miércoles, 17 de junio de 2009

Burdeles para presos en los campos

No sólo en Auschwitz, como informaba el diario polaco Rzeczpospolita, sino también en otros nueve campos de concentración y exterminio nazis existieron burdeles para presos: "Los prostíbulos fueron organizados en diez campos nazis de concentración y exterminio en 1941 personalmente por Heinrich Himler, jefe de las SS", dice el diario.
Los burdeles se crearon como una especie de premio concedido a los presos por su buen comportamiento, su esforzado trabajo o su utilidad para el personal nazi del campo además de evitar con ellos al mismo tiempo la propagación de la homosexualidad. Una exposición itinerante, que puede visitarse hasta el 30 de septiembre en el antiguo campo de Ravensbrück, cerca de Berlín, documenta uno de los aspectos más sórdidos y menos conocidos de la vida en los campos nazis.
Las mujeres que trabajaban en el prostíbulo también eran presas a las que los nazis les daban a elegir entre la prostitución o la muerte.
El preso que recibía el derecho a aprovechar los servicios del prostíbulo pasaba un breve examen médico, para detectar si no tenía alguna enfermedad venérea, entregaba dos marcos al funcionario de las SS que gestionaba el negocio, que era el precio que tenía también un paquete de cigarrillos, y podía subir al piso alto del barracón en el que las presas esperaban a los clientes.
"Las chicas estaban vestidas como si fuesen mujeres normales que vivían en libertad, con ropa bonita y limpia, porque esa sensación de normalidad aumentaba el atractivo de los prostíbulos y el interés de los presos por conseguir el permiso para aprovechar sus servicios", dice "Rzeczpospolita".
La visita al burdel, que no estaba permitida a los judíos, dejaba poco espacio para fantasías. Y el acto sexual no podía durar más de veinte minutos y sólo se permitía la posición del misionero. El cliente y la prostituta eran observados por un guardián a través de un agujero en la puerta para garantizar que se cumpliera la prohibición de hablar.
El diario señala que los prostíbulos ayudaban a los alemanes a mantener la calma en los campos, porque los participantes en cualquier suceso de insubordinación perdían durante muchos meses el derecho a traspasar sus puertas.
"Rzeczpospolita" cita la opinión del profesor Jozef Szajna, ex preso de Auschwitz que tiene tatuado el número 18.729, que los burdeles cumplían en el sistema nazi de represión un papel muy importante, porque, por un lado, servían para comprar la tranquilidad en los campos de exterminio y, por otro les proporcionaban considerables ingresos.
"Todo aquel que piensa que el burdel que funcionaba en la barraca 24 de Auschwitz era un gesto de compasión de los nazis hacia los presos se equivoca del todo, porque su objetivo era hundir en la humillación más profunda tanto a las presas obligadas a prostituirse, como a sus compañeros de desgracia que se aprovechaban de la explotación canallesca de las mujeres", señala Szajna.
Los burdeles de los campos muestran una vez más el "oportunismo" en el que se basaba la política de la doble moral de destrucción nazi: el mismo Gobierno que combatía oficialmente la prostitución mantenía al mismo tiempo una red de burdeles. A muchas de las mujeres que fueron a parar a Ravensbrück se les cosía un triángulo negro en la manga que las distinguía como 'asociales'. Esta categoría incluía también desde 1938 a parados, mendigos, prostitutas, homosexuales y gitanos. Los nazis consideraron asociales a mujeres que simplemente cambiaban con frecuencia de trabajo o llamaban la atención por su estilo de vida. La comandancia de los campos ocultaba siempre dos cosas a los visitantes: el crematorio y el burdel. Pero también después de 1945 los museos de los antiguos campos no han dedicado prácticamente ninguna atención a estas barracas de prostitución. «Eso,- cree la directora del museo de Ravensbrück, Insa Eschebach- da que pensar». Durante mucho tiempo, la prostitución en los campos de concentración no se ha considerado como trabajo forzado, con el argumento de que las mujeres que la practicaron «ya se dedicaban a ello antes de ser internadas» o de que lo hacían «voluntariamente». «Hoy en día, quienes sacan provecho de las redes de prostitución de mujeres africanas o de Europa del Este siguen utilizando el argumento de la libre opción para justificar sus negocios criminales», explica Eschebach.Las SS seleccionaban a estas mujeres en Ravensbrück y las separaban del resto antes de enviarlas a los otros campos. Se vestían con ropa de calle, se lavaban y recibían comida de la cocina de sus captores. Documentos de lo que podríamos llamar la «administración sanitaria» de los campos describen el pésimo estado físico de estas mujeres antes de ser devueltas a Ravensbrück, donde se les practicaron abortos y fueron víctimas de experimentos médicos sobre enfermedades de transmisión sexual. Una vez liberados los campos, la mayoría de estas mujeres ocultó su experiencia como esclavas sexuales. La exposición de Ravensbrück quiere contribuir a romper este tabú del sexo en los campos de exterminio.

5 comentarios:

* HADA ISOL dijo...

Pobrecitas! que duro ha sido todo en esa época,que injustos e inmorales desalmados! pero aunque duele saber,aunque causa horror conocer los detalles de este atroz episodio de la humanidad,lo mejor es recordar,porque si olvidamos es peor,hoy en día miles de jovencitas son esclavas sexuales en el mundo entero y ese es otro horror!!!!!!!!!
Un abrazo Ana gracias por hacerme llegar tanto conocimiento,lo valoro muchissimo!

VONESAD dijo...

COMO SE HABRAN SENTIDO ESTAS MUJERES Y VALIENTES Y DECIRLO ES POCO ... JAMAS DEBEMOS OLVIDAR AQUELLO ...
GRACIAS ANITA ...

JUAN MANUEL VELA dijo...

"Contar es un remedio infalible"

Primo Levi: "La sfida della molecola"

esteban lob dijo...

Hola Ana:

Nunca se termina de aprender. Yo desconocía ese otro aspecto de la barbarie.

Abrazo.

Abejitas dijo...

Cada día gracias a tu blog descubro más hechos sobre esta época. Es inimaginable pensar que esto haya existido. Me sorprende leer que era para humillarlas más porque me pregunto ¿más?

Besitos de miel.