lunes, 8 de septiembre de 2008

Heinrich Himmler, el blanco de un espía danés.

Heinrich Himmler quien debía visitar Copenhague en febrero del 1941, estuvo a punto de ser el blanco de Tommy Sneum, un espía danés al servicio de Gran Bretaña quien murió el año pasado a los 89 años.
Sneum ideó acabar con la vida del jefe de las SS de una manera poco convencional para la época: con un arco y una flecha. El motivo de la elección de tal peculiar arma lo describió él mismo en una entrevista realizada a Mark Ryan, autor de su biografía ("The Hornt's Sting", -La picadura del avispón-): “no quería que el sonido de una bala permitiese a la policía seguir la trayectoria del proyectil hasta el piso de la actriz Oda Pasborg (piso desde el cual iba a cometer el atentado), de la que estaba verdaderamente enamorado”.
Sneum, descrito como una mezcla de Robin Hood y James Bond, finalmente no pudo llevar a cabo su cometido debido a que el “destino” se interpuso entre la flecha y el blanco: Tras aterrizar en Copenhague Himmler se sintió indispuesto y decidió regresar a Berlín.