viernes, 29 de mayo de 2009

La Fiscalía pide al juez que ordene la detención de tres guardias de las SS

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió hoy la detención internacional de tres presuntos oficiales de las SS del régimen de Adolf Hitler imputados en España por delitos de genocidio y que en la actualidad residen en Estados Unidos.
El fiscal Pedro Martínez hizo esta petición al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, encargado de la instrucción de la causa contra cuatro oficiales de las SS y que se inició tras la querella presentada por varios supervivientes de los campos de concentración nazis.
Además de la orden de detención, el fiscal pide el ingreso en prisión provisional de los tres presuntos genocidas nazis refugiados en Estados Unidos. Estos tres supuestos miembros de las SS imputados por la Audiencia Nacional por delitos de genocidio son Johan Leprich, Anton Tittjung y Josias Kumpf.
Todos ellos eran oficiales del denominado grupo Totenkopf- Sturmbann, o "Batallón de la Calavera", y actuaron entre los años 1942 y 1945 en los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg.
En la querella se subrayaba que en los campos de concentración nazis fueron recluidas miles de personas, entre las que había numerosos españoles, que fueron objeto de "torturas, maltratos y abusos" y sometidos "a programas de exterminio diseñados por el sistema nacionalsocialista".
Sobre el cuarto imputado en la causa, Iwan Demjanjuk, la Fiscalía considera que, por el momento, no es necesario actuar contra él ya que fue recientemente entregado a Alemania por las autoridades estadounidenses.
Los cuatro oficiales de las SS contra los que se dirige la querella consiguieron huir tras la Segunda Guerra Mundial y se instalaron en Estados Unidos, país que les otorgó la nacionalidad.
El fiscal Martínez destaca en su escrito que se ha acreditado "la existencia de indicios racionales de participación" por parte de los tres nazis refugiados en Estados Unidos "al menos a título de cómplices de un delito de genocidio".
El Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (Alemania) declaró al grupo Totenkopf-Sturmbann "organización criminal" por su participación en "la persecución y el exterminio de judíos, brutalidades y asesinatos en campos de concentración".
Además, el escrito destaca que los campos de concentración "recompensaban" a los guardias de las SS "con un día de permiso por cada prisionero ejecutado".
JUSTICIA UNIVERSAL Al contrario del criterio mantenido por la Fiscalía en otras causas de justicia universal, en este caso el departamento dirigido por el fiscal jefe Javier Zaragoza acepta y defiende la competencia española para investigar los hechos ya que varios españoles fueron víctimas de estos presuntos delitos de genocidio atribuidos a los oficiales de las SS.
El fiscal Martínez destaca en su escrito que las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento por el juez Moreno "han acreditado al menos indiciariamente la participación de los imputados en los hechos acaecidos en los campos de concentración nazis de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg".
Según los registros, sólo en el campo de Mauthausen estuvieron prisioneros más de 7.000 españoles, de los cuales murieron más de 4.300.
El pasado 30 de marzo el juez Moreno tomó declaración a Jesús Tello y Ramiro Santesteban, dos supervivientes españoles de los campos de concentración nazis que en la actualidad residen en Francia y que relataron ante el magistrado "el horror" que vivieron durante su internamiento en las cárceles de Hitler.
Artículo tomado de: http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/1287901/05/09/Ampliacion-la-fiscalia-pide-la-detencion-internacional-de-tres-presuntos-genocidas-nazis-refugiados-en-eeuu.html

martes, 12 de mayo de 2009

Presentación del libro, "Los nazis y el Mal. La destrucción del ser humano"

Me hace ilusión invitaros a la presentación de mi nuevo libro:

Los nazis y el Mal. La destrucción del ser humano

Intervindrán el Dr. Norbert Bilbeny, catedràtico de Ética de la Universitat de Barcelona, el Dr. Jaime Vándor, profesor de Historia del judaismo moderno y contemporáneo de la Universitat de Barcelona; la Sra. Emi Fresneda, editora de niberta; y la autora.




El acto tendrá lugar el martes 19 de mayo a las 19.30 hores, en la librería La Central de la calle Mallorca, 237, de Barcelona.
Al final del acto se servirá una copa de cava
¡Os espero a todos!

domingo, 3 de mayo de 2009

Dietrich Bonhoeffer, un pastor luterano a favor de los judíos

Quisiera dejar aquí algunos "flashes" de mi conferencia sobre Dietrich Bonhoeffer. Creo que vale la pena conococer y recordar a este hombre valiente que arriesgó su vida, y la perdió, luchando contra un régimen legalmente criminal. He aquí algunos datos de su historia; nos centraremos en la cuestión judía.
Datos biográficos
Bonhoeffer nació en Breslau, Alemania, en el seno de una familia de clase media-alta. Su padre fue un conocido psiquiatra y neurólogo en Berlín, creyente no practicante. La madre procedía de Renania. En su familia figuraban teólogos y artistas. Ella se encargó de la formación religiosa y afectiva de sus ocho hijos. A edad muy temprana, a los trece años, expresó su deseo de ser ministro de la iglesia luterana.
Esto significaba que se le abría un futuro universitario como el de sus tres hermanos que eligieron formarse uno como jurista, otro como físico y otro como naturista. Así, su destino era aprender y enseñar teología. La teología era considera (hoy también en Alemania) una ciencia social como otra.
Sus padres apoyaron su decisión y asistió a la universidad de Tubinga donde termina su formación en 1923. A continuación, se doctoró en teología por la universidad de Berlín en 1927. De 1928 a 1929 fue vicario de la iglesia evangélica de Barcelona. Le gustaban los feligreses a quienes se dirigía; se trataba de gente más sencilla que los burgueses de Berlín, pero que según él, comprendía mejor el Evangelio.
De 1929 a 1930 pasó un año de postgraduación en el Seminario de la Unión Teológica en Nueva York. En noviembre de 1931 fue ordenado a los veinticinco años. De 1931 a 1933 enseña ya en Berlín.
Las circunstancias históricas y políticas desempeñaron un papel decisivo en el comportamiento y en la personalidad de Bonhoeffer. A raíz de sus protestas contra el régimen y Hitler, la Gestapo le prohíbe publicar. Obras destacadas:
Ética; Resistencia y sumisión (cartas desde la prisión de Tegel) y Vida y comunidad.
En 1945, unos días antes de acabar la Segunda Guerra Mundial, es ahorcado en el campo de Flossenbürg.
Bonhoeffer y la cuestión judía
Bonhoeffer crítica a la iglesia evangélica que ante la posibilidad de una sola Iglesia nacional, no alza la voz contra el artículo ario. No ve causa de hacer ningún escándalo al tratarse de ser afectado únicamente un pequeño grupo. El teólogo y pastor luterano llega a decir: “La cuestión judía da mucho trabajo a la Iglesia y en este punto los más sensatos han perdido totalmente su cabeza y su Biblia”.
Es más, ciertos profesores de teología y ciertos pastores trataron de justificar teológicamente la legislación sobre los arios. Cosa que Bonhoeffer ya había previsto antes de que esto ocurriera.
El trabajo de Bonhoeffer sobre la cuestión judía consta de dos grandes partes:
1) Estudio del problema de la integración eclesiástica de los judíos cristianos; en este punto según él, el Estado no tiene ni arte ni parte.
2) Se plantea crudamente el absurdo teológico de una Iglesia “de raíces alemanas” que excluye a ciertos miembros por motivos biológicos. En esta tesis dice:
“No se trata en absoluto del problema de si los miembros de nuestra comunidad de origen alemán pueden admitir todavía la comunidad eclesial con los judíos. Más bien es misión de la proclamación cristiana decir: aquí, donde los judíos y los alemanes se unen bajo la palabra de Dios, está la Iglesia; es aquí donde se demuestra si la Iglesia sigue siendo o no Iglesia”.
Cuando Bonhoeffer se entera del boicot a los judíos del día 1 de abril (El 1 de abril de 1933, los nazis realizaron la primera acción planeada a nivel nacional en contra de los judíos: un boicot a negocios y profesionales judíos. En el día del boicot, tropas nazis -Sturmabteilung; SA- se pararon amenazadoramente frente a tiendas por departamentos, comercios y oficinas de profesionales judíos como doctores y abogados. La Estrella de David fue pintada en amarillo y negro en miles de puertas y ventanas, acompañadas con lemas antisemíticos. Letreros fueron colocados con mensajes que decían, "no compren de judíos" y "los judíos son nuestra desgracia." Por toda Alemania ocurrieron actos de violencia contra judíos y sus propiedades, y la policía intervino en muy pocas ocasiones), escribió: “¿Qué juicio merece a la Iglesia esta actuación estatal referente a que el Estado sitúa a los judíos bajo un derecho especial por la única razón de pertenecer a otra raza distinta? Bonhoeffer subraya la problemática del “criterio racista” y añade: “¿Cuál es la misión de la Iglesia en este punto?
Aquí el tema central es la cuestión judía y no la integración eclesial, que hemos visto anteriormente, de los judíos cristianos.
Abordó sin tapujos la responsabilidad eclesial ante tales hechos. Y lo plasmó de la bajo la forma de tres misiones:
1) La Iglesia tiene que plantear (al Estado) hoy con toda claridad la acción estatal “legítima” en relación con la cuestión judía.
2) La segunda tarea la encontraba Bonhoeffer en el servicio a las víctimas de la acción estatal. Dice así: “La Iglesia tiene una obligación especial con las víctimas del orden social, aun cuando no pertenezcan a la comunidad cristiana”.
3) Aquí llega hasta el límite. Decía: “si la Iglesia ve que el Estado ejerce demasiado o demasiado poco derecho y orden, está en la situación no sólo de acoplar a las víctimas a la rueda, sino de lanzarse contra los mismos radios de la rueda”. ¡Lanzarse contra los mismos radios de la rueda! Pero, ¿quién se lanzaría?
En las dos primeras misiones Bonhoeffer veía la posibilidad de cada una de las personalidades cristianas se supiesen llamadas a “acusar al Estado de infracciones contra la moral”. Sin embargo, en el tercer caso, expresaba una esperanza utópica.
A propósito de la cuestión judía, Bonhoeffer también luchará a favor de los judíos a través de la Abwehr.

La Abwehr
Dietrich Bonhoeffer se inscribe el 30 de octubre de 1940, en la Abwehr, es decir, en el servicio oficial de contraespionaje. Entra a este servicio gracias a su cuñado, Dohnanyi, que ocupa un puesto importante en dicha organización. Dirigida por el general Oster y el almirante Canaris, la Abwehr es un foco de resistencia. Al unirse a él, Bonhoeffer se convierte en agente doble.
Bonhoeffer ejercerá dos clases de actividades en la Abwehr. En primer lugar, ayudará a cierto número de personas: llevará a cabo una arriesgada operación en favor de los judíos. Dicho trabajo tendrá todavía un papel peligroso en los interrogatorios de 1943. Canaris ordenó que, encubiertos en misiones de la Abwehr, se facilitase la salida a Suiza de unos 12 o 15 judíos. La operación se conoce con el nombre de «U7», pues inicialmente sólo entraban siete personas. Para Hans von Dohnanyi «U7» supuso superar muchos obstáculos. La maniobra duró más de un año hasta que finalmente en el verano de 1942 concluyó con un gran éxito, aunque medio año después fue adversa para sus organizadores.
En segundo lugar Bonhoeffer intentará establecer contacto con los aliados para ponerlos al corriente de la importancia y de los proyectos de la resistencia alemana. Lo hará también a través de la Abwehr.
En el otoño del año 1942, la Oficina de Seguridad del Reich descubrió irregularidades en las divisas del Servicio Secreto de Munich. Entre octubre y enero se realizaron los preparativos para el atentado a Hitler que, finalmente, se fijó para el 13 de marzo de 1943, el día en que el Führer visitaría el cuartel general del general Kluge, en Smolensko. El atentado fracasó porque no funcionó el encendido de la bomba de relojería que se había instalado en el avión que iba a llevar a Hitler a la Prusia Oriental. Un segundo atentado, fijado a toda prisa para el «día del recuerdo a los héroes», 21 de marzo de 1943, fracasó igualmente. Dos semanas más tarde, el 5 de abril de 1943, fueron detenidos Dohnanyi y Dietrich Bonhoeffer en Berlín, Joseph Müller en Munich. El mayor general Oster fue expulsado del Servicio Secreto. Von Dohnanyi fue trasladado a la prisión de la Lehrterstrasse de Berlín, Bonhoeffer a la prisión del Ejército alemán, la Wehrmachtsuntersuchungsgefängnis, en Tegel.
La Gestapo desconfiaba de los servicios de contraespionaje. No tenía pruebas contra ellos. Pero se detuvo a un vagabundo en el momento en que iba a cruzar la frontera suiza llevando encima una gran cantidad de dinero, que parecía pertenecer al cónsul de Portugal en Munich. Interrogado, éste confesó que aquel dinero estaba destinado a los judíos refugiados en Suiza, a los que Bonhoeffer había pasado con el nombre de operación «U7». Asimismo el inculpado confesó trabajar para la Abwehr.
Sin embargo, no parecía haber relación alguna entre el atentado y los arrestos. La Gestapo no pudo averiguar nada hasta que en septiembre de 1944 se encontraron en Zossen (Berlín) los documentos que lo explicaban todo y que condujeron a la detención del almirante Canaris, el mayor general Oster, Klaus Bonhoeffer, Rüdiger Schleicher, que estaba casado con Ursula Bonhoeffer, y muchos otros. Tras el descubrimiento de las Zossener Akten (Actas de Zossen) comenzó el último acto, que acabaría para Von Dohnanyi en el campo de concentración Sachsenhausen, y para Dietrich Bonhoeffer, Canaris y Oster, en el campo de concentración Flossenbürg.