jueves, 10 de enero de 2013

Jefe de oposición alemana cuenta su dura niñez con un padre nazi


El político afirmó que su padre también lo obligaba a llamar a la madre para decirle que quería estar con su padre, aunque el niño sólo quería volver con ella. La experiencia le dejó "una furia casi imposible de reprimir".


Berlín.- El jefe de los socialdemócratas alemanes, Sigmar Gabriel, es uno de los políticos más conocidos del país, pero hoy reveló algo que muy pocos sabían: detalles de su dramática niñez bajo el mando de un padre fiel al nazismo hasta su muerte el año pasado.

"No tengo rencor hacia él, no siento rabia y ni siquiera me siento herido", contó el presidente del principal partido de la oposición en la nueva edición del semanario Die Zeit, informó DPA.

Gabriel, de 53 años, se enteró a los 18 de que su padre Walter era nazi. De inmediato rompió todo contacto con él. En 2005 lo retomó para intentar hablar con su padre sobre su pasado. Walter se negó y mantuvo su ideario nazi hasta que murió en junio de 2012.

En la entrevista el político recuerda los detalles de una infancia en la que sentía "prisionero" en una vida marcada por la ideología fanática de Walter, con el que vivió desde los tres años después de la separación de sus padres.

Gabriel cuenta por ejemplo que un día volvió a casa con una mala nota y su padre lo castigó quitándole todos los juguetes para donarlos. El niño sólo pudo quedarse con un osito que le había regalado la madre y que fue "una importante compañía" desde entonces.

Walter también lo obligaba a llamar a la madre para decirle que quería estar con su padre, aunque el niño sólo quería volver con ella. La experiencia le dejó "una furia casi imposible de reprimir", recuerda hoy Gabriel.

Finalmente, el niño volvió a ver a su madre en 1969, cuando tenía diez años, y pudo quedarse con ella. Tras una primera fase inestable en la que robó y cometió actos de vandalismo comenzó a reencontrar el equilibrio en la pubertad.

Hoy casado en segundas nupcias y padre de una hija, Gabriel sigue cuidando especialmente a su madre, pero reconoce que sigue sintiendo cierta culpa por haber tenido que dejarla a los tres años. "Me salvó la vida", asegura el líder del SPD.

Tras la muerte de su padre en junio, el político encontró numerosas actas y libros que mostró a la revista con títulos como "El mito de Auschwitz".

Fuente: http://www.dw.de/jefe-de-oposición-alemana-cuenta-sobre-su-padre-nazi/a-16512673
http://www.eluniversal.com/internacional/130110/jefe-de-oposicion-alemana-cuenta-su-dura-ninez-con-un-padre-nazi

1 comentario:

Txema dijo...


Hombre, evidentemente el comportamiento de ese tal Walter estaría condicionado por ser nazi.

Pero hay otros que no lo son, al menos en el sentido político de la cuestión, y se comportan de la misma forma.

Y esto me lleva a la conclusión de que el nazismo es mucho más que un movimiento político, es también una actitud vital.

Besos Anna.