domingo, 17 de octubre de 2010

Primera muestra sobre Hitler y los nazis en Berlín



Por primera vez desde laguerra, se inauguró el viernes –con miles de visitantes– en un museo importante de Berlín una muestra sobre Adolf Hitler. El objetivo es analizar larelación entre el Führer y la nación alemana. Hitler y los alemanes: Nación y crimen, la muestra que ofrece el Museo Histórico Alemán de Berlín, ha sido elogiada por echar abajo tabúes y reabrir el debate sobre cómo fue que Hitler pudoseducir a una nación con tanto éxito. “Nos guste o no, él sigue siendo nuestro sello distintivo más fuerte”, dijo Karl Schnorr, un ingeniero jubilado de 68 años, en la preapertura de laexposición. “Quizá sea hora de que lo dejemos atrás, pero primero tenemos que entender por qué nos sedujo tan completamente.” La muestra coincide con un sondeo publicado esta semana en elque uno de cada diez alemanes reconoció que le gustaría tener una figura estilo Führer que “gobernara Alemania con mano dura”, mientras que el 35 por ciento dijo que el país estaba “peligrosamente invadido” de extranjeros.

La exposición se propone explicar cómo la personalidad y los ideales de Hitler calaron hasta lo más profundo de la vida alemana. Entre los cientos de piezas expuestas, hay colecciones de objetos alusivos y propaganda nazi, como posavasos de cerveza, naipes, soldaditos de plomo y pantallas para lámparas con la esvástica.

También se estudian minuciosamente la obsesión casi fetichista de los alemanes por los uniformes de la era nazi y cuestiones como el hecho de que las iglesias establecidas se alinearan tan fácilmente con el nazismo.

Pero, como reflejo de lo delicado del tema, casi no hay objetos que pudiera haber tocado Hitler. “Esas reliquias tangibles conllevan el peligro de fomentar un culto al Führer”, explicó Simon Erpel, uno de los curadores. “Un coleccionista nos ofreció su portafolio pero lo rechazamos por ese motivo.” Entre las excepciones, se halla una elegante cómoda de madera oscura de la cancillería de Hitler, filigranada con cientos de esvásticas, que ha sido colgada en diagonal sobre una pared y está protegida de posibles admiradores de Hitler por un fino panel de gasa.

En un país donde el saludo nazi, Mein Kampf y las esvásticas siguen prohibidos , el nerviosismo de los curadores es palpable. Además de la decisión de no reproducir grabaciones de los discursos de Hitler, no se muestra ninguna imagen de él aislada. Los tres enormes retratos de diferentes etapas de su vida que abren la muestra incluyen un fotomontaje de su rostro sobre una calavera. Detrás de cada foto, impresas sobre gasa, aparecen las imágenes de sus partidarios, soldados marchando y trabajadores desempleados.

Además de uniformes de las SS, hay uniformes de prisioneros de los campos de concentración y letreros de calles donde se lee “Prohibidos los judíos”, para garantizar que los mayores crímenes de los nazis, el asesinato de millones de judíos, gitanos y adversarios de régimen, sean parte del debate.

Una película de propaganda que muestra la visita de Mussolini a Berlín en 1937 se proyecta junto a escenas de la sátira de Charlie Chaplin El gran dictador. “Somos plenamente conscientes de lo que hacemos y planeamos todo esto con sumo cuidado”, dijo el profesor Hans-Ulrich Thamer, el curador en jefe. “La razón de que esto esté ocurriendo ahora es que todas las generaciones tienen la necesidad de hacer preguntas. El demonio murió hace mucho, lo que queda son muchas expresiones y explicaciones contradictorias. La generación actual se acerca a esto con curiosidad”, señaló.

Comprimidos dentro de una misma vitrina, hay un conjunto de bustos de Hitler de bronce y terracota. “Los ubicamos con particular cuidado para que nadie pueda posar fácilmente junto a ellos”, explicó Thamer.


La exposición, que llevó seis años de preparación y contó con el asesoramiento del historiador británico y biógrafo de Hitler Ian Kershaw, propone la tesis de que el líder nazi logró movilizar las esperanzas y los temores sociales de los alemanes pero que su aptitud para seducirlos tuvo poco que ver con sus características personales. “De joven era un personaje poco atractivo”, dijo Thamer.

La muestra llega tras una serie de películas, documentales e incluso comedias recientes que intentaron desmitificar al líder nazi. El intento más aclamado fue el filme de 2004 La caída , que dramatizó los últimos días del Führer en su claustrofóbico bunker de Berlín.

Un indicio de que el tema dista de estar agotado es la conferencia que acompaña la exposición, titulada “Estamos muy lejos de haber terminado con Hitler”.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/exhibe-Berlin-primera-muestra-Hitler_0_355164691.html