domingo, 22 de agosto de 2010

¿Qué se leía en la Alemania nazi?

El escritor alemán Karl May era el escritor preferido del dictador Adolf Hitler y un manual para hacer senderismo sin ropa fue uno de los grandes bestsellers de la Alemania nazi.

Por primera vez, un estudio reveló las peculiaridades del negocio literario y las preferencias de los lectores durante el Tercer Reich.

Para la dictadura de Hitler, el exterminio de la cultura, la ideología de la raza aria y el entretenimiento iban necesariamente de la mano. ¿Pero cuáles fueron los libros que más leyeron los alemanes entre 1933 y 1945? Un estudio se ocupó por primera vez de dar respuesta a esta cuestión escasamente analizada.

Quema de libros organizada por los nazis el 10 de mayo de 1933 en Berlín.Quema de libros organizada por los nazis el 10 de mayo de 1933 en Berlín.Para llevar a cabo su investigación "Lesen unter Hitler - Autoren, Bestseller, Leser im Dritten Reich" (en castellano: "Leer bajo Hitler. Autores, bestsellers, lectores en el Tercer Reich"),

Christian Adam estudió unos 350 títulos y analizó su aparición y repercusión.

Adam consideró que es un bestseller aquel libro que en esa época alcanzó al menos una tirada de 100.000 ejemplares. Analizó todo tipo de géneros: novela, ensayo, libros de consulta, de guerra o atlas. La historia de los libros del nazismo es "la pieza antagónica de la historia de las obras quemadas", según indicó en el estudio publicado por la editorial Galiani Berlín.

Junto al líder absoluto, "Mein Kampf" ("Mi Lucha"), con una tirada de 12,5 millones de ejemplares, en los cuartos de estar y las bibliotecas alemanas se acumulaban otras obras como "El principito" de Antoine de Saint-Exupéry (135.000 ejemplares), "Lo que el viento se llevó" (366.000), de la estadounidense Margaret Mitchell o "La madre alemana y su primer hijo", de Johanna Haarer.

Combinación caótica de funcionarios y burócratas

La política literaria de Hitler, a diferencia de lo que se piensa normalmente, no salía de una única fuente sino de una unión caótica de funcionarios y burócratas. En ningún otro aspecto de la política nazi reinaba tanta confusión y desorden.

La dirección del partido, el Ministerio de Propaganda de Joseph Goebbels, el departamento del ideólogo nazi Alfred Rosenberg, todos querían meter mano y decidir quien tenía derecho a publicar qué y quién no.

Joseph Goebbels: Joseph Goebbels: "literatura ligera para las masas".El régimen contaba al menos con 20 puestos de censura, listas negras y recomendaciones. Para Rosenberg, responsable de los territorios ocupados por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45), la literatura de entretenimiento era un veneno. Por el contrario, para Goebbels las lecturas fáciles eran una buena válvula de escape en el contexto de la cada vez más segura derrota en la guerra.

Debido a esa falta de acuerdo, muchas editoriales y autores lograron crecer con o sin ayuda de los aparatos estatales y como hizo la casa Bertelsmann, sentar las bases para su éxito comercial posterior a 1945.

Libros de consulta y de popularización

Algunos de los más importantes fueron libros de consulta que se ocuparon de descubrimientos o la extracción de materias primas como "Anilin" ("Anilina"), de Karl Aloys Schenzinger, del que se vendieron más de un millón de ejemplares y que después de la guerra siguió siendo un éxito.

Cartel de un Festival Karl May, organizado en 1938 y 1939 en la localidad de Rathen, norte de Alemania.Cartel de un Festival Karl May, organizado en 1938 y 1939 en la localidad de Rathen, norte de Alemania.Títulos como "Erfinder brechen die Blockade" ("Los inventores rompen el bloqueo"), con 400.000 ejemplares, o "Robert Koch. Roman eines grossen Lebens" ("Robert Koch. Novela de una gran vida"), con 135.000 ejemplares, encontraron lectores entusiastas entre los soldados.

Otro de los mayores éxitos y sin duda uno de los más curiosos, fue "Mensch und Sonne. Arisch-olympischer Geist", ("El hombre y el sol. El espíritu olímpico ario"), con consejos para hacer senderismo completamente desnudo, bañarse en arcilla o esquiar sin ropa. Logró vender 235.000 ejemplares en una oda a la raza, el cuerpo alemán y la libertad sexual.

Fuente:

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5931792,00.html

8 comentarios:

Ricardo dijo...

Hola:

Hitler, en opinión de Erich Fromm, era muy adepto a las novelas de Karl May fundamentalmente porque sugerían un mundo de fantasía. Al parecer esto sintonizaba bien con la poca vinculación con la realidad del propio Hitler desde su infancia. Desde niño siempre prefirió "vivir en su mundo" y eludir las responsabilidades del mundo real.

Es verdad que las novelas de Karl May ya gozaban de popularidad antes de que apareciese Hitler en escena. Pero... ¿te parecería que la popularidad de May se podría haber debido también a una posible necesidad de "evasión" de la población?

Gracias y saludos.

Txema dijo...

Anna, es muy curioso lo que dices sobre "mi lucha" y los ejemplares vendidos.

Según datos de varios biógrafos de Hitler, antes de la llegada al poder, ese libro había pasado totalmente despercibido. Se habian vendido (antes de 1933) poco más de 250.000 ejemplares.

En un país como Alemania, con un gran hábito de lectura, es una cifra enana.

Es más, estoy convencido de que si los alemanes, de los que tengo una excelente opinión, se hubieran tomado la molestia de leer ese panfleto, Herr Hitler jamás habría sido canciller.

Es un libro ridículo, tópico, lleno de lugares comunes y, además, posiblemente ni siquiera fue escrito por Hitler, sino por Hess.

Fíjate en la similitud entre las preferencias de la lectura en la Alemania nazi y la España franquista. Es un asunto interesante.

Ana dijo...

Hola Ricardo:
Siempre los regímenes totalitarios o dictatoriales sean del signo que sean necesitan "válvulas de escape" que "tranquilicen" o, mejor dicho, "narcoticen" a la población. Karl May ya era popular como tú dices, murió en 1912 antes de la subida de Hitler al poder, pero sus obras llenas de aventuras y colorido podían llenar de luz una época oscura.

Txema:
A partir de la subida de Hitler al poder su libro, Mein Kampf, pasó a ser el más vendido en Alemania. Piensa que no sólo los particulares lo compraron, sino también diferentes entidades como las bibliotecas.
Como sabes, la Biblia está entre los libros más vendidos, ¿quiere decir esto que todos quienes la han comprado, la han leído?
Por otra parte, yo me he tenido que leer Mein Kampf para hacer mi investigación, lo encuentro también ridículo para nuestros ojos, pero puede que para aquella época es el lenguaje habitual. Y no sólo como bien dices para los franquistas, sino también para los comunistas de España. He tenido en mis manos cartas de miembros de una y otra facción durante la guerra española y la similitud en el lenguaje con el que empleaban los nazis es increíble. La argumentación de sus ideas pasaban por el insulto y el desprecio hacia el "adversario" con un lenguaje lleno de tópicos absurdos y populares.
Te dejo otra web de un periódico inglés donde también se refiere a Mein Kampf como el libro más vendido en la Alemania nazi. En ese artículo dice que superó las ventas de la Biblia y que Hitler se hizo multimillonario por los royalties.
http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/germany/7156536/Adolf-Hitlers-Mein-Kampf-to-be-republished-in-Germany.html
Un abrazo para los dos.

Anónimo dijo...

Escrito en francés, la primera edición de "El Principito" se editó en inglés en EE.UU. en 1943. El autor fue piloto de bombardero francés durante la campaña de 1939-1940, y luego de reconocimiento con los franceses libres, desapareciendo en una misión a finales de la guerra. Considero improbable que "El principito" se publicara en Alemania antes de la caída del III Reich en 1945. Que "El Mundo" haya publicado tamaña sinsorgada me confirma en mi pobre opinión del panfleto que dirige Pedro J. Ramírez.

Ana dijo...

Respuesta para el anónimo:
Es cierto que el escritor francés del Principito luchó contra el régimen nazi. Su obra fue escrita durante la Segunda Guerra Mundial cuando Francia estaba ocupada ya por los nazis.
La primera edición en alemán fue publicada en 1950. La fuente consultada es la del Deutsche Welle, publicación digital alemana y se refiere a los ejemplares que habían en las bibliotecas alemanas del aquel tiempo. La noticia tampoco dice que los libros estén publicados en alemán. No es una noticia tomada del diario el Mundo.
He estado mirando diferentes webs en inglés y alemán, pero no he encontrado ninguna que aclare la cuestión que planteas. Si la encuentro, ten por seguro que lo pondré en el blog.

Txema dijo...

Si es verdad que Hitler se hizo rico con los derechos de Mein Kampf y que tras la llegada al poder fue un mega ventas. Pero también creo que nos vas descaminada con lo de que pocos lo leyeron.

En cuanto a lo del lengüaje existe un maravilloso libro sobre el Tercer Reich que precisamente se titula LTI (Lingua Tertii Imperii) de Victor Klemperer, que seguro que conoces.

Y ahí se demuestra como personas que se opunsieron al régimen hitleriano llegaron a usar su lengüaje. Esto también les pasó a mucho judios, lo que es verdaderamente asombroso. Así que no me extraña lo que cuentas sobre España.

En cuanto al libro de Hitler, incluso situado en su contexto, resulta bochornoso.

Recuerdo -también lo he leído- un pasaje sobre los judíos que es absolutamente inaudito por su estupidez.

Se refiere a la visión de un judío que tuvo en Viena. El caftán, las barbas negras, en definitiva el aspecto, le bastó para preguntarse si eran como el resto de los ciudadanos.

También se refirió a la "suciedad" del "jude". Idea tomada por cierto de Schoppenhauer que habló del "faetus judaicus". Así pues, nada original.

En fin, me parece que muchos lo compraron y pocos lo leyeron.

saludos

Anónimo dijo...

"El Mundo" publicó hace unos días este mismo artículo. Tal cual. El 22-8-10, si no recuerdo mal. Para completar el desaguisado, lo ilustraron con una foto de Saint-Exupèry posando junto a un cazabombardero bimotor Lockheed P-38 Lightning, el avión en el desapareció en una misión de guerra en el Mediterráneo francés.

Winston dijo...

Horst Rippert, el piloto alemán que derribó su avión dijo muchos años después: "De haber sabido que Saint-Exupéry iba en ese avión, no hubiera disparado. Ya entonces había leído todos sus libros, era un escritor célebre. Pero yo no lo sabía, ni siquiera hoy puedo estar del todo seguro".

asi pues parece que Saint-Exupéry si era leido en la alemania nazi.