clara de ayuda a los judíos españoles perseguidos por los nazis, sino que, ante la pasividad española, los propios alemanes se sintieron obligados a recordar a Franco sus intenciones genocidas. De he­cho, el régimen de ese país, a pesar de que admitió que muchos judíos habían apoyado de una forma u otra el alzamiento militar franquista, consideró peligrosos a los judíos españoles al dar por supuesta su simpatía con los aliados frente al Eje y así se lo hizo saber a Alemania”.
Posiblemente la prueba más contundente aparezca en los despachos enviados por el embajador nazi en Madrid, Hans von Mortke. El 28 de enero de 1943 el diplomático envió un cable al Ministerio de Exteriores del III Reich en el que indicaba haber notificado al director de la división política del Ministerio de Asuntos Extranjeros de España, José María Doussinague, que “a partir del 1º de abril esos judíos (de nacionalidad española) que se hallen en los territorios ocupados serán objeto de todas las medidas en vigor contra todos los judíos”. En otras palabras: deportados a los campos de concentración. El funcionario es­pa­ñol prometió una respuesta del Gobierno, aunque agregó que en su opinión “no se permitirá a los judíos de nacionalidad espa­ño­la entrar en España”. Apenas dos semanas después, el Reich rei­te­ró su amenaza y avisó al Gobierno español que: “las medidas generales contra los judíos (es decir, su aniquilación) también se aplicarán a los judíos españoles residentes en el General­gou­ver­ne­ment (el territorio ocupado en Polonia), en los países bálticos y en los territorios orientales ocupados a partir del 1º de abril de este año. Ruego informar el Gobierno español de ello”. Al no recibir respuesta oficial, el 22 de febrero de ese año, la Embajada alemana en Madrid insistió por tercera vez, y dos días más tarde el embajador Moltke envió otro telegrama a su Ministerio para informar sobre los resultados de sus gestiones en estos términos: “El director general del Departamento Político del Ministerio de Asuntos Exteriores español, señor Doussinague” le había dicho al recién agregado a la Embajada alemana en Madrid, Andor Hencke, lo siguiente: “El Gobierno español ha decidido no per­mi­tir en ningún caso la vuelta a España a los españoles de raza ju­día que viven en territorios bajo jurisdicción alemana. El Gobierno español cree que lo oportuno es permitir a estos judíos viajar a sus países de origen, especialmente a Turquía y Grecia. Lo insensato de esa aseveración es que el primer país no estaba dis­puesto a recibirlos y en el segundo los judíos fueron depor­ta­dos a Polonia. El Gobierno español estaría dispuesto a conceder en algunos casos un visado de tránsito por España para judíos con visado de entrada para Portugal o Estados Unidos. Si no se da esta circunstancia, el Gobierno español abandonará a los ju­díos de nacionalidad española a su destino”. Hencke respondió al director general que, en opinión de la Embajada, el Gobierno alemán no permitirá la salida hacia otros países de los judíos de nacionalidad española. También le dijo que se ha avisado al Gobierno español únicamente por razones de cortesía, para darle la oportunidad de repatriar a España a esos judíos antes del 31 de marzo.


Shanghai abrió sus puertas a los judíos durante el Tercer Reich


Durante la persecución de los judíos en la época del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial, Shanghai fue la única ciudad del mundo que abrió sus puertas a judíos sin visado y gracias a ello 20.000 personas salvaron sus vidas.

"Nunca podrán entender que también yo tenía corazón..."

Durante los meses en que estuvo detenido en la cárcel de Cracovia en espera de ser procesado, Rudolf Franz Höss —ex jefe del campo de exterminación de Auschwitz— escribió un manuscrito de memorias en las que decía, entre otras cosas:
"... Mi existencia ha sido muy agitada. El destino me elevó a las más altas cimas y me empujó al fondo de los abismos. Las circunstancias de la vida me pusieron a prueba muchas veces, pero siempre supe superarlas y nunca perdí mi estado de ánimo. Desde el momento en que volví de una guerra (1914-1918) en la que me alisté siendo un muchacho, hubo dos estrellas que me indicaron mi camino: mi patria y mi familia. Mi apasionado amor por mi patria y mi conciencia nacional me llevaron a alistarme en el partido nacionalsocialista y en las SS. Considero que la doctrina filosófica del nacionalsocialismo es la única adecuada a la naturaleza alemana. A mi juicio, las SS eran los defensores activos de aquella filosofía, capaz de conducir a todo el pueblo alemán a una existencia conforme a su naturaleza. La familia ha sido para mí algo absolutamente sagrado, a la que estoy unido por lazos indisolubles. Siempre me preocupó su futuro. Nuestro verdadero hogar debía ser una granja en el campo. Para mi mujer y para mí, los hijos representaban el sentido de nuestra existencia. Quisimos darles una buena educación y dejarles como herencia una patria poderosa. También hoy todos mis pensamientos van dirigidos hacia mi familia. ¿Qué harán? La incertidumbre que me asalta me hace más penosa mi prisión. Sacrifiqué mi vida una vez por todas. Es algo que ya pasó y de lo que no volveré a ocuparme. ¿Pero qué harán mi mujer y mis hijos? Mi destino ha sido caprichoso. Mi vida ha estado pendiente de un hilo con mucha frecuencia: durante la primera guerra mundial, en los combates cuerpo a cuerpo, en los accidentes del trabajo. Mi automóvil chocó con un autocar y logré escapar a la muerte. Caí desde un caballo sobre una roca y por poco fui aplastado por la montura. Sólo resulté con algunas costillas fracturadas. Durante los bombardeos aéreos creí más de una vez que había llegado mi último momento, pero no me ocurrió nada. Poco antes de la evacuación de Ravensbrück fui víctima de un accidente automovilístico y todos me creían muerto. Sin embargo, una vez más, logré salvarme. La ampolla de veneno que llevaba siempre conmigo se rompió poco antes de ser detenido. El destino me salvó siempre de la muerte, para sufrir ahora un fin degradante. ¡Cuánto envidio a los camaradas que cayeron luchando en el campo del honor! Yo era un engranaje inconsciente de la inmensa máquina de exterminio del Reich. La máquina se rompió, el motor desapareció y debo desaparecer yo también. El mundo lo exige... Pueden continuar considerándome un animal salvaje, un cruel sádico, el asesino de millones de seres humanos. Las masas nunca podrán pensar de otro modo sobre el ex comandante del campo de Auschwitz. Nunca podrán entender que también yo tenía corazón... Cracovia, febrero de 1947 Rudolf Höss".
Fuente: Crónica Militar y Política de la Segunda Guerra Mundial, editada por SARPE, tomo 7, página 272 http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?p=75227

A 62 años del pogrom de Kielce

El 4 de julio de 1946 tuvo lugar un pogrom en la ciudad de Kielce, Polonia, en el que fueron asesinados 46 judíos sobrevivientes del Holocausto de un total de 200 que habían regresado a su país tras el horror de los ghettos y los campos.
En agosto de 1942, la mayoría de los 24.000 judíos de Kielce, por ese entonces un tercio de la población total, había sido exterminada por los nazis en el campo de Treblinka.
Finalizada la Guerra, algunos sobrevivientes oriundos de Kielce —al igual que otros oriundos de Cracovia— decidieron regresar a su ciudad. En julio de 1946 se enfrentaron a la hostilidad de sus viejos vecinos; nuevamente se encontraban ante la muerte.
A 62 años de esa matanza, el Museo del Holocausto de Buenos Aires recuerda y repudia este hecho acontecido poco tiempo después de finalizada la Segunda Guerra Mundial.
Actualmente, líderes políticos de algunos países integrantes del concierto de las Naciones Unidas, niegan que haya existido el Holocausto, pese a las numerosas pruebas documentales y los testimonios acerca del horror vivido que permanentemente brindan los sobrevivientes
El pogrom de Kielce reveló que el antisemitismo, el odio, la barbarie y la intolerancia sembrados, difundidos y profundizados por el nazismo permanecieron aún después de que el mundo tomó pleno conocimiento de la existencia de los campos de concentración, de los ghettos, de las persecuciones y del exterminio masivo de millones de hombres, mujeres y niños por su condición de judíos. No olvidar, recordar y educar a las jóvenes generaciones es un deber ético de la humanidad, para que lo ocurrido durante la Shoá no se repita con pueblo alguno.

Noticia tomada del Museo del Holocausto de Buenos Aires, http://www.fmh.org.ar/

lunes, 30 de junio de 2008

¿Se suicidó Hitler?


Todavía hoy la muerte de Hitler es para algunos un interrogante. ¿Se suicidó Hitler junto a Eva Brown en 1945? ¿O, por el contrario huyó y vivió una vida en el “anonimato”? Ambas posiciones tienen sus defensores y sus detractores y, ambas posiciones alimentan la creación y la supervivencia de un mito. Un mito para los antiguos nacionalsocialistas que quedaron vivos y, un mito para los nuevos neo-nazis. Para todos ellos, el suicidio sería un acto de honor (su cuerpo no podía ser vilipendiado como el de Mussolini por la chusma) y sacrificio (el Führer “entregó” su vida por el advenimiento del Tercer Reich). Y, por otro lado, el rumor de la “supervivencia de Hitler” confiere fuerza a sus seguidores, los antiguos y los nuevos, para seguir con su “lucha”.
El periodista argentino, Abel Blasti, afirma que Hitler escapó a la Patagonia y que tiene testigos que así lo confirman: "Hitler y su amante Eva Braun no se suicidaron, huyeron hasta las costas argentinas en un submarino y vivieron muchos años", declaró Blasti a EFE. Y, por otro lado, médicos rusos han descartado esa posibilidad.
Aquí os dejo dos enlaces sobre ambas posiciones:

viernes, 27 de junio de 2008

Los prisioneros de Prater

El 29 de junio se produce en Viena la apoteosis de la fiesta futbolística europea: la final de la Eurocopa, en el Ernst Happelstadion. Al estadio le precede un pasado turbio. Bajo las tribunas, se encontraban detenidos judíos, en espera de su deportación a Buchenwald. "Pero el fútbol igual seguía".

El estadio fue terminado en 1931 y recibió el nombre de "Wiener Prater". En 1993 fue rebautizado como "Ernst Kappelstadion", en homenaje al entrenador austriaco que logró llevar a la selección holandesa a la final del Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina. Pero los vieneses lo siguen llamando "El Prater".
"La gente en Viena le tiene afecto al Prater, pero casi nadie sabe lo que aquí ocurría", afirma David Forster, un joven historiador de Viena. Desde el centro de la cancha, Foster señala al sector B, justo detrás de los banquillos. "Allí, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, se encontraban judíos vieneses prisioneros, debajo de las tribunas".

Anschluss

Poco días después de que el ejército de Hitler entrara en Austria, en marzo de 1938, la anexión (Anschluss) de Austria a la Alemania nazi era un hecho. "Ese mismo año se incendiaron las sinagogas," narra Foster. "Muchos judíos vieneses lograron huir al extranjero a tiempo. Aquellos que no tuvieron esa posibilidad, fueron tarde o temprano detenidos".
Como las prisiones se llenaron en poco tiempo, los nazis optaron por otros sitios, como el Prater. En septiembre de 1939 llegó un grupo de más de mil judíos a las catacumbas del estadio. "Eran de todas las edades, desde adolescentes a ancianos", comenta Forster.

Investigación científica

La noticia de los prisioneros de Prater llegó a oídos de Josef Wastl, jefe de la sección de Antropología en el Museo de Historia Natural de Viena. Los nazis habían encomendado a Wastl que organizara lo antes posible una exposición sobre "la raza judía". Wastl no tenía material científico como para poder realizar el trabajo en tan corto tiempo. En un último momento, el antropólogo recibió un permiso para realizar sus investigaciones con los "judíos de Prater".
"Wastl se llevó sus instrumentos al estadio", comenta Forster. "Allí seleccionó a 440 de los 1.000 prisioneros, y comenzó ahí mismo a realizar sus investigaciones". Se les tomaron las medidas, se les cortó el pelo, y se realizaron impresiones de sus rostros en yeso.
Una vez que Wastl concluyó su investigación, se procedió a desalojar el Sector B. Los prisioneros judíos fueron deportados a Buchenwald y otros campos de concentración. "Casi todos murieron en las semanas siguientes", dice Forster. "Lo único que queda de ellos es una decena de máscaras de yeso, que aún se encuentran en los sótanos del Museo de Historia Natural".

Sótanos

El museo se encuentra en un distinguido palacio sobre la muralla vienesa. A la cabeza de la sección de Antropología se encuentra hoy Margit Berner. Con un pesado manojo de llaves en la mano, baja las escaleras a los pobremente iluminados sótanos del museo. Luego de pasar por siete puertas, enciende la luz en un espacio que alberga esqueletos humanos.
En el estante inferior de un archivador se encuentran seis cajas de cartón con la inscripción "Estadio-Máscaras", las que habían sido halladas en el museo por accidente, unos diez años atrás. Berner desconocía su origen. "He estado buscando en los archivos del museo, he mantenido contacto con archiveros de Buchenwald, y de esta forma pudimos finalmente establecer el vínculo entre estas máscaras y el Prater".
Berner saca una de las máscaras de yeso de una caja. "Este es el rostro de Gustav Siegler, uno de los sobrevivientes del genocidio". Ziegler viajó hace unos años a Viena junto a sus hijos, y descendió con Berner a los sótanos del museo. "El anciano estuvo parado aquí, cara a cara con la copia de su rostro de joven, y recordaba en detalle cómo se realizaban los experimentos en esos tiempo", comenta Berner.

"Casi todos asesinados"

"Casi todos fueron asesinados", es la última oración de una lápida conmemorativa que se colocó en el Prater hace unos años. La iniciativa fue del historiador Forster."Me llevó ocho meses convencer a todos de la importancia de esta lápida. Hasta en el último momento tuve que luchar por conservar la palabra ‘asesinados'. Preferían que en su lugar pusiera que los prisioneros ‘no sobrevivieron' la deportación. El pueblo austriaco todavía tiene muchas dificultades en aceptar la verdad sobre sus actividades durante la guerra".
"El césped está impecable", dice Forster, parado frente a las tribunas del Sector B. "Durante su cautividad, a los judíos se les prohibía pisar el césped. Una vez al día se los sacaba a tomar aire fresco, pero no podían pasar de la pista. Durante esos días se seguía jugando al fútbol, y no se quería correr el riesgo de que los judíos dañaran el césped".

Artículo tomado de Radio Nederland, http://www.informarn.nl/sociedad/soc080627-estadio-prater