miércoles, 23 de julio de 2008

Once meses de cárcel para el neonazi Horst Mahler por hacer el saludo hitleriano

Ayer día 21, el líder neonazi Horst Mahler fue condenado por la Audiencia de Cottbus (este de Alemania) a once meses de cárcel por realizar el saludo hitleriano. Mahler Mahler fue militante de la extinta organización terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF) en la época en que estuvo dirigida por Andreas Baader y Ulrike Meinhof, por lo que pasó varios años en prisión en la década de los setenta. En los años noventa dio un vuelco ideológico hacia la extrema derecha y en el año 2000 se afilió al NPD. El acusado también fue abogado defensor del ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD).
Horst Mahler, de 72 años en la actualidad, fue declarado culpable del delito antes expuesto y además en grado de reincidencia, puesto que saludó con el brazo en alto a los correligionarios que le esperaban cuando iba a ingresar en prisión, en 2006, por otro delito de signo extremista. Mahler tiene un largo historial de condenas por delitos parecidos, entre ellas la que le fue impuesta unos meses atrás por haber saludado con la fórmula "Heil Hitler" al periodista y ex vicepresidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania Michel Friedman. El líder neonazi saludó a su entrevistador con un "Heil Hitler, Herr Friedman" y, durante la conversación, calificó a Adolf Hitler de "redentor del pueblo alemán".

3 comentarios:

Diana Puig dijo...

Los símbolos ante según que cosas, tienen un significado y lo que es peor contienen esa ira y esa fuerza que reciben los que quedan con los mismos pensamientos, de esta forma provocan que otros como él, extremistas pierdan los papeles y hagan cosas malas. Tengo entendido que todavía hay distintos grupos nazis, que abalan y experimentan de una forma espiritual la reencarnación de Hitler. Bueno que te voy a contar yo que tú no sepas, un abrazo didi.

Ana dijo...

Hitler creía en "el eterno retorno". Es decir, el tiempo no es lineal, sino cíclico. Parte de un punto y vuelve a ese mismo punto. Por tanto, la historia vuelve a repetirse con los mismos personajes más tarde o más temprano. Es decir, él no creía en una reencarnación según su comportamiento en la tierra, sino que creía que él mismo volvería a la tierra otra vez en la persona de Hitler y no de otro modo. Por eso, el suicidio no fue ningún pecado, tan sólo un aplazamiento para más adelante instaurar el Tercer Reich. Un beso Didi.

Anónimo dijo...

El saludo nazi no sé si es cosa mala o no lo es, pero su antecedente remoto fue el saludo romano, y pretender prohibir este saludo constituye una solemne majadería, pues los romanos se saludaban de aquel modo según una inclinación natural de lo más civilizada consistente en mostrar la palma de la mano extendida en señal de buena voluntad. HItler, como era un fantoche, no sabía utilizar bien el saludo romano y estiraba rígidamente el brazo, con la palma de la mano paralela al suelo, de modo que si quieren prohibir algo, que prohiban saludar al modo de Hitler, pero que dejen en paz el honorable saludo romano. Por otra parte, si quieren ser tan exquisitos éticamente, que prohiban toda la simbología de la órbita comunista y de sus tontos útiles, de modo que resulte ilegal el puño levantado, las hoces y martillos y toda la parafernalia del rojerío internacional. Desde luego, motivos para hacerlo no les iban a faltar: 100 millones de muertos les avalarían.