jueves, 21 de febrero de 2013

"We will not be silent. We are your bad conscience. The White Rose will not leave you in peace!"


Students Hans and Sophie Scholl were arrested and executed 70 years ago. The students and their friends had distributed leaflets calling on people to resist the Nazi regime. Today, they remain symbols of moral courage.

In February 1943, three young men - Hans Scholl, Alexander Schmorell and Willi Graf - were on their way into Munich's city center. All three belonged to the "Weiße Rose" ("White Rose") group which had dedicated itself to resisting Adolf Hitler's regime. The three men were carrying thousands of leaflets that listed the crimes of the Nazi regime. The students threw the pamphlets into mailboxes, hoping to appeal to people's humanity.
But Scholl and Schmorell had devised an even bolder plan: in the darkness of night, they painted the words "Down with Hitler" on the facade of the Bavarian State Chancellery. They were yet more courageous elsewhere, writing "Mass Murderer Hitler" on another wall. Scholl's younger sister, Sophie, was at home at Franz-Joseph-Strasse 13 - awaiting their safe return.
The path of resistance
Hans and Sophie Scholl lived with their family in the southern German city of Ulm when National Socialists took power in 1933. Both children were still in school at the time - Hans was born in 1918 and Sophie in 1921. Their father, Robert, earned enough to support his wife, Magdalena, and five children as a tax adviser. A liberal man, Scholl did not approve of Germany's new leader and he and his wife taught their children the importance of tolerance.
The Scholl children, however, were fascinated with National Socialism. Hans quickly made a name for himself in the Hitler Youth. At the age of 16 he commanded a group of 160 boys. Sophie also expressed a sympathy for National Socialism. She joined the "Union of German Girls," a Nazi youth organization for girls. Like her brother, Sophie soon had a leadership position in the group. Her contemporaries would later remember her as being "very enthusiastic, very fanatical about National Socialism."
By 1942, Hans and Sophie would no longer be counted among those supporting Hitler and his regime. The siblings took notice of how their Christian faith and moral convictions were not in line with the goals of National Socialism. Hans became convinced that he needed to do something against the Nazis. In 1942, Hans was called to the Eastern Front where he and other medicine students would experience the inhumanity of war for three months. He is also said to have been extremely concerned by the fate of deported Jews.
'Long live freedom'
A group willing to protest against the Nazi government formed around Hans at Munich University in 1942. Four medicine students - Scholl, Christoph Probst, Schmorell and Graf - and philosophy professor Kurt Huber formed the core of the group. Sophie would join them later in the year when she moved to Munich to study biology and philosophy.
The group called its publications "Flyers from the White Rose" and left the pamphlets in public spots. With the help of other resistance groups, the flyers, which included denunciations like "Every word that comes from Hitler's mouth is a lie," were also distributed outside of Munich.
Black-and-white photos of Hans and Sophie Scholl
Photo: picture-alliance/dpaHans and Sophie Scholl are among the few Germans who resisted the Nazi regime
The White Rose's sixth pamphlet would be its last. On February 18, 1943, Sophie and Hans were distributing the flyer at the university. Both of the siblings were discovered and arrested after she was caught throwing a pile of pamphlets from a balcony into the square below. The Gestapo, or secret police, then interrogated them.
Even in these desperate circumstances, both Hans and Sophie attempted to convince authorities that they had worked alone. Sophie told her interrogators that "she did not want to have anything to do with National Socialism." Evidence against the pair was regarded as sufficiently incriminating and on February 22, 1943 a so-called People's Tribunal led by Roland Freisler sentenced Hans Scholl, Sophie Scholl and Christoph Probst to death. They were executed a few hours later. Hans' last words were, "Long live freedom!"
Source: http://www.dw.de/sophie-hans-scholl-remain-symbols-of-resistance/a-16605080

Se cumplen 70 años de la ejecución de los hermanos Scholl

"¡Viva la libertad!", fueron las últimas palabras de Hans Scholl antes de que su cabeza rodara guillotinada por los nazis. Su hermana Sophie acababa de sufrir la misma suerte. Hace 70 años nacía así uno de los mayores símbolos de la resistencia heróica y pacífica contra el horror sembrado por Adolf Hitler
 Los hermanos Scholl habían tomado el camino más difícil: el de negarse a callar ante la dictadura nazi. Junto con otros estudiantes fundaron el movimiento de resistencia "La rosa blanca" en defensa de la paz y de la libertad. La iniciativa les costó la vida el 22 de febrero de 1943, cuando Hans tenía apenas 24 años, y Sophie, 21. 

Hasta su detención cuatro días antes, la mañana del 18 de febrero, la temible Gestapo apenas había logrado seguir la pista al grupo. "La rosa blanca" había intensificado su acción tras la derrota alemana en la batalla de Stalingrado repartiendo panfletos y escribiendo consignas contra Hitler en las paredes de Munich. 

La mañana de su detención, Hans y Sophie llegaron con un bolso lleno de octavillas a la Universidad de Munich, donde él estudiaba Medicina, y ella, Biología y Psicología. 

"Esta acción tuvo que estar guiada por una mezcla de sangre fría, temeridad, euforia y depresión", analiza hoy el periodista y experto en "La rosa blanca" Ulrich Chaussy en su nuevo libro "¡Viva la libertad! La historia de 'La rosa blanca' y sus miembros a través de documentos e informes". 

Cuando los hermanos comenzaron a lanzar los panfletos por las escaleras de la universidad fueron descubiertos por el intendente del centro, Jakob Schmid. Él fue quien los denunció ante la Gestapo. 

Cuatro días más tarde, ambos estaban muertos, al igual que su compañero Christoph Probst, de 23 años. A lo largo del año los nazis ejecutaron a los otros miembros de "La rosa blanca": Alexander SchmorellWilli Graf y Kurt Huber

Futuro, libertad y honor Huber había redactado la sexta proclama del movimiento, que Hans y Sophie estaban repartiendo en el momento de su detención. El texto sigue brillando por su lucidez y su valentía conmovedora: "Está en juego la lucha de cada uno de nosotros por nuestro futuro, nuestra libertad y nuestro honor". 

"Mi padre fue un héroe", afirma hoy el hijo de Huber, Wolfgang, que tenía cuatro años en el momento de la ejecución de Kurt. "Con mi familia hablamos poco sobre él. Eso es lo único que siempre estuvo claro", agregó. 

Tras ser detenidos, Hans y Sophie fueron interrogados por separado durante días por los comisarios Anton Mahler y Robert Mohr. La sentencia estaba escrita de antemano. "El jefe de circunscripción pide que la condena llegue los próximos días y que su ejecución se produzca cuanto antes", señala una instrucción del juzgado escrita incluso antes de que comenzara el proceso. 

El juez Roland Freisler condujo el juicio. "Lo hizo enfurecido, a los gritos, gesticulando de manera explosiva", relató más tarde un testigo. A los padres de los hermanos Scholl se les negó el acceso al tribunal. 

A las 12:45, Freisler anunció la condena a muerte, entre otras razones por "desmoralización del Ejército" y rechazó los pedidos de gracia. A las 17, los hermanos Scholl y Christoph serían guillotinados. Poco antes de la ejecución se permitió que los padres vieran a sus hijos por última vez. 

De esas últimas horas queda el testimonio del comisario Mohr, que con su interrogatorio aportó el material para la condena a Sophie Scholl y que murió en 1977 sin tener que rendir cuentas por sus actos, según el experto Chaussy. 

La profundidad de la fe 
Mohr visitó a Sophie dos horas antes de la ejecución y quedó impactado por la joven. Relató el encuentro de la siguiente manera: "pidió disculpas por estar llorando mientras me decía: 'acabo de despedirme de mis padres. Sepa comprender...'" 

"Tras unas palabras de consuelo me despedí de ella", recordó Mohr más tarde. Y agregó: "sólo puedo repetir que esta chica, al igual que su hermano, guardó una compostura que sólo puede explicarse por una mezcla de entereza, amor fraternal y una fe de extraña profundidad".

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/533800/sociedad/legado-sophie-fue-mas-filoso-guillotina-nazi.html