sábado, 19 de diciembre de 2009

Comunicado del Museo del Holocausto de Buenos Aires

El pasado día 18, el Museo del Holocausto de Buenos Aires manifiestó su más enérgico repudio a la profanación de Auschwitz, ocurrida esa madrugada, cuando desconocidos robaron el tristemente célebre letrero con la inscripción “Arbeit Macht Frei” (“el trabajo libera”) de la puerta de entrada de ese espacio de la memoria.
Aproximadamente 1,1 millón de judíos fueron deportados a Auschwitz, en Polonia, —el complejo de campos de concentación y exterminio más grande construido por los nazis— entre 1942 y 1944, de los cuales cerca de 960 mil fueron asesinados.
Los nazis también deportaron a Auschwitz 200 mil integrantes de otras minorías como la gitana y la romaní.
Exigimos la pronta recuperación del cartel y la detención y juzgamiento de los responsables del robo.
Creemos que toda la comunidad internacional debería sumarse a la denuncia de este hecho antisemita que viola la memoria de las víctimas de la Shoá y es, en definitiva, un atentado y un acto de provocación contra toda la humanidad.

viernes, 11 de septiembre de 2009

"Control nazi de las Iglesias"

Después de este paréntesis, os invito a leer mi primer artículo de tres sobre la cuestión de la política del nazismo y la posición de las iglesias que he publicado en la revista ARS Brevis.

Al principio encontraréis que aunque el Abstract está en catalán, el artículo está redactado en castellano. Paso a traducir la breve introducción para daros un idea global del escrito.

"Control nazi de las iglesias" trata de la posición que toma el partido nacionalsocialista hacia las Iglesias protestantes y católica; su finalidad y su complot para destruirlas. Este artículo será el primero de tres. En éste se mostrará: 1) el pensamiento nazi en relación a las iglesias y su política; 2) la posición de algunas iglesias protestantes y el nacimiento de los "Cristianos Alemanes" –una iglesia nueva protestante nazi–: únicamente aquellos que podían demostrar que eran realmente "arios" podían ser miembros de la misma; 3) la resistencia de algunos pastores protestantes unidos a la "Iglesia Confesante" creada por Martin Niemöller, y 4) la postura política, espiritual y teológica de Dietrich Bonhoeffer, sus crisis, creencias y conclusiones. La Iglesia Confesante y Dietrich Bonhoeffer lucharon contra la política de terror antisemita del nacionalsocialismo, consiguiendo salvar algunas vidas judías. Además, Bonhoeffer, miembro de la Abwehr (servicio oficial alemán de contraespionaje), atentó contra Hitler. Este acto le condenó a morir en la horca. Por un lado, los artículos siguientes mostrarán la actitud de la Iglesia católica ante el nazismo y sus consecuencias y , por otro, se analizará el documento "Nosotros recordamos: una reflexión sobre la Shoah".

Os dejo el enlace para que podáis leer el artículo entero:

http://www.raco.cat/index.php/ArsBrevis/article/view/137030/187430

jueves, 6 de agosto de 2009

Ana Rubio en ConoceralAutor.com

El día 3 de agosto fui a Madrid a grabar un vídeo de unos dos minutos sobre mi libro. Lo grababó ConoceralAutor.com.
Es un buen portal en internet para conocer a autores y sus obras. Si entráis podréis estar informados de toda la actualidad literaria en lengua española. Si publicáis alguna obra, os invito a que contactéis con ellos; es un excelente recurso de publicidad y por otro lado, el trato con el autor es muy acogedor y de mucha paciencia con alguien que es la primera vez que habla ante una cámara. Aquí os dejo el enlace:

viernes, 26 de junio de 2009

Entrevista en RAC1 a Ana Rubio por su libro "Los nazis y el Mal"

Hola a todos:
Hace unas semanas me hicieron una entrevista (en catalán) en la radio por mi libro, "Los nazis y el Mal". Bien, pues ahora la emitirán este sábado a la 1 de la mañana. La emisora es RAC1, 87.7 FM (desde Barcelona). También podéis ecucharla por Internet, Entrevista a Ana Rubio Serrano por Sebastià d'Arbó.
El programa para el cual fuí entrevistada se llama “Misteris”.
Espero que os guste.

miércoles, 17 de junio de 2009

Burdeles para presos en los campos

No sólo en Auschwitz, como informaba el diario polaco Rzeczpospolita, sino también en otros nueve campos de concentración y exterminio nazis existieron burdeles para presos: "Los prostíbulos fueron organizados en diez campos nazis de concentración y exterminio en 1941 personalmente por Heinrich Himler, jefe de las SS", dice el diario.
Los burdeles se crearon como una especie de premio concedido a los presos por su buen comportamiento, su esforzado trabajo o su utilidad para el personal nazi del campo además de evitar con ellos al mismo tiempo la propagación de la homosexualidad. Una exposición itinerante, que puede visitarse hasta el 30 de septiembre en el antiguo campo de Ravensbrück, cerca de Berlín, documenta uno de los aspectos más sórdidos y menos conocidos de la vida en los campos nazis.
Las mujeres que trabajaban en el prostíbulo también eran presas a las que los nazis les daban a elegir entre la prostitución o la muerte.
El preso que recibía el derecho a aprovechar los servicios del prostíbulo pasaba un breve examen médico, para detectar si no tenía alguna enfermedad venérea, entregaba dos marcos al funcionario de las SS que gestionaba el negocio, que era el precio que tenía también un paquete de cigarrillos, y podía subir al piso alto del barracón en el que las presas esperaban a los clientes.
"Las chicas estaban vestidas como si fuesen mujeres normales que vivían en libertad, con ropa bonita y limpia, porque esa sensación de normalidad aumentaba el atractivo de los prostíbulos y el interés de los presos por conseguir el permiso para aprovechar sus servicios", dice "Rzeczpospolita".
La visita al burdel, que no estaba permitida a los judíos, dejaba poco espacio para fantasías. Y el acto sexual no podía durar más de veinte minutos y sólo se permitía la posición del misionero. El cliente y la prostituta eran observados por un guardián a través de un agujero en la puerta para garantizar que se cumpliera la prohibición de hablar.
El diario señala que los prostíbulos ayudaban a los alemanes a mantener la calma en los campos, porque los participantes en cualquier suceso de insubordinación perdían durante muchos meses el derecho a traspasar sus puertas.
"Rzeczpospolita" cita la opinión del profesor Jozef Szajna, ex preso de Auschwitz que tiene tatuado el número 18.729, que los burdeles cumplían en el sistema nazi de represión un papel muy importante, porque, por un lado, servían para comprar la tranquilidad en los campos de exterminio y, por otro les proporcionaban considerables ingresos.
"Todo aquel que piensa que el burdel que funcionaba en la barraca 24 de Auschwitz era un gesto de compasión de los nazis hacia los presos se equivoca del todo, porque su objetivo era hundir en la humillación más profunda tanto a las presas obligadas a prostituirse, como a sus compañeros de desgracia que se aprovechaban de la explotación canallesca de las mujeres", señala Szajna.
Los burdeles de los campos muestran una vez más el "oportunismo" en el que se basaba la política de la doble moral de destrucción nazi: el mismo Gobierno que combatía oficialmente la prostitución mantenía al mismo tiempo una red de burdeles. A muchas de las mujeres que fueron a parar a Ravensbrück se les cosía un triángulo negro en la manga que las distinguía como 'asociales'. Esta categoría incluía también desde 1938 a parados, mendigos, prostitutas, homosexuales y gitanos. Los nazis consideraron asociales a mujeres que simplemente cambiaban con frecuencia de trabajo o llamaban la atención por su estilo de vida. La comandancia de los campos ocultaba siempre dos cosas a los visitantes: el crematorio y el burdel. Pero también después de 1945 los museos de los antiguos campos no han dedicado prácticamente ninguna atención a estas barracas de prostitución. «Eso,- cree la directora del museo de Ravensbrück, Insa Eschebach- da que pensar». Durante mucho tiempo, la prostitución en los campos de concentración no se ha considerado como trabajo forzado, con el argumento de que las mujeres que la practicaron «ya se dedicaban a ello antes de ser internadas» o de que lo hacían «voluntariamente». «Hoy en día, quienes sacan provecho de las redes de prostitución de mujeres africanas o de Europa del Este siguen utilizando el argumento de la libre opción para justificar sus negocios criminales», explica Eschebach.Las SS seleccionaban a estas mujeres en Ravensbrück y las separaban del resto antes de enviarlas a los otros campos. Se vestían con ropa de calle, se lavaban y recibían comida de la cocina de sus captores. Documentos de lo que podríamos llamar la «administración sanitaria» de los campos describen el pésimo estado físico de estas mujeres antes de ser devueltas a Ravensbrück, donde se les practicaron abortos y fueron víctimas de experimentos médicos sobre enfermedades de transmisión sexual. Una vez liberados los campos, la mayoría de estas mujeres ocultó su experiencia como esclavas sexuales. La exposición de Ravensbrück quiere contribuir a romper este tabú del sexo en los campos de exterminio.

martes, 9 de junio de 2009

Marie-Claude Vaillant-Couturier, testigo del genocidio judío y gitano en Auschwitz

Marie-Claude Vaillant-Couturier declaró ante el Tribunal Internacional de Nuremberg en 1945. Fue testigo del genocidio de judíos y gitanos en Auschwitz, así como también, un miembro activo de la resistencia dentro del mismo campo.
A continuación transcribimos un extracto de su declaración. Para leerla entera podéis cliclar en el siguiente enlace:
EXTRACTO DECLARACIÓN DE Mme. VAILLANT-COUTURIER


Vaillant-Couturier: En general, de un transporte de 1.000 a 1.500 personas, unas 250 llegaban al campo, y esto era lo máximo; enviaban a los demás directamente a las cámaras de gas.

En la selección, escogían a las mujeres sanas de entre 20 y 30 años de edad, y las enviaban al "bloque de experimentación". Enviaron al campo a las muchachas y las mujeres de un poco más de edad o que no habían sido escogidas para este propósito, y como a nosotras, les raparon la cabeza y las numeraron con tatuaje.

En la primavera de 1944, también existió un bloque para mellizos. Era en la época de los enormes trasportes de judíos húngaros que totalizaron unas 700.000 personas. El Dr. Mengele, que realizaba los experimentos, interceptaba a los niños mellizos de todos los transportes, así como a los mellizos de cualquier edad, con tal de que ambos mellizos se encontraran juntos. En ese bloque, tanto los niños como los adultos dormían en el suelo. Además de los análisis de sangre y las medidas, no sé cuáles fueron los experimentos que se hicieron.

M. Dubost: ¿Ha asistido Vd. a la selección, cuando llegaban los transportes?

Vaillant-Couturier: Sí... Entonces veíamos cómo abrían los vagones y cómo los soldados arrastraban afuera de los camiones a las mujeres, a los hombres y a los niños. Cuando separaban a las parejas de ancianos presenciábamos las escenas más terribles. Las madres debían abandonar a sus hijas porque éstas eran llevadas a los campos, mientras las madres y los niños iban a las cámaras de gas. Entre toda esa gente, no había nadie que supiera cuál era el destino que le esperaba. Sólo parecían trastornados porque los habían separado unos de otros, pero no sabían que estaban dirigiéndose hacia la muerte.
Para que su acogida fuera agradable, en aquél momento -junio y julio de 1944, eso es-, existía una orquesta compuesta de prisioneras, muchachas vestidas con blusas blancas y faldas azul marino, todas ellas guapas y jóvenes, que tocaban melodías alegres cuando llegaban los trenes. (...) Les decían que se trataba de un campo de trabajo, y como no entraban en el campo, no veían nada aparte de la pequeña terraza decorada con plantas verdes, donde la orquesta tocaba. No podían saber lo que les esperaba.

A los que llevaban a las cámaras de gas, -es decir a los ancianos, los niños y otros- los llevaban a un edificio de ladrillos rojos. (...)
Los llevaban a un edificio de ladrillos rojos con un cartel que indicaba "baños". Allí, les ordenaban desnudarse y les daban una toalla antes de llevarlos a la denominada sala de ducha. Más tarde, en la época de los grandes transportes de Hungría, no les dejaban ningún tiempo para que pudieran desnudarse. Les arrancaban sus ropas con brutalidad. Conozco estos detalles por una joven judía de Francia. (...)

La llamaban "la pequeña Marie" y era la única sobreviviente de una familia de 9 personas. En cuanto llegaron, su madre y sus siete hermanos y hermanas fueron llevados a las cámaras de gas. Cuando la conocí, se encargaba en desnudar a los niños pequeños antes de enviarlos a la cámara de gas.
Después de que las personas fueran desnudadas, las llevaban a un cuarto que parecía una sala de ducha, y por un agujero del techo, arrojaban las cápsulas de gas dentro del cuarto. Un guardia de las SS observaba los efectos a través de una mirilla. Después de unos 5 o 7 minutos, cuando el gas ya había hecho su efecto, daba una señal para que abrieran las puertas.
Hombres con máscaras de gas -que también eran prisioneros- entraban y sacaban los cuerpos. Nos decían que antes de morir los prisioneros probablmente habían sufrido, porque se habían aferrado juntos, en grupos, formando como racimos, de tal modo que resulta difícil separarlos. (...)

viernes, 29 de mayo de 2009

La Fiscalía pide al juez que ordene la detención de tres guardias de las SS

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió hoy la detención internacional de tres presuntos oficiales de las SS del régimen de Adolf Hitler imputados en España por delitos de genocidio y que en la actualidad residen en Estados Unidos.
El fiscal Pedro Martínez hizo esta petición al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, encargado de la instrucción de la causa contra cuatro oficiales de las SS y que se inició tras la querella presentada por varios supervivientes de los campos de concentración nazis.
Además de la orden de detención, el fiscal pide el ingreso en prisión provisional de los tres presuntos genocidas nazis refugiados en Estados Unidos. Estos tres supuestos miembros de las SS imputados por la Audiencia Nacional por delitos de genocidio son Johan Leprich, Anton Tittjung y Josias Kumpf.
Todos ellos eran oficiales del denominado grupo Totenkopf- Sturmbann, o "Batallón de la Calavera", y actuaron entre los años 1942 y 1945 en los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg.
En la querella se subrayaba que en los campos de concentración nazis fueron recluidas miles de personas, entre las que había numerosos españoles, que fueron objeto de "torturas, maltratos y abusos" y sometidos "a programas de exterminio diseñados por el sistema nacionalsocialista".
Sobre el cuarto imputado en la causa, Iwan Demjanjuk, la Fiscalía considera que, por el momento, no es necesario actuar contra él ya que fue recientemente entregado a Alemania por las autoridades estadounidenses.
Los cuatro oficiales de las SS contra los que se dirige la querella consiguieron huir tras la Segunda Guerra Mundial y se instalaron en Estados Unidos, país que les otorgó la nacionalidad.
El fiscal Martínez destaca en su escrito que se ha acreditado "la existencia de indicios racionales de participación" por parte de los tres nazis refugiados en Estados Unidos "al menos a título de cómplices de un delito de genocidio".
El Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (Alemania) declaró al grupo Totenkopf-Sturmbann "organización criminal" por su participación en "la persecución y el exterminio de judíos, brutalidades y asesinatos en campos de concentración".
Además, el escrito destaca que los campos de concentración "recompensaban" a los guardias de las SS "con un día de permiso por cada prisionero ejecutado".
JUSTICIA UNIVERSAL Al contrario del criterio mantenido por la Fiscalía en otras causas de justicia universal, en este caso el departamento dirigido por el fiscal jefe Javier Zaragoza acepta y defiende la competencia española para investigar los hechos ya que varios españoles fueron víctimas de estos presuntos delitos de genocidio atribuidos a los oficiales de las SS.
El fiscal Martínez destaca en su escrito que las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento por el juez Moreno "han acreditado al menos indiciariamente la participación de los imputados en los hechos acaecidos en los campos de concentración nazis de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg".
Según los registros, sólo en el campo de Mauthausen estuvieron prisioneros más de 7.000 españoles, de los cuales murieron más de 4.300.
El pasado 30 de marzo el juez Moreno tomó declaración a Jesús Tello y Ramiro Santesteban, dos supervivientes españoles de los campos de concentración nazis que en la actualidad residen en Francia y que relataron ante el magistrado "el horror" que vivieron durante su internamiento en las cárceles de Hitler.
Artículo tomado de: http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/1287901/05/09/Ampliacion-la-fiscalia-pide-la-detencion-internacional-de-tres-presuntos-genocidas-nazis-refugiados-en-eeuu.html

martes, 12 de mayo de 2009

Presentación del libro, "Los nazis y el Mal. La destrucción del ser humano"

Me hace ilusión invitaros a la presentación de mi nuevo libro:

Los nazis y el Mal. La destrucción del ser humano

Intervindrán el Dr. Norbert Bilbeny, catedràtico de Ética de la Universitat de Barcelona, el Dr. Jaime Vándor, profesor de Historia del judaismo moderno y contemporáneo de la Universitat de Barcelona; la Sra. Emi Fresneda, editora de niberta; y la autora.




El acto tendrá lugar el martes 19 de mayo a las 19.30 hores, en la librería La Central de la calle Mallorca, 237, de Barcelona.
Al final del acto se servirá una copa de cava
¡Os espero a todos!

domingo, 3 de mayo de 2009

Dietrich Bonhoeffer, un pastor luterano a favor de los judíos

Quisiera dejar aquí algunos "flashes" de mi conferencia sobre Dietrich Bonhoeffer. Creo que vale la pena conococer y recordar a este hombre valiente que arriesgó su vida, y la perdió, luchando contra un régimen legalmente criminal. He aquí algunos datos de su historia; nos centraremos en la cuestión judía.
Datos biográficos
Bonhoeffer nació en Breslau, Alemania, en el seno de una familia de clase media-alta. Su padre fue un conocido psiquiatra y neurólogo en Berlín, creyente no practicante. La madre procedía de Renania. En su familia figuraban teólogos y artistas. Ella se encargó de la formación religiosa y afectiva de sus ocho hijos. A edad muy temprana, a los trece años, expresó su deseo de ser ministro de la iglesia luterana.
Esto significaba que se le abría un futuro universitario como el de sus tres hermanos que eligieron formarse uno como jurista, otro como físico y otro como naturista. Así, su destino era aprender y enseñar teología. La teología era considera (hoy también en Alemania) una ciencia social como otra.
Sus padres apoyaron su decisión y asistió a la universidad de Tubinga donde termina su formación en 1923. A continuación, se doctoró en teología por la universidad de Berlín en 1927. De 1928 a 1929 fue vicario de la iglesia evangélica de Barcelona. Le gustaban los feligreses a quienes se dirigía; se trataba de gente más sencilla que los burgueses de Berlín, pero que según él, comprendía mejor el Evangelio.
De 1929 a 1930 pasó un año de postgraduación en el Seminario de la Unión Teológica en Nueva York. En noviembre de 1931 fue ordenado a los veinticinco años. De 1931 a 1933 enseña ya en Berlín.
Las circunstancias históricas y políticas desempeñaron un papel decisivo en el comportamiento y en la personalidad de Bonhoeffer. A raíz de sus protestas contra el régimen y Hitler, la Gestapo le prohíbe publicar. Obras destacadas:
Ética; Resistencia y sumisión (cartas desde la prisión de Tegel) y Vida y comunidad.
En 1945, unos días antes de acabar la Segunda Guerra Mundial, es ahorcado en el campo de Flossenbürg.
Bonhoeffer y la cuestión judía
Bonhoeffer crítica a la iglesia evangélica que ante la posibilidad de una sola Iglesia nacional, no alza la voz contra el artículo ario. No ve causa de hacer ningún escándalo al tratarse de ser afectado únicamente un pequeño grupo. El teólogo y pastor luterano llega a decir: “La cuestión judía da mucho trabajo a la Iglesia y en este punto los más sensatos han perdido totalmente su cabeza y su Biblia”.
Es más, ciertos profesores de teología y ciertos pastores trataron de justificar teológicamente la legislación sobre los arios. Cosa que Bonhoeffer ya había previsto antes de que esto ocurriera.
El trabajo de Bonhoeffer sobre la cuestión judía consta de dos grandes partes:
1) Estudio del problema de la integración eclesiástica de los judíos cristianos; en este punto según él, el Estado no tiene ni arte ni parte.
2) Se plantea crudamente el absurdo teológico de una Iglesia “de raíces alemanas” que excluye a ciertos miembros por motivos biológicos. En esta tesis dice:
“No se trata en absoluto del problema de si los miembros de nuestra comunidad de origen alemán pueden admitir todavía la comunidad eclesial con los judíos. Más bien es misión de la proclamación cristiana decir: aquí, donde los judíos y los alemanes se unen bajo la palabra de Dios, está la Iglesia; es aquí donde se demuestra si la Iglesia sigue siendo o no Iglesia”.
Cuando Bonhoeffer se entera del boicot a los judíos del día 1 de abril (El 1 de abril de 1933, los nazis realizaron la primera acción planeada a nivel nacional en contra de los judíos: un boicot a negocios y profesionales judíos. En el día del boicot, tropas nazis -Sturmabteilung; SA- se pararon amenazadoramente frente a tiendas por departamentos, comercios y oficinas de profesionales judíos como doctores y abogados. La Estrella de David fue pintada en amarillo y negro en miles de puertas y ventanas, acompañadas con lemas antisemíticos. Letreros fueron colocados con mensajes que decían, "no compren de judíos" y "los judíos son nuestra desgracia." Por toda Alemania ocurrieron actos de violencia contra judíos y sus propiedades, y la policía intervino en muy pocas ocasiones), escribió: “¿Qué juicio merece a la Iglesia esta actuación estatal referente a que el Estado sitúa a los judíos bajo un derecho especial por la única razón de pertenecer a otra raza distinta? Bonhoeffer subraya la problemática del “criterio racista” y añade: “¿Cuál es la misión de la Iglesia en este punto?
Aquí el tema central es la cuestión judía y no la integración eclesial, que hemos visto anteriormente, de los judíos cristianos.
Abordó sin tapujos la responsabilidad eclesial ante tales hechos. Y lo plasmó de la bajo la forma de tres misiones:
1) La Iglesia tiene que plantear (al Estado) hoy con toda claridad la acción estatal “legítima” en relación con la cuestión judía.
2) La segunda tarea la encontraba Bonhoeffer en el servicio a las víctimas de la acción estatal. Dice así: “La Iglesia tiene una obligación especial con las víctimas del orden social, aun cuando no pertenezcan a la comunidad cristiana”.
3) Aquí llega hasta el límite. Decía: “si la Iglesia ve que el Estado ejerce demasiado o demasiado poco derecho y orden, está en la situación no sólo de acoplar a las víctimas a la rueda, sino de lanzarse contra los mismos radios de la rueda”. ¡Lanzarse contra los mismos radios de la rueda! Pero, ¿quién se lanzaría?
En las dos primeras misiones Bonhoeffer veía la posibilidad de cada una de las personalidades cristianas se supiesen llamadas a “acusar al Estado de infracciones contra la moral”. Sin embargo, en el tercer caso, expresaba una esperanza utópica.
A propósito de la cuestión judía, Bonhoeffer también luchará a favor de los judíos a través de la Abwehr.

La Abwehr
Dietrich Bonhoeffer se inscribe el 30 de octubre de 1940, en la Abwehr, es decir, en el servicio oficial de contraespionaje. Entra a este servicio gracias a su cuñado, Dohnanyi, que ocupa un puesto importante en dicha organización. Dirigida por el general Oster y el almirante Canaris, la Abwehr es un foco de resistencia. Al unirse a él, Bonhoeffer se convierte en agente doble.
Bonhoeffer ejercerá dos clases de actividades en la Abwehr. En primer lugar, ayudará a cierto número de personas: llevará a cabo una arriesgada operación en favor de los judíos. Dicho trabajo tendrá todavía un papel peligroso en los interrogatorios de 1943. Canaris ordenó que, encubiertos en misiones de la Abwehr, se facilitase la salida a Suiza de unos 12 o 15 judíos. La operación se conoce con el nombre de «U7», pues inicialmente sólo entraban siete personas. Para Hans von Dohnanyi «U7» supuso superar muchos obstáculos. La maniobra duró más de un año hasta que finalmente en el verano de 1942 concluyó con un gran éxito, aunque medio año después fue adversa para sus organizadores.
En segundo lugar Bonhoeffer intentará establecer contacto con los aliados para ponerlos al corriente de la importancia y de los proyectos de la resistencia alemana. Lo hará también a través de la Abwehr.
En el otoño del año 1942, la Oficina de Seguridad del Reich descubrió irregularidades en las divisas del Servicio Secreto de Munich. Entre octubre y enero se realizaron los preparativos para el atentado a Hitler que, finalmente, se fijó para el 13 de marzo de 1943, el día en que el Führer visitaría el cuartel general del general Kluge, en Smolensko. El atentado fracasó porque no funcionó el encendido de la bomba de relojería que se había instalado en el avión que iba a llevar a Hitler a la Prusia Oriental. Un segundo atentado, fijado a toda prisa para el «día del recuerdo a los héroes», 21 de marzo de 1943, fracasó igualmente. Dos semanas más tarde, el 5 de abril de 1943, fueron detenidos Dohnanyi y Dietrich Bonhoeffer en Berlín, Joseph Müller en Munich. El mayor general Oster fue expulsado del Servicio Secreto. Von Dohnanyi fue trasladado a la prisión de la Lehrterstrasse de Berlín, Bonhoeffer a la prisión del Ejército alemán, la Wehrmachtsuntersuchungsgefängnis, en Tegel.
La Gestapo desconfiaba de los servicios de contraespionaje. No tenía pruebas contra ellos. Pero se detuvo a un vagabundo en el momento en que iba a cruzar la frontera suiza llevando encima una gran cantidad de dinero, que parecía pertenecer al cónsul de Portugal en Munich. Interrogado, éste confesó que aquel dinero estaba destinado a los judíos refugiados en Suiza, a los que Bonhoeffer había pasado con el nombre de operación «U7». Asimismo el inculpado confesó trabajar para la Abwehr.
Sin embargo, no parecía haber relación alguna entre el atentado y los arrestos. La Gestapo no pudo averiguar nada hasta que en septiembre de 1944 se encontraron en Zossen (Berlín) los documentos que lo explicaban todo y que condujeron a la detención del almirante Canaris, el mayor general Oster, Klaus Bonhoeffer, Rüdiger Schleicher, que estaba casado con Ursula Bonhoeffer, y muchos otros. Tras el descubrimiento de las Zossener Akten (Actas de Zossen) comenzó el último acto, que acabaría para Von Dohnanyi en el campo de concentración Sachsenhausen, y para Dietrich Bonhoeffer, Canaris y Oster, en el campo de concentración Flossenbürg.

sábado, 25 de abril de 2009

CONFERENCIA de Ana Rubio Serrano

El miércoles 29 de abril daré una conferencia sobre Dietrich Bonhoeffer, el pastor protestante alemán que fue encarcelado y después ahorcado por los nazis al descubrirse su participación en un atentado contra Hitler.
El lugar será en la Facultat de Teologia de Catalunya; c. Diputación, 231.
Y la hora, las 19:45h.
Todos estáis invitados.

martes, 14 de abril de 2009

ACTO EN RECUERDO DEL LEVANTAMIENTO DEL GHETTO DE VARSOVIA

El Museo del Holocausto de Buenos Aires recordará con un acto el 66º aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia, el lunes 20 de abril a las 18:30 hs, en Montevideo 919. Allí se descubrirán placas en memoria de las víctimas de la Shoá y se encenderán velas en memoria de los seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto. También actuará el Coro Popular Judío Mordje Gebirtig. Invitamos a toda la ciudadanía a participar del acto.
En 2000 el Ministerio de Educación designó al 19 de abril —fecha del comienzo del Levantamiento— como Día de la Convivencia en la Diversidad Cultural. La resolución promueve que en los establecimientos educativos se lleven a cabo actividades para “afianzar el aprendizaje de la tolerancia, del respeto al otro y de la convivencia en la diversidad cultural como valores fundamentales de la vida democrática.”

martes, 31 de marzo de 2009

Dos víctimas españolas del nazismo relatan en la Audiencia el horror de los campos

Dos víctimas españolas de los campos de concentración nazis han declarado hoy como testigos ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno en el marco de la causa que instruye contra cuatro ex jefes de las SS, unidad de combate y exterminio del régimen nazi. Ramiro Santisteban y Jesús Tello han recordado las prácticas que sufrieron por parte de los oficiales nazis durante años, aunque no lograron identificarles ante el magistrado.
"Lo que más me fastidia es que haya políticos que digan que las cámaras de gas no han existido. Eso es mentira y lo digo radicalmente: las cámaras de gas existieron", ha apuntado Tello en referencia a las declaraciones de políticos como el ultraderechista Jean Marie Le Pen o de miembros de la Iglesia como el obispo Richard Williamson.
La querella está dirigida contra los oficiales de las SS Johann Leprich, Anton Tittjung, Josias Kumpf e Iwan Demjanjuk, pertenecentes al denominado grupo Totenkopf- Sturmbann, o Batallón de la Calavera, y que actuaron entre los años 1942 y 1945 en los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenberg. En la querella se subrayaba que en los campos de concentración nazis fueron recluidas miles de personas, entre las que había numerosos españoles, que fueron objeto de "torturas, maltratos y abusos" y sometidos "a programas de exterminio diseñados por el sistema nacionalsocialista".
Tello, que ahora tiene 85 años y reside en Francia ha recordado cómo a los 17 años fue uno de los 927 españoles que llegaron al campo de concentración de Mauthausen -donde permaneció cinco años- en un tren que partió de la ciudad francesa de Angoulême por orden del gobierno colaboracionista de Vichy.
Ramiro Santisteban, de 87 años, que también llegó a este campo de concentración a los 17 años deportado desde Francia con la connivencia del gobierno franquista, ha lamentado la tardanza en juzgar los hechos aunque ha reconocido la importancia de la investigación. Según ha dicho, sobrevivieron "gracias a la suerte" y a que gozaban de "una buena salud". Santisteban ha denunciado que "siempre" se han sentido como "unos abandonados por España". "Hemos sido siempre los olvidados y lo seguimos siendo", ha concluido.

Más de 4.000 españoles muertos

Según los registros, sólo en el campo de Mauthausen (Austria) estuvieron prisioneros más de 7.000 españoles, de los cuales murieron más de 4.300. Los cuatro oficiales de las SS contra los que se dirige la querella consiguieron huir tras la Segunda Guerra Mundial y se instalaron en Estados Unidos, país que les otorgó la nacionaldad. Pero en los últimos años los tribunales les han retirado la nacionalidad estadounidense, lo que facilitaría su traslado a España si finalmente fuese solicitada su extradición.
La actuación judicial fue impulsada por David Moyano, que fue detenido cuando combatía contra la ocupación nazi en Francia y que sobrevivió a su internamiento en el campo de Mauthausen; los familiares de Agustín, Marcos y Francisco Puente, que fueron asesinados en Sachsenhausen; los parientes de Donato de Cos, que fue exterminado en Mauthausen; Gabril Torralba, que sobrevivió a los campos de Auschwitz y Mauthausen, y Víctor Cueto, superviviente de este último campo.

sábado, 21 de marzo de 2009

"Los nazis y el Mal". Libro de Ana Rubio Serrano

Me hace mucha ilusión presentaros mi libro, "Los nazis y el Mal. La destrucción del ser humano", publicado en colección Niberta de la editorial UOC de Barcelona.
Este libro describe el proceso de deshumanización del ser humano, tanto víctima como verdugo, durante el Tercer Reich en el que nazismo hace emerger el verdadero rostro del Mal. Espero que si lo leéis, lo podamos comentar. La semana que viene ya estará en las librerías. También se puede encontrar desde ya mismo en la red en la siguiente dirección: http://www.editorialuoc.com/ficha.ysi?ISBN=978-84-937007-0-6&Lang=sp&Plana=1&Colleccio=38&sqlwhere=&cercaper=&ref=desc_colleccio.ysi

Os dejo aquí la sipnosis:

Después de más de sesenta años de la derrota de Hitler y de su régimen, ¿por qué abordar hoy la cuestión del nazismo?, ¿qué tiene de singular ese régimen? Su singularidad es única, y no hay que buscarla en el número de víctimas ni en la crueldad de su violencia, sino en la voluntad de hacer desaparecer lo humano en todo hombre y mujer, ya fueran víctimas o verdugos. El nazismo es el artífice de una nueva antropología, en la que el hombre es considerado la pieza prescindible de una gran maquinaria y en la que el Mal se convierte en banal, lo cual permite justificar todo daño grave causado voluntaria y gratuitamente por un ser humano a otro como algo natural y consustancial a la vida; porque la vida es el espacio del actuar mecánico en que el pensamiento crítico queda suprimido. Se trata de un Mal global que abarca a la persona en toda su complejidad y a la sociedad en toda su estructura. Nazismo y Mal nos llevan a plantear de nuevo la eterna pregunta: “¿Qué es el hombre, un ser humano o simplemente una masa amorfa?”.

sábado, 7 de marzo de 2009

Auschwitz, "fábrica de muerte", "fábrica de negocio"

En el nazismo y con los campos de concentración, nada de lo que se despojase a la víctima era inservible. Se hacían pantallas de lámparas con dibujos de la piel de los cadáveres, también jabón, con el pubis de la mujer, ceniceros; con el pelo de la cabeza, tejidos... Evidentemente, de todo ello se sacaba beneficio, se comercializaba, alguien lo usaba... Los campos de concentración además de "fábricas de muerte eran también "fábricas de negocio". Para poder informarse más al respecto, os invito a ver el vídeo "Noche y Niebla". Está en francés con subtítulos en español. Os dejo el enlace de mi web donde hallaréis este documental:
He aquí una historia que aún debe acabar de aclararse, pero que seguramente es una entre varias:

El fabricante alemán de componentes para coches Schaeffler, actualmente pendiente de recibir ayudas estatales por problemas de liquidez, negó que durante la II Guerra Mundial utilizara cabellos de judíos asesinados en Auschwitz para confeccionar textiles para automóviles.
El director de comunicación de la compañía, Detlef Sieverdingbeck, aseguró que esas informaciones aparecidas en varios medios a lo largo de las últimas semanas son "totalmente incorrectas". Sieverdinbeck subrayó que el historiador encargado de investigar el pasado de la compañía durante la II Guerra Mundial, Detlef Schöllgen, nunca halló indicios de que la empresa, ubicada entonces en la localidad de Kietrz, en la actual Polonia, utilizara pelos de judíos asesinados en las cámaras de gas de Auschwitz. El propio Schöllgen corroboró a Efe la versión de Sieverdingbeck y aseguró que en los dos años que duró su investigación (2005 y 2006) basada en el análisis de todo tipo de actas relacionadas con la empresa en Alemania y Polonia "nunca hallamos ni una sola pista que condujera a Auschwitz o al complejo relacionado con el cabello de prisioneros". Las sospechas que apuntan en esa dirección fueron formuladas recientemente por el subdirector del departamento de investigación del Museo de Auschwitz, Jacek Lachendro. En declaraciones al programa de televisión Spiegel TV, Lachendro dijo que al término de la guerra se encontraron 1,95 toneladas de pelo, "rasurado de las cabezas de las víctimas antes de que fueran gaseadas", en la fábrica de textiles de Schaeffler. Además, Lachendro mostró una bala de ropa presuntamente fabricada con el pelo humano hallada supuestamente en la fábrica al término de la guerra. Por otra parte, Lachendro aseguró que existen transcripciones del interrogatorio de antiguos trabajadores de la fábrica que afirman que en 1943 dos vagones de tren cargados de pelo llegaron a la fábrica de Kietrz. Los análisis realizados posteriormente por las autoridades polacas revelaron que se trataba de pelo humano que contenía restos de Zyklon B, el veneno empleado en las cámaras de gas de Auschwitz. También el responsable de prensa del museo de Auschwitz, Jarek Mensfelt, aseguró hoy a Efe que al término de la II Guerra Mundial se encontraron en la antigua fábrica de textiles casi dos toneladas de cabello de prisioneros de campos de concentración. La proximidad de esta fábrica con el campo de exterminio de Auschwitz (a apenas tres horas en coche), hace pensar que el cabello podía provenir de estas instalaciones, las más mortíferas puestas en marcha por los nazis, donde murieron más de un millón de judíos. "A pesar de todo no se puede afirmar con total seguridad que el pelo viniese de prisioneros judíos recluidos en Auschwitz", explicó Mensfelt, ya que existieron otros campos de concentración donde también murieron miles de personas. Schöllgen, por su parte, insistió en que no podía comentar aseveraciones relacionadas con algo que él mismo nunca pudo corroborar y alentó a los responsables de Auschwitz a dar evidencia de lo que se está asegurando. El historiador, quien sí descubrió durante sus investigaciones que Schaeffler, como tantas otras empresas alemanas en la época, empleó a trabajadores forzosos durante la guerra, mostró su extrañeza de que si las acusaciones del cabello eran conocidas en Polonia, no se utilizaran durante el juicio que se siguió en ese país contra uno de los dos fundadores de la empresa, Wilhelm Schaeffler. El cuñado de la propietaria actual, Maria-Elisabeth Schaeffler, adquirió en 1940 la citada fábrica, que había pertenecido a un judío huido años antes de los nazis. En 1942, la empresa fabricó material de armamento para los nazis, además de mantener una planta textil. En 1946, Wilhelm Schaeffler fue detenido por soldados americanos y entregado a las autoridades polacas, que le condenó por haber participado en la liquidación de propiedades judías y polacas. Tras pasar en la cárcel cuatro años, fue puesto en libertad en 1951.
Artículo tomado de: http://www.lavanguardia.es/sucesos/noticias/20090304/53651807749/una-empresa-alemana-uso-pelo-de-las-victimas-de-auschwitz-para-fabricar-material-textil-para-coches.html

miércoles, 4 de marzo de 2009

Pío XII ordena en 1943 asistir a los judíos

El papa Pío XII (1939-1958) ordenó que en los monasterios se diera cobijo a los judíos perseguidos por los nazis, según un documento escrito, de 1943, encontrado en un monasterio de religiosas agustinas de Roma, del que informó Radio Vaticano.
Se trata de una nota extraída del Memorial de las Religiosas Agustinas del Monasterio de los Cuatro Santos Coronados de Roma, en la que se lee: "el Santo Padre quiere salvar a todos sus hijos, también los judíos, y ordena que en los monasterios se dé hospitalidad a estos perseguidos". El documento incluye los nombres de 24 personas que fueron acogidas en ese monasterio. "Se trata de un documento muy importante, ya que está escrito", dijo hoy el jesuita Peter Gumpel, postulador de la causa de beatificación de Pío XII, a Radio Vaticano, en referencia a que existen numerosos testimonios orales sobre la labor del Papa Pacelli en favor de los judíos durante la persecución nazi, pero que éste, al estar escrito, lo confirma y así desautoriza -precisó- "a los que siguen atacando" al Pontífice. Pío XII gobernó la Iglesia desde el 2 de marzo de 1939 al 9 de octubre de 1958 y le tocó vivir los duros años del nazismo y muchos historiadores y dirigentes judíos le acusan de antisemita y de no haber elevado la voz con más fuerzas contra el régimen de Hitler, algo siempre negado por el Vaticano. Gumpel agregó que en aquellos años de persecución (del nazismo) "y en situaciones como las que se vivía en Roma, una persona prudente no ponía muchas cosas por escrito, ya que corría el riesgo de que cayeran en manos de los enemigos y se adoptaran medidas aún más hostiles hacia la Iglesia Católica". "La obra de salvamento de Pío XII, confirmada también por fuentes judías, fue hecha mediante mensajes personales, sacerdotes que eran enviados a instituciones y casas católicas de Roma, a la universidad, a los seminarios, las parroquias, conventos de monjas y siempre con el mensaje 'abrid las puertas a todos los perseguidos por el nazismo', lo que suponía a los judíos los primeros", afirmó Gumpel. El jesuita contó a la radio de la Santa Sede que hace ya tiempo apareció otro documento escrito en la misma línea, que fue desvelado por el obispo de Asís (centro de Italia) y que le valió una condecoración por parte del Yad Vashem, el memorial del holocausto, de Jerusalén. Gumpel reiteró que el nuevo documento desarma a todos aquellos "que de manera persistente quieren denigrar a Pío XII y a toda la Iglesia Católica" y que espera que el papa Benedicto XVI firme el decreto que abre el camino hacia los altares del Papa Pacelli (se llamaba Eugenio Pacelli, nacido en 1876 y fallecido en 1958). El proceso de beatificación se encuentra abierto y se está a la espera de que Benedicto XVI -que se ha tomado una "etapa de reflexión", según el Vaticano, firme el decreto que reconoce las virtudes heroicas, primer paso hacia la santidad.

viernes, 27 de febrero de 2009

SOBREVIVIENTES DEL HOLOCAUSTO CONTESTAN A LOS NEGACIONISTAS

David Galante dice: Soy sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Allí fui deportado junto con mi familia desde la isla de Rodas.
No voy a dar nombres ni tampoco detalles. No importan las personas, sino los hechos. Los que niegan lo que yo viví tienen la suerte de que no podrán jamás experimentar una sola de las sensaciones que yo padecí dentro del campo.
Hace 64 años que convivo con los negadores, y nada de lo que digan podrá hacerme callar.
Y no es que les tema. Sólo me pregunto cómo es posible negar.
Cómo poder negar el grito desgarrador de padres e hijos separados definitivamente por la muerte a la entrada del campo de exterminio, conminados a las cámaras de gas sin ninguna contemplación.
Cómo poder negar la bala que atravesó mi cara rozando mi nariz para estrellarse después en la frente del hombre parado a mi lado.
Cómo poder negar el millón y medio de niños que no conocieron la adultez por el solo hecho de haber nacido judíos.
Cómo poder negar el laboratorio del doctor Joseph Mengele, en el que ingresé por accidente y en el que no se conocían otros conejillos de Indias que los seres humanos.
Cómo poder negar las mentiras con las que nos iban llevando hacia el campo de exterminio. "Los llevamos a un campo de trabajo para alejarlos del conflicto, los llevamos a unas duchas para mantenerlos limpios", decía la misma persona que accionaba los controles de la cámara de gas.
Cómo poder negar los fusilamientos masivos de los Einsatzgruppen, que obligaban a los propios judíos a cavar las fosas en las que sus cuerpos caerían fulminados.
Cómo negar los ancianos apaleados y fusilados en los andenes sólo porque sus cuerpos no tenían la fuerza suficiente para subirse a los vagones de la muerte.
Cómo negar la sistemática sustracción de identidades, de familiares, ilusiones, culturas, lenguas, juventudes, miserias y esperanzas por millones.
Cómo negar la destrucción de comunidades, aldeas, ciudades, con sus colegios, sus sinagogas, sus negocios, sus fábricas, sus hospitales, sus parques y sus calles.
Cómo negar los cuerpos de aquellos que sólo perseguían un sueño de libertad colgados junto a la barraca. Aquellos con los que nos tropezábamos cada día con la intención de disuadirnos de cualquier intento de fuga o, lo que es peor, de alimentar la delación de compañeros y amigos.
Cómo negar el hambre al que nos sometían cada día con la intención de destruirnos moral y físicamente.
Cómo negar el olor a carne quemada que, corporeizada en chimeneas de humo negro, brotaba de los crematorios recordándonos con dolor a nuestros padres, hijos, hermanos, primos, amigos, que día tras día perecían allí.
Cómo poder negar el destino trágico de mis padres y de mis tres hermanas.
Cómo poder negar.
Y por si a alguien le queda alguna duda, les cuento que todavía, a mis 84 años, aún resuena en mis oídos una voz, muchas voces. Las voces de aquellos moribundos que con su último aliento apenas alcanzaban a decirme: "No te entregues, David, no te entregues. Sobreviví, aunque más no sea para contarle al mundo el infierno que viste aquí. Que no quede impune esta tragedia. Que nunca olvide el hombre por qué acabaron con nuestras vidas".
Cómo negar lo que mis ojos aún no olvidan, lo que mi piel todavía siente, el amargo sabor que en mi boca aún persiste, el insoportable olor que en mi nariz perdura y esa inconfundible voz de los moribundos que retumba en mis oídos y me hace recordar una vez más que estoy vivo para contarles lo que vi.
Lo que estos ojos vieron nunca lo podrán olvidar.
La historia de David Galante está relatada en el libro Un día más de vida. Rodas-Auschwitz-Buenos Aires, escrito por Martín Hazán (Editorial Lumière, Buenos Aires, 2007)
Artículo tomado de: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1102681





Mira Kniaziew vive en una casa de dos pisos pintada de verde en Villa de Parque. En una de esas que cuando suena el timbre se abre una de las ventana del piso de arriba para ver quién toca. Así, Mira repite el ritual: se asoma, saluda y baja a abrir. Mira Kniaziew de Stupnik tiene 80 años y por un largo tiempo sólo respondió cuando decían un número: A-15538. El mismo que tiene tatuado en el antebrazo izquierdo y que le grabaron al llegar al campo de exterminio nazi de Auschwitz, en Polonia (Ver "Hasta...). Cuando "entró a la entraña del horror" y vio el Holocausto que hasta ahora el obispo Richard Williamson niega.Mira Kniaziew intentó desde enero que Williamson la atendiera en el seminario de La Reja. Quería explicarle lo que había visto y vivido en un infierno que no puede describir con palabras "porque no alcanzan". Quería contarle de las barracas atestadas de espectros semidesnudos, vencidos por el hambre y el sueño. Quería explicarle cómo los crematorios funcionaban las 24 horas. "Veíamos cuando ya no daban abasto y entonces hacían pilas: ponían un piso de madera, otro de cadáveres, otro de madera, otro de cadáveres. Y así los incineraban al aire libre".Mira dice que le hubiera querido explicar a Williamson de ese olor "dulzón, nauseabundo" de los cuerpos quemados, que nunca va a olvidar. Relatarle como "venían trenes de toda Europa, con gente que no sabía a dónde iba. Porque quienes venían de Grecia, de Francia, no tenían ni idea. Quedaban sus equipajes en el terreno. Y ellos directamente, al gas."Por eso -insiste Mira- "no podía callar ante las palabras de Williamson, me hirió tanto saber que estaba en el país de mis nietos que no pude callar. Me gustaría que él me mire a los ojos y se atreva a negarme el Holocausto". Mira Kniaziew vivía en la ciudad de Bialystok, Polonia. Tenía 11 años cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial y se desató la persecución nazi a los judíos. Como a tantos otros, un día le ordenaron -junto a su padre y a su madre- dejar su casa en 5 horas para vivir en un ghetto. Pero duró poco. Mira dice que ya no tiene lágrimas para contar lo que vino después. Y aunque ya no puede llorar, hay recuerdos imborrables como el de los bebés sin sus padres estirando los brazos y nadie que los agarrara. "Estoy segura que a la hora de mi muerte voy a verlos", dice.Mira recuerda el Holocausto y dice que estaba fríamente planificada, que fue una fábrica de exterminio de judíos. Incluso, que cuando los alemanes veían que perdían la Segunda Guerra destinaban casi todos los trenes para transportar judíos a los campos de concentración. En uno de ellos, Mira y sus padres llegaron a Auschwitz. "Hacinados. Sin aire. Dante al describir el infierno se quedó muy atrás", insiste. Allí, Mira y sus padres enfrentaron varias veces a la selección que hacía el médico Josef Menguele o "El Angel de la Muerte". Derecha para los que vivirían, izquierda para los que iban al gas. Un día, su madre no pasó la selección. Mira se aferró a ella para también morir. Esperaron entonces en la antesala de la cámara, pero nunca las fueron a buscar. Los Aliados habían tomado otro campo de concentración, Maidanek, y la orden de Adolf Hitler fue desmantelar el resto. "Había gente en la cámara de gas y los soltaron, salieron locos". Así, quedaron abandonadas en Auschwitz. Hasta que llegó la liberación total. Y la vida siguió. Se casó, tuvo una hija, vino a la Argentina, tuvo nietos y un bisnieto.Ayer, frente a la noticia de la expulsión de Williamson decía: "Yo viví en las entrañas del horror y me duele que Williamson viva acá. Por eso cuando hay algo de justicia es alentador y calma un poco las heridas. El Holocausto lo pagaron los judíos, pero fue un desastre para la humanidad. La memoria tiene que perdurar para que no haya otros holocaustos. Olvidar es peligroso para todos".
Artículo tomado de: http://www.clarin.com/diario/2009/02/20/elmundo/i-01862563.htm

sábado, 21 de febrero de 2009

Francia, culpable y responsable de la deportación de judíos durante la ocupación nazi

La máxima instancia judicial de Francia admitió el día 16 de febrero el papel del país en la deportación de judíos a campos de concentración nazi durante el Holocausto, pero desaconsejó más reparaciones para los deportados o sus parientes. En el primer reconocimiento legal del rol de Francia en el Holocausto, el Consejo de Estado dijo en un fallo histórico que el entonces gobierno de Vichy "permitió o facilitó la deportación de Francia de víctimas de persecución antisemita". "En una ruptura absoluta con los valores y principios, en especial los de la dignidad de la persona humana, estas persecuciones antisemitas provocaron un daño excepcional de gravedad extrema", agregó el cuerpo judicial en su sentencia. Hace casi 70 años, durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno colaboracionista francés de Vichy ayudó a deportar a unas 76.000 personas, entre ellas 11.000 niños, de partes de Francia ocupadas por Alemania a campos de concentración nazi. Menos de 3.000 de estos deportados regresaron con vida. El fallo, celebrado por la comunidad judía francesa, formalizó legalmente un gesto histórico realizado en 1995 por el entonces presidente Jacques Chirac, el primer gobernante francés en decir que el país era responsable de la deportación de judíos. Chirac rompió así con la posición oficial de que el Estado francés no era sinónimo de la Francia de Vichy, el régimen instaurado en la mitad sur del país luego de la derrota ante los nazis y la firma del armisticio con Alemania, en 1940. Desde el discurso de Chirac, los deportados y sus familias obtuvieron pensiones estatales y otras compensaciones por sus padecimientos, por un valor de unos 500 millones de euros. Pero el fallo de ayer podría poner fin a esas indemnizaciones. Una corte de París había solicitado la opinión del Consejo de Estado sobre un pedido de compensación monetaria hecho por la hija de un deportado muerto en Auschwitz. La mujer también reclamaba daños materiales y morales por su propio sufrimiento durante la ocupación y después de ella. El Consejo falló a favor de que sea la corte del París la que decida sobre la solicitud. Pero el cuerpo judicial dijo también en su fallo que "porque los actos y acciones del Estado condujeron a la deportación de personas consideradas judías por el régimen de Vichy, ellos constituyeron errores y se convirtieron en su responsabilidad", según informó la agencia de noticias DPA. El Consejo aprovechó la ocasión para hacer "un reconocimiento solemne del perjuicio colectivo sufrido por los deportados y del rol jugado por el Estado en su deportación". Con 500.000 miembros, Francia tiene actualmente la comunidad judía más numerosa de Europa occidental. "Esta es una decisión valiente e importante que hace frente sin ambigüedad a las acciones de Francia durante el Holocausto", dijo la portavoz de Yad Vashem, el ente israelí para el recuerdo del Holocausto y sus víctimas.

"Planos de Auschwitz"


Fueron descubiertos en noviembre de 2008, y recién se exhibieron por primera vez el miércoles pasado en Alemania bajo el nombre "Planos de Auschwitz". Los 28 planos originales de Auschwitz- Birkenau, el mayor campo de concentración y exterminio nazi de la historia, son documentos inéditos y detallados entre los cuales se registran los esbozos de los edificios donde aproximadamente 1,3 millones de personas murieron asesinadas.La exposición "Pläne von Auschwitz - Dokumente des systematisch organisierten Völkermordes", presentada por el diario alemán "Bild", muestra una amplia variedad de planos de las obras de construcción que llevaron a cabo los Ejércitos de las SS a principios de la década del 40 del siglo pasado y que, por primera vez, confirman el sistemático método que emplearon los nacionalsocialistas para exterminar a los judíos.Sobre papel y a gran escala (1:100), los documentos contienen desde un gran edificio dedicado a centro de encarcelamiento, hasta un enorme crematorio, con la sala de vestuario y hasta la gran cámara de gas, tan explícitamente dibujada, que incluso pone las medidas (en torno a 11,66 metros). Estos planos -que datan del 8 de noviembre de 1941- son los mismos que dibujó el soldado Número 127 de Auschwitz. El centro aun recuerda al Holocausto, y también era considerado como "fábrica de la muerte".La autenticidad de los planos fue probada tanto por el Archivo Nacional alemán, como por numerosos expertos en el tema de Auschwitz. Entre estos expertos se encuentra el historiador del arte Robert Jan van Pelt quien viajó desde Canadá hasta la capital alemana para comprobarlo en persona. Auschwitz-Birkenau, situado a 60 kilómetros al oeste de Cracovia, fue un complejo formado por diversos campos de concentración y de exterminio en masa de prisioneros construido por el régimen de la Alemania nazi en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial. Operado bajo la dirección de Heinrich Himmler, en la puerta de entrada a uno de los diversos campos aún se puede leer el lema en alemán Arbeit macht Frei (el trabajo os hará libres) con el que eran recibidos los deportados por las fuerzas SS a cargo del lugar desde su apertura en mayo de 1940 hasta enero de 1945, cuando fue liberado por el ejército soviético.Uno de los miles de presos que consiguieron sobrevivir es el polaco Wladyslaw Bartoszewski, de 86 años, antiguo ministro polaco de Asuntos Exteriores, que ayer ocupó el cargo de Primer Ministro para el Diálogo Internacional.La exposición podrá visitarse durante dos semanas en el Pasaje de la célebre editorial Axel-Springer, situado en la zona de Kreuzberg (centro turco de Berlín). Después será trasladada a otros lugares de Alemania y finalmente, su contenido se cederá a una institución histórica, para que los expertos puedan continuar su estudio.

viernes, 20 de febrero de 2009

El Museo del Holocausto, Yad Vashem en Español

Desde el día 27 de febrero, la página web del Museo del Holocausto de Jerusalén se muestra también en Español. Es una página que vale la pena consultar. Encontraréis entre otras cosas, testimonios en vídeo sobre el Holocausto, Exhibiciones, Material Educativo online, Publicaciones, etc.

Dejo aquí el link de un vídeo explicativo que se encuentra en Yahoo y también el enlace de su página.

http://www.youtube.com/user/yadvashemspanish

http://www1.yadvashem.org/es/index.html

sábado, 14 de febrero de 2009

Memoria del Holocausto

El día 8 de diciembre, el programa de rtve, Shalom, emite un vídeo de 15 minutos sobre un acto relacionado con la memoria del Holocausto. En el vídeo se puede ver dos testimonios; uno, el de Mónica Davidowicz, superviviente y, otro, el de las hijas de Joseph Bau, el famoso "Pintor de Cracovia".
Dejo aquí el enlace del vídeo para que todos podáis oír sus testimonios y ver el final de la ceremonia de conmemoración sobre la memoria del Holocausto.
http://www.rtve.es/alacarta/todos/abecedario/S.html#402397

lunes, 2 de febrero de 2009

El Holocausto pasó por España

Ayer domingo, 1 de febrero, el periodista Jesús Duva, estudioso del tema del Holocausto, publicó en el PAÍS la historia de dos supervivientes. Una historia que aquí reproduzco pues vale la pena conocer por su humanidad y por el enfoque del propio periodista.
Jesús Duva escribe:
Miles de judíos -entre ellos gran número de niños- escaparon del terror nazi a través de España. Hay historiadores que calculan que entre 20.000 y 35.000 judíos huyeron del genocida Adolf Hitler cruzando el territorio español a partir del año 1940. Lo hicieron aprovechando la tolerancia del régimen del dictador Franco, que sin embargo tuvo buen cuidado de que ninguno de ellos echara raíces, sino que simplemente utilizaran España como una escala en su éxodo.
Paul Buchinger, hoy residente en Estrasburgo, y Charles David, domiciliado en París, fueron dos de esos niños que se zafaron del ogro nazi pasando a España. Ambos formaron parte de la misma expedición, en 1944, pero su existencia siguió diferentes caminos y hasta hace poco más de un año no volvieron a encontrarse. Hoy, a pesar de ser septuagenarios, conservan en su memoria recuerdos muy vívidos de su fugaz travesía por la Península: la colaboración de los pasadores de frontera, los granjeros que les escondieron durante unos días, sus paseos por la plaza de Cataluña de Barcelona y el Tibidabo, la ropa limpia, las naranjas, el chocolate... y esa crema untuosa que ellos llamaban beurre y que los españoles se empecinaban en llamar mantequilla. Todo un lujo para unos niños forzados a huir de sus casas y en un país -España- que acababa de salir de una cruenta Guerra Civil.
Siegfried Meir, otro niño judío que perdió a sus padres en el terrible campo de exterminio de Auschwitz, fue prohijado por un republicano español en Mauthausen. Y eso le cambió la vida. "Se llamaba Saturnino Navazo Tapias. Soy agnóstico, pero creo que Navazo era un santo. Él me hizo salir del agujero", afirma Meir, que a sus 75 años tiene aspecto de elegante play boy, con barba y larga cabellera blanca.
El Holocausto -o el espectro del Holocausto- también pasó por España, aunque la inmensa mayoría de los españoles no se enteraron de que las víctimas eran judíos. Para ellos, aquellos hombres, mujeres y niños escuálidos y atemorizados que llegaban del otro lado de los Pirineos no eran más que refugiados. Y para la Cruz Roja y el régimen de Franco eran "apátridas". Así que nadie entendió jamás aquella paranoia franquista del "contubernio judeomasónico".
El 27 de enero pasado se conmemoró en Europa el Día de la Memoria del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad, fecha escogida en recuerdo de la liberación del campo de concentración de Auschwitz (el 27 de enero de 1945). En España se ha recordado durante la semana pasada a los salvados y a sus salvadores.
Se calcula que un millón y medio de niños fueron asesinados durante el Holocausto en la Alemania nazi de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Paul Buchinger podía haber sido uno de ellos, pero se libró de la muerte gracias a que pudo escabullirse a tiempo. "Mi familia vivía en Limoges (Francia). Vivíamos escondidos por miedo a los nazis. Un día de 1944, un joven judío ofreció a mis padres la posibilidad de pasar a sus hijos a España a través de los Pirineos. El 25 de mayo de 1944 mis hermanos y yo cogimos un tren a Toulouse".
"En junio, nos llevaron a Perpiñán y desde allí a la frontera. Un grupo de ocho niños fuimos entregados a dos catalanes que contrabandeaban mercancías y pasaban refugiados. Estuvimos dos días dando vueltas por el monte hasta cruzar la frontera. Dormíamos en cobertizos y bebíamos agua de los arroyos", recuerda Buchinger con dolor.
Una vez en España, el pequeño fue separado de su hermano. El grupo fue dispersado y cada niño fue llevado a una granja. Al día siguiente, cada campesino se ocupó de trasladar a su protegido hasta el tren, que conduciría al grupo hasta Barcelona. "Nos dijeron", relata, "que debíamos estar muy calladitos durante el trayecto, que no hablásemos y que hiciésemos como que dormíamos para que nadie se enterase de que éramos extranjeros. Pero el trayecto era largo y era muy difícil callar a los más pequeños".
Los chiquillos fueron recibidos en Barcelona por el doctor Samuel Sequerra, un prominente judío residente en Lisboa, emisario de la American Jewish Joint Distribution Committee (Joint), una organización fundada en 1914 para ayudar inicialmente a los judíos de Europa Oriental y de Palestina a causa del estallido de la Primera Guerra Mundial. Fueron llevados a una pensión de Barcelona. "Me abrió la puerta un chico que se desmayó nada más verme. ¡Era un vecino mío que había salido de Limoges un mes antes! Después nos llevaron a una villa, alquilada por la Joint. Era una especie de orfanato en el que permanecimos durante tres meses. Allí nos enseñaron geografía, historia y hebreo. Podíamos hacer lo que quisiéramos. Por ejemplo, ir de excursión al Tibidabo", dice Buchinger con un punto de nostalgia.
En agosto de 1944, el presidente de la Cruz Roja Española pidió que se proveyera de documentación a un grupo de "niños apátridas", entre los que estaba Buchinger. Y así fueron trasladados a Estoril (Portugal) y desde allí a Cádiz, Gibraltar, Tánger y Haifa (Israel), donde llegó una expedición de 50 niños y 350 adultos.
Charles David fue detenido con su madre en Toulouse en mayo de 1944. Su madre fue deportada a Auschwitz mientras que él fue llevado poco después a la frontera franco-española junto con una docena de niños más. Desde allí fueron llevados a Andorra y Lleida, donde recibieron ropa y alojamiento. A continuación fueron conducidos al orfanato de Barcelona y de allí a Cádiz, donde embarcaron en el buque portugués Guiné, que les trasladó a Israel.
David permaneció cinco años en Israel y después regresó a Francia, donde se reencontró con sus dos hermanos y con sus padres (su madre, prisionera en el campo de Theresienstadt, cerca de Praga, fue liberada por soldados rusos). Al cabo de tantos años, una de las cosas que Charles David recuerda de su odisea es que en Lleida "había muchos mutilados" de la Guerra Civil.
La historia de Siegfried Mier, que residía en Francfort (Alemania), es diferente, pero en ella también tiene un papel protagónico un español. El pequeño Meier, travieso y rebelde desde su más tierna infancia, fue deportado, junto con sus padres, al campo de exterminio de Auschwitz cuando tenía sólo siete años ("me han dicho que debía tener esa edad por el número que a mí me tatuó la SS en un brazo", dice).
"Llegamos a Auschwitz-Birkenau y los hombres que desnudaban a los prisioneros le dijeron a mi madre: 'Esconda al niño porque si le ven los nazis le llevan a la muerte'. Así estuve dos meses oculto en una de aquellas literas colectivas hasta que mi madre murió a causa del tifus", rememora Mier. "Después, los demás presos me dijeron que no podían seguir ocultándome y me aconsejaron que me presentara al recuento de prisioneros. Y así lo hice. A los alemanes les caí en gracia y me convirtieron en su mascota, hasta tal punto que me hicieron un pijama de rayas a medida", cuenta hoy en Madrid, como si eso le estuviera sucediendo ahora mismo. "¡Me ocurrieron cosas surrealistas...!", añade.
"Al cumplir nueve años, me sacaron del campo de mujeres y me llevaron al de hombres, donde cogí el tifus. Me metieron en el barracón de los mellizos, en el que el doctor Mengele hacía sus experimentos. Allí me pusieron muchas inyecciones, pero Mengele no lo debía hacer tan mal porque jamás he estado enfermo", rememora el setentón Meir, entre socarrón y sarcástico. Su padre murió reventado a patadas de los nazis.
Cuando entraron las tropas rusas en Auschwitz, Meir fue subido a un convoy que fue atacado por partisanos yugoslavos, lo que obligó a él y a otros muchos prisioneros a seguir camino a pie. Sin que sepa muy bien cómo, dio con sus huesos en el campo de concentración de Mauthausen (Austria), donde de nuevo cayó en gracia a los carceleros tras presenciar la rabieta que cogió cuando pretendían raparle el pelo. Tan simpático les pareció el chico que le vistieron con un traje de bombero y le metieron en el barracón de los republicanos españoles.
"Entre ellos estaba Saturnino Navazo Tapias, que me aconsejó: 'Di que eres mi hijo. Si te preguntan, dices que vives en la calle de Don Quijote, número 49, de Cuatro Caminos, en Madrid'. En 1945, al ser liberado de Mauthausen, me fui a Toulouse con Navazo y otros. Allí, cuando tenía 14 años, aprendí el oficio de sastre. En Auschwitz sólo estaba hecho para robar. Navazo me convirtió en una buena persona y comprendió por qué yo era un ladrón. Yo siempre quise demostrarle que reconocía lo que había hecho por mí. Ese hombre, que murió a los 80 años, fue un padre para mí y jamás me pegó pese a que le hice cosas horribles", declara Meir.
Con el correr del tiempo, el niño de Auschwitz se instaló en Ibiza, donde se enriqueció con una cadena de restaurantes y varias tiendas de moda ad lib -"copiaba la ropa india de las chicas que venían de Katmandú"-; fue cantante de cierto éxito, amigo del músico Georges Moustaki, y actor frustrado porque "los directores de cine le veían triste" pese a su aspecto de galán glamuroso. "Hoy estoy arruinado", confiesa con su mirada acuosa tras las gafas.
Haim Avni, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y autor del libro España, Franco y los judíos, y el historiador Bernd Rother, de la Fundación Willy Brandt de Berlín, autor de Franco y el Holocausto, coinciden en que al dictador "le resultaba indiferente el tránsito de judíos a través de España". Sin embargo, el régimen franquista se cuidó mucho de impedir el asentamiento de estas personas, como lo prueba el hecho de que no permitía entrar a ningún nuevo contingente de refugiados hasta que el anterior no hubiera abandonado el territorio español. "Al terminar la Guerra Civil, Franco se vanagloriaba de haber salvado a miles de judíos sefardíes, pero eso es una gran mentira", remacha Avni. En contraste con la posición de Franco, el dictador portugués Antonio de Oliveira Salazar sí permitió el establecimiento de judíos en su país.
"Los guardias civiles atendían correctísimamente a los fugitivos judíos. Y hay, incluso, el caso de un rabino francés que nada más cruzar la frontera se identificó como judío y, cuando fue llevado preso a Pamplona, los funcionarios de la cárcel pusieron en su ficha: "israelí". Los españoles veían a los judíos como extranjeros. El drama de la persecución nazi no estaba presente entre los españoles", declaran a dúo los estudiosos Avni y Rother. Y agregan que, en su opinión, la ayuda de los españoles a las víctimas se basó en la solidaridad humana: "No tiene rasgos de lucha contra el antisemitismo".
Sin embargo, hay casos que parecen indicar un mayor compromiso. Casos como el de Lola Touza Domínguez, una cantinera de Rivadavia (Ourense), quien, junto con sus hermanas Amparo y Julia, era el último eslabón de una cadena que desde 1941 encubrió a cientos de judíos en su éxodo desde los Pirineos hasta Portugal.
Hay casos como el del vigués Eduardo Martínez Alonso, que participó en la evacuación de judíos a través de Galicia, aprovechando su condición de médico de la embajada británica en Madrid. Muchos de ellos eran refugiados que habían dado con sus huesos en el campo de concentración de Miranda de Ebro (Burgos) tras haber entrado en España huyendo de la barbarie nazi.
El pasado 17 de diciembre, España pasó a ser miembro del Grupo de Trabajo de Cooperación Internacional para la Educación, Memoria e Investigación del Holocausto, conocido por las siglas ITF (International Task Force). En las próximas semanas, la embajadora especial para las Relaciones con las Organizaciones Judías, Ana Salomón, hará un llamamiento a quienes ayudaron en España a los judíos a escapar del Holocausto. El objetivo: recabar su testimonio y recuperar parte de la memoria histórica colectiva.

viernes, 30 de enero de 2009

La cuenta secreta del nazi Aribert Heim

Alexander Dettling, el policía de Stuttgart que dirigía la búsqueda del criminal nazi Aribert Heim, descolgó el teléfono en marzo de 1997 e hizo una llamada en la que había depositado esperanzas. Marcó el número de Rüdiger, el hijo del Doctor Muerte, y le tendió el anzuelo: "Quiero comunicarle la existencia de una cuenta a nombre de su padre en Berlín por valor de 1.400.000 marcos alemanes. No quiero comprarle, pero si su padre está muerto sus herederos cobrarán este dinero".
Rüdiger Heim, de 52 años, hijo del Carnicero de Mauthausen, donde permanecieron presos unos 8.000 españoles, describe así cómo él y su madre se enteraron de la existencia de una cuenta corriente en un banco alemán que se ha presentado como la última pista para localizar al hombre que asesinó a miles de judíos. "Al día siguiente, el abogado Karlheinz Sendke, tutor en ausencia del Tribunal de Tutelas de Berlín, me confirmó la existencia del dinero", relata Rüdiger a EL PAÍS.
Lo hizo mediante una carta en la que le informaba de que la cuenta administraba entonces 1,4 millones de marcos procedentes de la venta del terreno Tile-Wardenberg-Strasse. Y añadía: "Por desgracia, aquí se desconoce si su padre está aún con vida. Si su padre hubiera fallecido, le agradecería que se ponga en contacto conmigo. Tan pronto su muerte sea comprobada por nosotros se desbloquearía el dinero y pertenecería a sus herederos".
La cuenta berlinesa de Heim tenía entonces más de nueve años de antigüedad. Se abrió en 1988; pero según asegura ahora su hijo, nunca se comunicó su existencia a la familia, ni a su abogado, ni a la prensa. El origen de aquella suma es una casa en Berlín, con 34 apartamentos de alquiler, que el Doctor Muerte había comprado en 1958. Desde 1979, año en que se formalizó contra el criminal la acusación del Tribunal de Baden-Baden, la casa estuvo embargada por la justicia alemana para lograr que el fugitivo, huido desde 1962, se entregara. Un tribunal en Berlín, facultado para expropiar a viejos nazis y creado por los aliados al terminar la Segunda Guerra Mundial, le había multado con 510.000 marcos alemanes, el valor estimado del edificio en
aquella época. "Desde entonces, este abogado nombrado por el tribunal administró la casa de mi padre. La tutela en ausencia fue necesaria porque el Tribunal de Baden-Baden no consintió la venta de la casa para pagar aquella multa. Quizá para garantizar futuros gastos administrativos que querían cobrarle una vez capturado. Nosotros siempre pensamos que el patrimonio de mi padre estaba perdido", explica su hijo.
En 1988, los inquilinos de la casa de alquiler protestaron por el estado del edificio, pero el embargo de la casa impedía su restauración. La presión de los vecinos logró que el Tribunal de Baden-Baden levantara la confiscación y vendiera el edificio de Heim. El precio de venta superó el valor estimado en 1979, y el excedente fue de nuevo embargado por el Tribunal de Jurados de Baden-Baden. El dinero se invirtió en fondos líquidos y acciones.
"Así nació la famosa cuenta de mi padre, de la que nunca supimos nada hasta la llamada de ese policía en 1997. Creían que mi padre ya habría muerto y utilizaron esa táctica para cerrar el caso. La policía se fabricó ella misma un indicio que tenía desde hacía 10 años. Jamás, ni mi hermano ni yo, hemos reclamado ese dinero", afirma Rüdiger.
Rüdiger Heim asegura tener vagos recuerdos de su padre. "Algún que otro flash, dice". Cuando el nazi huyó, él tenía seis años y medio. "Mi madre me dijo que mi padre tenía que trabajar en un hospital en Berlín. Yo la creí porque sólo era un niño. A los 15 años me empecé a hacer preguntas y comprendí que pasaba algo. Fue muy duro".
El Carnicero de Mauthausen conoció a su mujer en 1948 y un año después se casaron. Los dos trabajaban como médicos. "Mi madre no sabía nada de su historia y no sospechó porque no se ocultaba. Prueba de ello es que en 1948 jugaba en un equipo de hockey sobre hielo y quedaron subcampeones de Alemania. Los nombres de todos los jugadores salían en los periódicos. Se exponía al público. Publicaba trabajos en revistas médicas y estaba en contacto con médicos españoles y norteamericanos", recuerda su hijo.
El matrimonio Heim se instaló en 1955 en Baden-Baden. Lo hicieron en casa de los padres de ella. Allí trabajó como ginecólogo hasta 1962, el año de su fuga. "Nunca fue detenido. Mi tía, una hermana de mi padre, me contó que en 1961 un policía alemán vino a identificarlo a casa y que él le dijo: 'Sí, soy Aribert Heim y trabajé en Mauthausen'. En aquella época empezaron en Alemania los juicios de Auschwitz. Algunos testigos acusaban a mi padre. Había miles de casos con acusaciones de todo tipo. En 1962 se dictó su búsqueda y captura. Contactó con un abogado para saber qué podía hacer y huyó. Ésa es la versión que he recibido de mi familia".
Rüdiger Heim declina dar detalles sobre las causas del divorcio de sus padres. Una separación legal que sucedió en 1967, cinco años después de su desaparición. "Es algo íntimo, pero usted comprenderá que él ya no estaba. Se había ido". Su madre inició una nueva relación sentimental que todavía perdura. Madre e hijo viven juntos en su casa de Baden-Baden.
¿Han recibido ustedes alguna noticia de su padre durante estos 46 años de ausencia? "Entre 1963 y 1967 aparecieron en el buzón de casa dos cartas, supuestamente de él, donde decía: 'Estoy bien'. Desde entonces nunca más hemos vuelto a saber nada. En 2005 recibimos una carta parecida, pero era sólo una provocación. Venía a nombre de mi madre y estaba fechada en un pueblecito de la Costa Azul francesa donde se refugiaron muchos alemanes que huían del nazismo. No supimos nada de su paradero. Nunca hemos dicho que haya muerto. No quiero especular. El fiscal dice: 'El caso estará cerrado cuando tenga sobre mi mesa el cadáver de
Heim'. Yo pienso igual".
A principios de 2005, Efraim Zuroff, cazanazis del Centro Simón Wiesenthal, presentó en Berlín la Operación Last Chance (la última oportunidad), y la vieja cuenta de Heim, embargada por el Tribunal de Baden-Baden en 1988, volvió a la actualidad. Ese mismo año, el Tribunal de Jurados de esa ciudad alemana envió una comisión rogatoria a España y otra a Suiza para que se investigaran supuestos pagos en favor del Doctor Muerte. La policía alemana seguía una pista falsa: el rastro de los 300.000 euros que Rüdiger entregó al pintor italiano Tano Pisano y a su esposa francesa Blandine Pellet, establecidos en Palafrugell (Girona), un matrimonio que desconocía que su amigo era hijo del criminal nazi. Aquellos pagos no eran para abonar los
gastos de una residencia de ancianos en el Levante español, donde supuestamente vivía el criminal nazi, sino para la compra de cuadros, con los que Rüdiger decora edificios en Alemania.
Rüdiger asegura que los Mossos d'Escuadra presionaron a sus clientes para que le convencieran de que colaborara. "En la comisaría les dijeron que en caso contrario sus nombres saldrían en la prensa. Me pasaron el teléfono y el propio policía que llevaba el caso me dijo que tenían un problema con la prensa. Que yo podría ayudar a mis amigos. Bastaría decirles dónde se encuentra Aribert Heim. No fui nada diplomático y le pregunté si en España estaban bajo el mando de la prensa o de la Constitución". Las investigaciones abiertas en España y Suiza resultaron un fiasco. Los pagos eran legales, estaban justificados y nadie había tocado un
marco de la vieja cuenta del Carnicero de Mauthausen porque continúa embargada. El Tribunal de Baden-Baden lo reconoce en un documento fechado el pasado 18 de julio.
"Hace pocos días, la policía llamó a un primo mío", comenta Rüdiger. El caso sigue abierto.

Un estudio eleva a 8.964 los deportados españoles en los campos nazis

Un estudio del Departamento de Interior y Relaciones Institucionales del gobierno catalán, de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y de la entidad Amical Mauthausen, eleva a 8.964 el número de deportados republicanos en los campos nazis.En rueda de prensa, el investigador de la UPF y doctor en Derecho Alfons Aragoneses ha asegurado que este estudio, que consiste en una base de datos que permite reconstruir la vida de cada deportado republicano, aporta 450 nombres inéditos con respecto a anteriores trabajos de documentación.Se trata, según sus autores, del censo 'más completo' que existe actualmente en España, ya que se nutre de los archivos de la mayoría de campos nazis (situados en Alemania, Austria y Polonia), del archivo de la Amical Mauthausen y de otras obras fundamentales de la deportación.A partir de los datos recopilados, el estudio revela que Cataluña es la comunidad con mayor número de deportados republicanos (un 22%).A esta le siguen Andalucía (18%), Aragón (12%), Castilla La Mancha (10%), Comunidad Valenciana (8%), Comunidad de Madrid (7%) y Murcia (5%), mientras que el resto de CCAA tiene un porcentaje inferior a éste.Un 59% de los deportados españoles perdieron la vida en los campos, un 4% constan como desaparecidos y un 37% fueron liberados, aunque en la actualidad, por cuestiones de edad, la gran mayoría de personas que estuvieron en los campos han fallecido.Uno de los supervivientes, Edmundo Gimeno, de 85 años, ha estado presente en la rueda de prensa, y los datos de su vida han servido para mostrar la utilidad de esta base de datos, que no está todavía abierta al público porque están gestionando diversos trámites para que cumpla con la ley de protección de datos.El censo recoge que Gimeno, nacido en Caseres (Tarragona), luchó en la Guerra Civil en el bando republicano, que fue a parar a varios campos de refugiados franceses, que fue encarcelado en Francia por los nazis y que de allí fue enviado al campo de Buchenwald, donde fue liberado.Otro caso que documenta la base, por ejemplo, es el del ex ministro de Cultura Jorge Semprún, que combatió con la resistencia francesa y luego fue también destinado a Buchenwald.A pesar de estos dos casos, el grueso de españoles deportados (7.347 de los 8.964 de los que se tienen constancia documental) sufrieron encierro en el campo de Mauthausen (Austria), al que siguen los campos de Dachau (Alemania), por el que pasaron 751 españoles, y Buchenwald (Alemania), con 638, y el resto en otros campos.El investigador de la UPF ha destacado que 'en breve' la base de datos estará a disposición de historiadores y ciudadanos en la página web de la Universitat Pompeu Fabra.Aragoneses ha añadido que pretende que el censo, que se empezó a elaborar en 2007, sea 'vivo' y se nutra de las aportaciones de los historiadores, y ha destacado que la mayoría de los deportados fueron a parar a los campos de concentración y exterminio nazis cuando tenían unos treinta años.También ha subrayado que la ficha de cada deportado no sólo deja constancia de su estancia en un campo, sino también de cómo llegó allí y adónde fue a parar después, y aporta datos sobre su familia y fotos suyas.

martes, 20 de enero de 2009

El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya recuerdan el Holocausto

La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con un grupo de entidades como Bet Shalom o Amical Mauthausen, han organizado un acto institucional en el Palau de la Generalitat para rendir homenaje a las víctimas del Holocausto.En un comunicado, ambas instituciones informan de que el acto, presidido por el conseller de Interior, Joan Saura, se celebrará el 27 de enero y comenzará con la inauguración de la exposición sobre el genocidio del pueblo gitano en el Auditorio del Palau de la Generalitat.
Luego habrá una mesa redonda en la que intervendrán, en representación de los diferentes colectivos que sufrieron la persecución nazi, el poeta Jaime Vandor, superviviente del Holocausto; la investigadora Anna Mirga y la presidenta de Amical Mauthausen, Rosa Toran.

lunes, 19 de enero de 2009

Día de la Memoria del Holocausto en toda Europa

El día 27 de enero de 1945, el campo de exterminio de Auchwitz en Polonia fue liberado por las tropas aliadas. Europa ha escogido la fecha del 27 de enero para conmemorar oficialmente el día de la Memoria del Holocausto.
Sumándose a este evento, España ha organizado una serie de charlas y conferencias de interés general, abiertos al público, durante varios días. Algunas de ellas son:
  • En Barcelona, la Entesa Judeo-Cristiana organiza una mesa redonda, "Sefardies, víctimas del Holocausto", con la participación de los señores Carlos Pessah, Mazaltov Behar de Mordoh, Victor Papo y Benno Aladjem. Moderará la Dra. Pilar Romeu. Fecha y lugar: martes 20 de enero a las 19:30h en la sede de la Facultat de Teologia de Catalnya (c/Diputació, 231).