domingo, 9 de diciembre de 2012

La ética de la no-responsabilidad


Os dejo un pequeño texto de mi puño y letra para reflexionar:

El hecho de no tener un nombre, sino un número en los campos nazis, esto es, no tener identidad propia, hace que también quien muere sólo sea una cifra, una figura, un simple muñeco y nunca un ser humano. Consecuencia de ello, como dice el filósofo Ricardo Forster, es que "donde no hay muertos tampoco hay asesinos, apenas funcionarios encargados de cumplir una tarea asignada, de llevar con prolijidad las cuentas como si la multiplicación del número alejara más y más de los cuerpos reales".

Únicamente existe ética en la acción de cada uno cuando aquello que se hace afecta a los demás al mismo tiempo que a uno mismo. Cuando los demás desaparecen como personas, la ética de la responsabilidad se borra del mapa de la conciencia humana y puede decirse "yo no soy responsable".

5 comentarios:

Enric H. March dijo...

Sens dubte aquesta és la clau (o això vull pensar): la deshumanització de l'altre. En el moment que la víctima era despersonalitzada, just abans d'entrar en el lager, el botxí també estava fent el procés de convenciment que l'individu que tenia davant no era humà.

De tota manera, creus que això serveix per als dirigents? Jo diria que no. Què els va dur a programar l'extermini? No ho sé. És possible la follia col·lectiva?

Després de tant de temps, benvinguda de nou, Ana.

David dijo...

Nombrar es un acto ético; es el principio sin el cual no puede haber reconocimiento. Nuestro nombre nos hace existentes incluso después de muertos. Es justo por eso que lo primero que hacían los nazis en los campos era asignar un número, como muy bien dices en tu reflexión.
He llegado a tu blog (a través de Bereshit) i te felicito por su contenido que me parece súmamente interesante e inspirador. Saludos.

Enric H. March dijo...

Ara no estic segur si vaig escriure un comentari o no. En tot cas, és igual. Hi torno.

Aquesta era la clau. En el moment que s'és capaç de reduir un individu a la categoria de "no humà" el seu extermini és una simple tasca burocràtica. Però la pregunta de com es pot arribar a plantejar i assumir una actitud d'aquesta mena continua sense resposta. I continua passant constantment, no amb la magnitud de l'Alemanya nazi, però sí que quan hi ha una guerra immediatament sorgeixen individus amb una empatia nul·la capaços de convertir-se en botxins. I continuen existint, també, individus capaços de fer veure que no passa res i mirar cap a un altre costat.

Fa por pensar-hi. Fa por imaginar-se que l'ésser humà conserva en el seu codi genètic la capacitat de convertir-se en un monstre.

Ana, benvinguda un altre cop al teu bloc després de més d'un any d'absència.

Nazismo y Holocausto dijo...

¡Hola Enric y David!

Enric, me alegro de volver a contar con tus comentarios y doy la bienvenida a David.

Lo que llevó a los dirigentes a programar el exterminio, y esto puede que sueno muy vacío, pero es que lo es, es únicamente una cuestión práctica. Tenían que deshacerse de personas que poblaban un territorio para repoblarlo de una nueva raza sin humanidad y manipulable al cien por cien. ¿Suena vacío? Finalmente, no hay profundidad en el Mal, si no es la destrucción total.

David, buena observación, nuestro nombre nos hace humanos e importantes, si nos lo quitan sólo somos objetos.

Si tengo un poco de tiempo, miraré de publicar una pequeña reflexión en el blog sobre estos dos temas que creo que dan para mucho.

Gracias a los dos y un abrazo, Ana.

Marta Merajver dijo...

Mi madre, la escritora argentina Ethel Kurlat, escribió contra el nazismo durante toda la guerra, en su doble condición de judía y de periodista democrática. Uno de sus artículos se titula "Heydrich, el ángel de la muerte".
Yo pienso en el poema de Brecht, aquel que dice "no venían por mí".
La deshumanización del otro no pasa sólo por cosificarlo, sino por sentirse "de otro pozo". Así seguimos destruyéndonos.
Excelentes tus reflexiones, y gracias por volver a poner el tema en el tapete.
http://www.martamerajver.com.ar/marta/