sábado, 21 de junio de 2008

"Vencer al contenido a través de la forma". Viktor Ullmann, un compositor judío en Theresienstadt


En el campo-ghetto de Theresienstadt (un campo de tránsito para judíos checos, quienes debían finalmente acabar en campos de exterminio), Viktor Ullmann fue relevado de los trabajos forzados con los que todo prisionero debía cumplir. En medio de aquel infierno se dedicó a la composición. Su obra más conocida es El Emperador de la Atlántida o La muerte abdica, op. 49 (1943), una alegoría contra la violencia, donde el Emperador desata la guerra de todos contra todos, pero la muerte se declara en huelga. Fue ensayada en Theresienstadt, pero no llegó a estrenarse, probablemente porque los nazis advirtieron en la figura del patético emperador una alusión a su Führer. La obra se estrenó en Amsterdam en 1975. En 1944 fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz donde murió.
No cabe duda que Viktor Ullmann nos legó su testimonio mediante la música, pero también mediante sus palabras que escribió en su cuaderno de memorias. Algunas de sus reflexiones fueron: "Theresienstadt fue y es para mí la escuela de la forma. Antes, cuando no se sentían la violencia y el peso de la vida cotidiana (...), era sencillo crear la bella forma. Aquí (...), donde todo lo relacionado con las musas se presenta en directo contraste con el entorno, está la verdadera escuela magistral, si se actúa conforme a la idea de Schiller: vencer al contenido a través de la forma."

"Yo no soy responsable, sólo cumplía órdenes"


"Yo no soy responsable, sólo cumplía órdenes" fue la defensa de aquellos criminales contra la humanidad que se sentaron en el banquillo de los acusados en los Juicios de Nuremberg. Sin embargo, su defensa no exime de culpa alguna a estos verdugos, que lo fueron voluntariamente. Así como ser miembro del partido nacionalsocialista llegó a ser una imposición, ser miembro de las SS era una decisión libre.
Además esta "obediencia" en la que se ampararon va más allá de acatar la simple orden, lo que ellos hicieron fue apoyar una nueva visión del mundo y de sus dirigentes. Es decir, ellos mismos hicieron del crimen que practicaban el sentido de su vida; la causa de sus dirigentes se convirtió en la suya propia.
Recomiendo el documental "Noche y Niebla". Lo podéis ver a través de mi página web "Ethics after the Holocaust". Sólo tenéis que ir a la sección "Documents & Videos". El documental está grabado en francés, pero con subtítulos en español. Es muy duro, todo lo que allí se muestra es real, no hay efectos especiales. Después de lo que aquí se constata, ¿puede seguir sosteniéndose la sentencia, "yo no soy responsable..."?