sábado, 7 de marzo de 2009

Auschwitz, "fábrica de muerte", "fábrica de negocio"

En el nazismo y con los campos de concentración, nada de lo que se despojase a la víctima era inservible. Se hacían pantallas de lámparas con dibujos de la piel de los cadáveres, también jabón, con el pubis de la mujer, ceniceros; con el pelo de la cabeza, tejidos... Evidentemente, de todo ello se sacaba beneficio, se comercializaba, alguien lo usaba... Los campos de concentración además de "fábricas de muerte eran también "fábricas de negocio". Para poder informarse más al respecto, os invito a ver el vídeo "Noche y Niebla". Está en francés con subtítulos en español. Os dejo el enlace de mi web donde hallaréis este documental:
He aquí una historia que aún debe acabar de aclararse, pero que seguramente es una entre varias:

El fabricante alemán de componentes para coches Schaeffler, actualmente pendiente de recibir ayudas estatales por problemas de liquidez, negó que durante la II Guerra Mundial utilizara cabellos de judíos asesinados en Auschwitz para confeccionar textiles para automóviles.
El director de comunicación de la compañía, Detlef Sieverdingbeck, aseguró que esas informaciones aparecidas en varios medios a lo largo de las últimas semanas son "totalmente incorrectas". Sieverdinbeck subrayó que el historiador encargado de investigar el pasado de la compañía durante la II Guerra Mundial, Detlef Schöllgen, nunca halló indicios de que la empresa, ubicada entonces en la localidad de Kietrz, en la actual Polonia, utilizara pelos de judíos asesinados en las cámaras de gas de Auschwitz. El propio Schöllgen corroboró a Efe la versión de Sieverdingbeck y aseguró que en los dos años que duró su investigación (2005 y 2006) basada en el análisis de todo tipo de actas relacionadas con la empresa en Alemania y Polonia "nunca hallamos ni una sola pista que condujera a Auschwitz o al complejo relacionado con el cabello de prisioneros". Las sospechas que apuntan en esa dirección fueron formuladas recientemente por el subdirector del departamento de investigación del Museo de Auschwitz, Jacek Lachendro. En declaraciones al programa de televisión Spiegel TV, Lachendro dijo que al término de la guerra se encontraron 1,95 toneladas de pelo, "rasurado de las cabezas de las víctimas antes de que fueran gaseadas", en la fábrica de textiles de Schaeffler. Además, Lachendro mostró una bala de ropa presuntamente fabricada con el pelo humano hallada supuestamente en la fábrica al término de la guerra. Por otra parte, Lachendro aseguró que existen transcripciones del interrogatorio de antiguos trabajadores de la fábrica que afirman que en 1943 dos vagones de tren cargados de pelo llegaron a la fábrica de Kietrz. Los análisis realizados posteriormente por las autoridades polacas revelaron que se trataba de pelo humano que contenía restos de Zyklon B, el veneno empleado en las cámaras de gas de Auschwitz. También el responsable de prensa del museo de Auschwitz, Jarek Mensfelt, aseguró hoy a Efe que al término de la II Guerra Mundial se encontraron en la antigua fábrica de textiles casi dos toneladas de cabello de prisioneros de campos de concentración. La proximidad de esta fábrica con el campo de exterminio de Auschwitz (a apenas tres horas en coche), hace pensar que el cabello podía provenir de estas instalaciones, las más mortíferas puestas en marcha por los nazis, donde murieron más de un millón de judíos. "A pesar de todo no se puede afirmar con total seguridad que el pelo viniese de prisioneros judíos recluidos en Auschwitz", explicó Mensfelt, ya que existieron otros campos de concentración donde también murieron miles de personas. Schöllgen, por su parte, insistió en que no podía comentar aseveraciones relacionadas con algo que él mismo nunca pudo corroborar y alentó a los responsables de Auschwitz a dar evidencia de lo que se está asegurando. El historiador, quien sí descubrió durante sus investigaciones que Schaeffler, como tantas otras empresas alemanas en la época, empleó a trabajadores forzosos durante la guerra, mostró su extrañeza de que si las acusaciones del cabello eran conocidas en Polonia, no se utilizaran durante el juicio que se siguió en ese país contra uno de los dos fundadores de la empresa, Wilhelm Schaeffler. El cuñado de la propietaria actual, Maria-Elisabeth Schaeffler, adquirió en 1940 la citada fábrica, que había pertenecido a un judío huido años antes de los nazis. En 1942, la empresa fabricó material de armamento para los nazis, además de mantener una planta textil. En 1946, Wilhelm Schaeffler fue detenido por soldados americanos y entregado a las autoridades polacas, que le condenó por haber participado en la liquidación de propiedades judías y polacas. Tras pasar en la cárcel cuatro años, fue puesto en libertad en 1951.
Artículo tomado de: http://www.lavanguardia.es/sucesos/noticias/20090304/53651807749/una-empresa-alemana-uso-pelo-de-las-victimas-de-auschwitz-para-fabricar-material-textil-para-coches.html